
Un caimán de casi 12 pies acabó con la vida de Steven Hamilton, un pescador de 71 años, mientras faenaba a orillas de un estanque en el Parque Memorial Dr. Bradford de Winter Garden, Florida, en lo que constituye el segundo ataque mortal de caimán en el estado durante 2026, según reportes de CBS News.
El incidente ocurrió el viernes por la tarde, alrededor de las cinco de la tarde, en ese parque situado a unos 15 millas al noroeste de Orlando, según confirmó el Departamento de Policía de Winter Garden.
El reptil, que medía 11 pies y ocho pulgadas (aproximadamente 3.56 metros) y se cree que provenía del cercano lago Apopka, mordió a Hamilton y lo arrastró al interior del agua.
La presencia de otros caimanes activos en la zona complicó gravemente las labores de rescate, según declaró el jefe de bomberos de Winter Garden, José Gainza, a la cadena FOX35.
Los bomberos lograron recuperar el cuerpo de Hamilton aproximadamente dos horas después del ataque, y fue declarado muerto en el lugar.
Un trampero de la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC, por sus siglas en inglés) acudió al parque, capturó al animal y lo sacrificó.
El capitán de policía Michael Mason explicó que las autoridades no habían recibido ningún aviso previo sobre la presencia del reptil cerca de la orilla, algo que atribuyó a la enorme densidad de caimanes que habita el lago Apopka: «El lago Apopka tiene toneladas de caimanes, así que no es nada inusual ver caimanes en esta parte de la ciudad».
Mason cerró su mensaje con una advertencia directa a la ciudadanía: «Manténganse siempre alerta. Tengan siempre cuidado. Respeten la vida silvestre. Mantengan la distancia. Aunque parezca dócil, como el emblema de Florida, puede ser peligroso».
La policía de Winter Garden y la FWC abrieron una investigación conjunta sobre el suceso.
Esta tragedia es el segundo episodio mortal de este tipo registrado en Florida en lo que va de año. El primero fue el de Brittany Clark, de 31 años, quien perdió la vida a finales de junio tras ser atacada mientras nadaba en el río Econlockhatchee, dentro del Bosque Estatal Little Big Econ, en el condado de Seminole.
En aquel caso, el caimán le arrancó un brazo y le causó heridas graves en el otro; Clark falleció antes de llegar al hospital. Las autoridades capturaron y sacrificaron dos caimanes en el lugar: uno de 13 pies y otro de 12.5 pies.
Con las dos muertes de este año, el total histórico de fallecidos por ataques de caimanes en Florida desde 1948 asciende a 34 personas, según datos del propio estado.
Florida alberga más de un millón de caimanes y en un año típico registra alrededor de una docena de ataques no provocados, aunque 2023 fue el año más activo reciente con 23 incidentes, dos de ellos mortales.
El verano y otoño de 2026 han sido especialmente intensos en cuanto a ataques: además de las dos muertes, un niño de 11 años perdió la mano derecha en junio tras ser atacado mientras pescaba en el condado de Marion, y una mujer resultó herida en agosto en otro incidente en un río del estado.
Expertos han vinculado el aumento de avistamientos y desplazamientos de caimanes hacia zonas residenciales y recreativas con una sequía severa que redujo el hábitat disponible y concentró a los animales en áreas más pequeñas.
En el plano legislativo, el congresista republicano Greg Steube presentó en agosto una resolución para estudiar si las protecciones federales del caimán americano —clasificado como «amenazado por similitud de apariencia» con el cocodrilo americano desde que su población se recuperó por completo en 1987— limitan la capacidad de Florida para retirar ejemplares peligrosos de zonas habitadas.
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