
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski denunció este lunes, ante el Foro de Seguridad de Varsovia, que Rusia atacó infraestructura energética ucraniana durante la noche del 11 al 12 de octubre, horas después de que Donald Trump proclamara un alto el fuego energético entre ambos países, y calificó esos ataques como violaciones de la tregua anunciada por Washington.
Las declaraciones de Zelenski coincidieron con un comunicado del operador gasífero estatal Naftogaz Ukraine en el que la empresa informó que un dron ruso propulsado por motor a reacción impactó durante esa misma noche una instalación de producción de gas del grupo en la región de Járkov, provocando un incendio y daños en equipamiento crítico.
Según Naftogaz, los empleados se encontraban en refugios al momento del ataque y no hubo heridos.
El director ejecutivo interino de la empresa, Sergii Fedorenko, fue citado en el comunicado con estas palabras: «El equipamiento crítico resultó dañado en el ataque. Nuestros empleados están haciendo todo lo posible para atender las consecuencias del golpe lo antes posible y evitar riesgos para el funcionamiento estable del sistema energético».
Esta planta gasífera es una instalación distinta de la central termoeléctrica CHP-5 de Járkov, que ya había sido atacada el domingo 11 de octubre, según informó Zelenski en declaraciones previas recogidas en la cobertura del anuncio de Trump.
En su discurso ante el foro polaco, Zelenski sostuvo además que las refinerías rusas no ardieron esa noche, mientras Ucrania sí fue golpeada. Se trata de declaraciones de una parte del conflicto, sin corroboración independiente entre bandos.
El mandatario ucraniano también exigió que cualquier tregua energética real abarque la red eléctrica y las centrales de generación, no únicamente las refinerías de petróleo. Argumentó que Ucrania cuenta con una sola refinería —la de Kremenchuk, inoperativa desde abril de 2022 por ataques rusos— y que un acuerdo limitado a ese tipo de instalaciones resultaría estructuralmente asimétrico.
El domingo 11, Trump había publicado en redes sociales que existía un alto el fuego energético «con efecto inmediato» y que ambas partes habían aceptado, sin adjuntar texto del acuerdo ni mecanismo de verificación. Zelenski señaló ese mismo día que el anuncio lo tomó por sorpresa y condicionó el cumplimiento ucraniano a la reciprocidad rusa.
Una fuente oficial estadounidense citada por Axios indicó este lunes que la propuesta inicial de Trump se refería únicamente a refinerías de petróleo, y que un alcance más amplio sobre la red eléctrica podría negociarse en una fase posterior.
Moscú, por su parte, no confirmó ningún acuerdo. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, se limitó a declarar que «los contactos continúan», sin precisar si una eventual tregua cubriría refinerías u otras infraestructuras críticas. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, criticó la idea de una tregua energética al argumentar que Europa podría aprovecharla para enviar más armamento a Ucrania.
A la fecha de esta publicación, no existe un texto acordado y publicado que permita determinar el alcance real del entendimiento entre Washington y Moscú, ni una respuesta primaria de ninguna de las dos capitales que aclare si la propuesta incluye todas las instalaciones energéticas o solo las refinerías de petróleo.
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