
El desbordamiento del arroyo de Guásimas, en el municipio de Cárdenas, provincia de Matanzas, dejó este sábado varias viviendas inundadas tras las intensas lluvias que cayeron durante la noche del viernes y la madrugada del sábado. Las primeras imágenes y testimonios fueron difundidos por el periodista ciudadano Christian Arbolaez, quien documentó la situación con informaciones desde el terreno y alertó sobre la magnitud de los daños.
Arbolaez recibió un testimonio de un residente que llegó a la zona a las ocho de la mañana: «Está todo inundado. El agua ha entrado en las casas y alcanza en algunas un metro de altura. Es triste y doloroso, brother. Es impresionante ver tantas casas bajo el agua». Las imágenes captadas muestran calles completamente anegadas con agua de color marrón turbio, postes eléctricos inclinados y viviendas humildes con daños visibles.
Las afectaciones se concentran en el reparto de Guásimas, específicamente en la calle ubicada al final del minipunto de ETECSA, indican los testimonios. Según reportes iniciales, el nivel del agua alcanzó aproximadamente un metro de altura en el interior de algunas casas, una cifra que da cuenta de la severidad del episodio.
Arbolaez señaló que a la intensidad de las precipitaciones se suma «la preocupación por la falta de mantenimiento de las alcantarillas y los sistemas de drenaje», y preguntó: «¿Hasta cuándo habrá que esperar para que se atiendan estos problemas?». Un vecino que intentó circular en bicicleta por esas calles alrededor de las nueve de la mañana describió que fue «casi imposible pasar» y atribuyó parte del problema al «exceso de basura que interrumpe el paso del agua».
Los comentarios de residentes en redes sociales apuntan a un problema estructural de larga data. «El arroyo de Guásimas es el basurero», escribió una cibernauta. Otra persona explicó que «hace años no se le da mantenimiento a ese arroyo» y que muchos vecinos arrojan desechos al cauce, lo que agrava el desbordamiento ante cualquier lluvia intensa.
Un residente con memoria histórica del lugar recordó que en el pasado existía una red de zanjas que corría «desde Alturas de Varadero hasta el arroyo de Guásimas y desembocaba al mar», con limpieza constante: «las taparon todas, se acabó la forma natural de aliviar esas aguas de lluvia, las consecuencias ahí están».
La zona afectada es descrita por sus propios habitantes como «un hueco», es decir, una depresión topográfica que concentra el agua cuando el arroyo se desborda. Un cibernauta resumió el patrón recurrente: «Si llueven dos días continuos […] se llena el arroyo […] y pum se inunda esa parte de Guásimas». Otra residente que vivió la madrugada del viernes al sábado con angustia escribió: «Pensé que no escaparía», y llamó a los vecinos a unirse para limpiar el arroyo ante la inacción del Estado.
El episodio no es aislado. La provincia de Matanzas ha acumulado varios eventos similares a lo largo de 2026: en septiembre, lluvias torrenciales inundaron el centro de la ciudad de Matanzas por el colapso del drenaje urbano, y a principios de este mes una tormenta severa causó daños en el municipio de Perico, con techos arrancados y calles anegadas.
En agosto, una avería eléctrica en el campo de pozos Smith Comas dejó sin agua al 70% de Cárdenas durante entre tres y cuatro días, evidenciando la fragilidad de los servicios básicos en el municipio.
La crisis de saneamiento en Matanzas tiene antecedentes documentados. En mayo de 2026, la Empresa Municipal de Comunales de la capital provincial disponía de apenas 11 camiones operativos, frente a los 24 o 25 que podía movilizar con apoyo de otras entidades, según reconocieron sus directivos. La escasez de combustible dificultaba la recogida de desechos y favorecía la proliferación de vertederos.
Octubre, último mes de la temporada lluviosa cubana —que se extiende de mayo a octubre—, mantiene vigente el riesgo de precipitaciones intensas y crecidas repentinas. En ese contexto, la acumulación de basura en cauces y sistemas de drenaje constituye un factor adicional de peligro para las comunidades expuestas a inundaciones, como podría ocurrir en el reparto Guásimas, en Cárdenas, si se produce la obstrucción de su arroyo.
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