
La viceprimera ministra Inés María Chapman Waugh encabezó una reunión en Holguín para evaluar el crítico abasto de agua en la provincia, donde algunas zonas acumulan ciclos de desabastecimiento superiores a 90 días.
El encuentro se celebró en la sede del Gobierno provincial y contó con la participación de Antonio Rodríguez Rodríguez, presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH); Vicente de la O Levy, ministro de Energía y Minas, directivos de las empresas de Acueducto y Eléctrica y autoridades del territorio, informó este viernes el periódico oficial ¡Ahora!
Durante la reunión, el delegado provincial del INRH, Juan Mario Hechavarría Hernández, informó que las lluvias se mantienen por debajo de los valores habituales para esta época del año y que algunos embalses han disminuido recientemente.
Aun así, sostuvo que las reservas de agua mantienen condiciones "favorables", aunque con un comportamiento desigual.
La valoración contrasta con la situación descrita para el sistema Norte de la ciudad de Holguín, donde algunas zonas acumulan ciclos de desabastecimiento superiores a 70 y 90 días.
Durante el encuentro también fueron revisadas las condiciones de las fuentes de abastecimiento, las roturas de equipos y las limitaciones que presenta ese sistema.
Entre los principales problemas identificados estuvieron las averías en conductoras y equipos de bombeo, las interrupciones eléctricas y las dificultades de la infraestructura hidráulica.
Las autoridades insistieron en la necesidad de coordinar el trabajo entre el INRH y la Empresa Eléctrica para proteger los circuitos que garantizan el bombeo.
La dependencia del sistema hidráulico de la electricidad agrava las afectaciones. El 87 % de los acueductos cubanos opera con energía eléctrica, por lo que las interrupciones del servicio repercuten directamente en el suministro de agua a la población.
En municipios como Urbano Noris, esa vulnerabilidad es extrema, pues el agua debe bombearse desde el río Cauto, a casi 15 kilómetros de la cabecera municipal, y cualquier interrupción eléctrica paraliza el sistema durante horas.
En agosto, el bombeo estuvo detenido por el robo del aceite dieléctrico de la planta potabilizadora, un hecho que dejó al municipio sin suministro durante semanas.
Durante la reunión también se analizaron alternativas para reducir esa dependencia, entre ellas el aprovechamiento de sistemas por gravedad y la incorporación de fuentes renovables de energía.
En municipios como Banes, Mayarí y Urbano Noris se identificaron opciones para sostener el suministro, mientras avanzan obras destinadas a llevar agua por gravedad a comunidades que dependen de plantas de bombeo.
Chapman llamó además a recuperar capacidades existentes, incluidos pozos y terrenos asociados, y a evaluar la posibilidad de reactivar fuentes subterráneas, instalar molinos de viento y bombas de mano, poner en funcionamiento fuentes disponibles y realizar nuevas perforaciones.
En septiembre, el hospital clínico quirúrgico Lucía Íñiguez Landín, en la ciudad de Holguín, fue reportado sin agua potable. Los acompañantes de pacientes debían caminar casi un kilómetro hasta un pozo particular para conseguirla.
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