
Varios legisladores del Partido Republicano se distanciaron públicamente del acuerdo negociado por la administración Trump con Rusia para importar diésel, y rechazaron además el llamado del presidente a que Ucrania sustituyera a su mandatario, Volodimir Zelenski, según reportes de The Hill y Axios publicados este sábado.
El acuerdo, anunciado el viernes, autoriza a Rusia a suministrar más de 300,000 toneladas de diésel de forma inmediata a Estados Unidos y los mercados globales, con entregas adicionales previstas de 500,000 toneladas en noviembre y hasta tres millones de toneladas más condicionadas a la capacidad de las refinerías rusas.
Trump presentó el pacto como una medida para aliviar los precios del combustible, disparados por la escasez energética derivada de las operaciones militares estadounidenses contra Irán y la continuación de la guerra en Ucrania, aunque analistas energéticos mostraron escepticismo sobre su impacto real en los precios.
La reacción dentro de las propias filas republicanas fue inmediata y contundente.
El senador John Kennedy (R-Luisiana) declaró que, si bien respalda al presidente en su objetivo de reducir los precios del combustible, no comparte «su decisión de importarlo de Putin».
«Vladimir Putin es un carnicero. Es un carnicero de su propio pueblo y del buen pueblo de Ucrania», afirmó Kennedy, quien añadió que lo que realmente bajaría los precios del diésel sería «el fin de la guerra en Irán».
El ex representante Mike Rogers (R-Michigan), candidato al Senado por ese estado, fue más directo: «No, no en importarlo de Rusia. De hecho, he pedido una prohibición temporal de exportaciones para intentar dar algo de alivio mientras los agricultores están en plena cosecha».
El representante Michael McCaul (R-Texas), ex presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, advirtió que levantar las sanciones al petróleo ruso «solo financiará la maquinaria de guerra del Kremlin, alentando más violencia y destrucción».
La senadora Lisa Murkowski (R-Alaska) señaló en la red social X que Trump «debería usar esas autoridades en lugar de permitir que Rusia exporte diésel, acumule ingresos y continúe su catastrófica guerra en Ucrania», en referencia a la Ley Lindsey O. Graham de Sanciones a Rusia e Irán, que el propio Trump firmó apenas 21 días antes.
«Podemos hablar del regreso de Rusia a los mercados energéticos globales una vez que la guerra termine, pero mientras tanto, necesitamos cortar todo lo que la alimenta», agregó.
Esa ley, aprobada con amplio respaldo bipartidista, autoriza aranceles de hasta 100% contra los principales compradores de energía rusa, lo que convierte el acuerdo de diésel en una contradicción directa con la legislación recién promulgada.
El representante Brian Fitzpatrick (R-Pensilvania), copresidente del Caucus de Ucrania del Congreso, anunció este sábado una iniciativa legislativa bipartidista denominada «Ley Ronald Reagan Paz a través de la Fortaleza» para bloquear las compras de petróleo ruso, con la intención de llevarla al pleno mediante una petición de descargo.
«Será llevada al pleno mediante descargo y pasará de forma abrumadora», escribió Fitzpatrick en redes sociales, donde también defendió a Zelenski: «El presidente ucraniano tiene el apoyo abrumador del Congreso de EE.UU., del pueblo estadounidense y del pueblo ucraniano».
El representante Don Bacon (R-Nebraska), que se retira del Congreso, confirmó a Axios que ya acordó firmar la petición de descargo de Fitzpatrick.
Zelenski, por su parte, calificó el acuerdo de «injusto y deshonesto», señalando que equivale a un regalo a Putin que financiaría la guerra contra su país. Trump respondió este sábado pidiendo que Ucrania reemplazara a Zelenski con un líder dispuesto a negociar con Rusia.
El camino legislativo de Fitzpatrick enfrenta obstáculos considerables: la Cámara no tiene previsto sesionar hasta después de las elecciones de mitad de período del 3 de noviembre, y cualquier proyecto aprobado necesitaría también el visto bueno del Senado y podría enfrentar el veto presidencial.
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