
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) anunció este viernes 9 de octubre una norma final que permitirá a los fabricantes utilizar sustitutos de la sal en determinados alimentos, entre ellos panes, quesos y pastas, para facilitar la elaboración de productos con menos sodio.
La decisión modifica las reglas aplicables a alimentos que cuentan con los llamados estándares de identidad, disposiciones que determinan qué ingredientes debe o puede contener un producto para comercializarse bajo una denominación específica. Estos estándares también pueden establecer proporciones de ingredientes y métodos de elaboración.
Según el anuncio oficial de la FDA, hasta ahora había 139 estándares de identidad que exigían o permitían añadir sal común —cloruro de sodio—, pero no contemplaban el uso de sus sustitutos. Esto limitaba las posibilidades de reducir el sodio sin apartarse de los requisitos asociados al nombre del alimento. La cifra corresponde a estándares regulatorios, no a 139 marcas ni a 139 productos específicos.
Qué cambiará para los fabricantes y consumidores
La modificación alcanza distintas categorías contempladas en la normativa federal, incluidos panes y panecillos, diversos quesos y pastas alimenticias. Los fabricantes podrán estudiar nuevas formulaciones con sustitutos de la sal sin que esa decisión, por sí sola, les impida cumplir el estándar de identidad correspondiente.
El cambio es voluntario. La FDA no obliga a las empresas a retirar la sal de sus recetas ni establece mediante esta norma una reducción concreta de sodio para cada alimento. Por tanto, no significa que todos los panes, quesos o pastas a la venta vayan a cambiar de composición de inmediato.
La agencia tampoco ha determinado cuántos productos terminarán siendo reformulados. Cualquier ingrediente utilizado como sustituto deberá cumplir los requisitos de seguridad alimentaria aplicables y las obligaciones de etiquetado. La norma no exige que las empresas recurran exclusivamente al cloruro de potasio.
Cuándo entrará en vigor
Aunque la norma final fue anunciada el 9 de octubre de 2026, todavía no está vigente. El documento puesto a disposición para inspección pública en el Registro Federal tenía prevista su publicación oficial para el 13 de octubre. El texto establece que la entrada en vigor será 60 días después de esa publicación.
La FDA enmarca la medida en sus esfuerzos para reducir el consumo de sodio en Estados Unidos. La agencia recuerda que su ingesta excesiva está asociada con un mayor riesgo de hipertensión arterial, uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
Para los consumidores, la posibilidad de que aparezcan nuevas versiones con menos sodio no sustituye la comparación de etiquetas: la cantidad de sodio figura en la tabla de información nutricional, mientras que la lista de ingredientes permite identificar qué componentes se utilizaron en cada producto.
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