
El tren de pasajeros Habana-Guantánamo tuvo que detener su marcha una vez más en el reparto Aguilera, en la ciudad de Las Tunas, al encontrar basura y escombros acumulados sobre los rieles de la línea central, según reportó el medio local Periódico 26.
La tripulación del convoy, con la colaboración de vecinos del área, tuvo que apartar manualmente los desechos para poder continuar el recorrido.
El incidente no es un hecho aislado. En septiembre, una montaña de basura ya había bloqueado el mismo tren en el mismo punto del reparto Aguilera, obligando al maquinista a activar el freno de emergencia para evitar un posible descarrilamiento; en aquella ocasión, los propios pasajeros descendieron con palas improvisadas a despejar los rieles.
El medio provincial reconoció que en los días previos a este nuevo episodio se habían tomado algunas acciones institucionales para eliminar los vertederos, pero advirtió que «aún es mucha la basura por recoger».
La causa de fondo, según el mismo reporte, es estructural: «un deficiente sistema de recogida de basura, provocado por la ausencia de operarios, equipos de recolección de basura (tanto los de motor como los de tracción animal); y la carencia de combustible que mantiene detenido el parque de medios existentes».
La crisis de residuos en Las Tunas arrastra años de deterioro. En febrero de este año, el propio periódico oficial provincial 26 admitió la existencia de cientos de microvertederos junto a viviendas, escuelas y centros de salud. La provincia necesitaba 657 carretoneros y solo contaba con 229 activos, de los cuales poco más de 60 operaban en la capital provincial. Ese mismo mes, el servicio llegó a funcionar con cero combustible para los vehículos motorizados.
Ante el vacío del Estado, fue una empresa privada —la mipyme Asfaltunas S.U.R.L.— la que comenzó a recoger residuos voluntariamente en agosto, según documentó un reportaje sobre la crisis de basura en Las Tunas.
Cuando la ciudad celebró su 230 aniversario a comienzos de octubre, la basura seguía siendo el problema más urgente señalado por los residentes, con vertederos de hasta 15 metros frente a edificios y acumulaciones que ardían en plena vía pública.
La respuesta oficial ha oscilado entre la inacción y la culpabilización ciudadana. En septiembre de 2025, dirigentes locales señalaron a los propios vecinos y a los negocios privados como responsables de la situación, eludiendo la responsabilidad institucional. El Periódico Las Tunas Cuba repitió ese argumento en su reporte más reciente al señalar que «a lo anterior se unen actitudes irresponsables de la ciudadanía ante esta situación».
Los vecinos, sin embargo, tienen otra lectura. «Ahora el problema es del gobierno, que no tiene recursos para recoger los desechos sólidos de la ciudad y nos hemos convertido en un gran basurero», escribió un residente en redes sociales en septiembre.
El tren Habana-Guantánamo opera en condiciones ya de por sí precarias: desde junio, su frecuencia se redujo a una salida cada 16 días por escasez de combustible. Al cierre de esta edición, el servicio se encontraba cancelado temporalmente por las afectaciones del huracán Melissa, según informó el Ministerio de Transporte.
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