
La empresa McCormack Baron, propietaria y administradora del complejo de vivienda asequible North Park at Scott Carver en Liberty City, Miami, admitió públicamente que la propiedad se encuentra en una «condición inaceptable», según un reportaje de The Miami Times recogido por WLRN este viernes.
El reconocimiento llegó en un comunicado del 13 de octubre dirigido a The Miami Times, días después de una tensa reunión comunitaria celebrada el 8 de octubre en la que los residentes denunciaron filtraciones, posible moho y solicitudes de reparación que llevan años sin respuesta.
«Compartimos la frustración por las condiciones en las propiedades de North Park», señaló la empresa en su declaración.
McCormack Baron atribuyó el deterioro a más de una década de subsidios federales insuficientes que, según afirmó, agotaron las reservas y obligaron a aplazar mantenimiento y mejoras de capital.
La compañía también reconoció que esa falta de financiación «afectó igualmente los recursos de gestión y personal de North Park, la capacidad de respuesta y la atención a las crecientes quejas de los residentes».
Sin embargo, la explicación financiera no convenció a los vecinos ni a las organizaciones comunitarias presentes en la reunión del 8 de octubre.
Trenise Bryant, directora ejecutiva de Struggle for Miami's Affordable and Sustainable Housing (SMASH), fue directa al señalar responsabilidades: «La administración es el problema. La administración no hace nada cuando estas personas presentan sus solicitudes de mantenimiento. No se arreglan. Las ignoran».
Bryant también advirtió contra la repetición de desplazamientos que han acompañado a proyectos anteriores de renovación de vivienda pública en el área y exigió que se atiendan los problemas actuales antes de hablar de planes futuros.
Jackie Walker, presidenta del consejo de residentes de North Park —cargo que ocupa por tercer mandato consecutivo y residente del complejo desde hace aproximadamente 13 años— resumió el sentir colectivo: «Estas condiciones no ocurrieron de la noche a la mañana. Han estado pasando, y hemos estado pidiendo ayuda».
El complejo cuenta con 354 apartamentos y townhomes, de los cuales 177 corresponden a vivienda pública.
Paralelamente a las quejas, el condado de Miami-Dade analiza una posible conversión del complejo mediante el programa federal de Demostración de Asistencia de Alquiler (RAD, por sus siglas en inglés), que transformaría la asistencia pública existente para permitir rehabilitar las unidades sin demolerlas.
Kyle Flood, director de desarrollo de vivienda de Miami-Dade, confirmó que North Park sería uno de los primeros complejos del condado en aplicar este enfoque de rehabilitación ligera, con realojos temporales de entre 30 y 45 días. Las unidades con daños más graves podrían requerir más tiempo.
Bajo esa propuesta, afiliadas de McCormack Baron negocian además una posible transferencia de propiedad y gestión al desarrollador Smith & Henzy.
No obstante, el condado no ha aprobado la conversión ni existe un calendario de obras confirmado; todo permanece en fase preliminar.
Walker dijo mostrarse cautelosamente optimista, aunque señaló que la administración no se había comunicado directamente con ella sobre la propuesta al momento de su entrevista con The Miami Times. «Podría ser positivo. Podría serlo si todo lo que dicen es correcto», afirmó.
Cerró con una demanda que resume la posición de los vecinos: «Solo queremos lo mejor para los residentes de North Park».
La situación de North Park refleja una crisis estructural de vivienda asequible en Miami-Dade, donde casi el 60% de los inquilinos destina más del 30% de sus ingresos al alquiler y el déficit estimado supera las 90,000 unidades asequibles para hogares con ingresos inferiores a 75,000 dólares anuales.
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