
El Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca publicó esta semana un informe que estima en $166,716 dólares el costo fiscal neto que representa cada inmigrante indocumentado para los contribuyentes estadounidenses a lo largo de su vida, según un comunicado difundido por la Casa Blanca el miércoles.
El documento, titulado The Real Cost of Socialism in America (El costo real del socialismo en América), fue elaborado por el organismo asesor económico de la administración Trump y presentado como argumento contra las propuestas demócratas de amnistía masiva y apertura de fronteras.
La cifra no representa un gasto anual ni inmediato, sino una proyección acumulada hasta los 78 años de vida, calculada en dólares de 2026 y descontando los ingresos fiscales que esa población genera.
Para el conjunto de la población indocumentada que reside actualmente en el país, el Consejo de Asesores Económicos proyecta un costo fiscal agregado de entre $1.4 y $1.9 billones de dólares.
El informe advierte que una amnistía masiva dispararía el gasto en varios programas sociales federales.
Según las estimaciones oficiales, el programa de asistencia alimentaria SNAP absorbería entre $3,600 y $4,700 millones anuales en nuevos costos; la asistencia de vivienda del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) crecería entre $2,300 y $3,000 millones por año; y Medicaid se incrementaría entre $30,000 y $40,000 millones anuales.
En conjunto, esos tres programas añadirían entre $36,000 y $47,000 millones al gasto federal cada año, o entre $361,000 y $475,000 millones en una década.
El análisis va más allá de la política migratoria y proyecta que el paquete completo de propuestas de los Socialistas Demócratas de América —que incluye Medicare para todos, cancelación de deuda estudiantil, semana laboral de 32 horas y el Nuevo Pacto Verde— costaría a los contribuyentes $49 billones en diez años, equivalente a más de $350,000 por hogar estadounidense.
La administración Trump presentó el informe como contraste con sus propios resultados en materia fronteriza: más de 3 millones de inmigrantes indocumentados han salido del país desde que Trump retomó el poder, y las aprehensiones en la frontera suroeste cayeron 94% respecto al promedio mensual de la era Biden.
Mantener ese ritmo de salidas hasta 2029 reduciría la carga de gasto federal entre $26,700 y $33,700 millones anuales, según el propio Consejo de Asesores Económicos.
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) también duplicó su plantilla de 10,000 a 22,000 agentes durante el segundo mandato de Trump, y ha arrestado a más de 10,000 miembros de pandillas y más de 2,100 terroristas conocidos o sospechosos.
Sin embargo, economistas independientes y organizaciones como el Cato Institute y el Instituto de Política Fiscal y Económica (ITEP, por sus siglas en inglés) cuestionan el alcance del análisis oficial.
Según el ITEP, los hogares de inmigrantes indocumentados aportaron aproximadamente $96,700 millones en impuestos federales, estatales y locales en 2022, incluyendo unos $25,700 millones en contribuciones al sistema de Seguridad Social, al que generalmente no tienen acceso.
El Cato Institute estimó en 2026 que esa población redujo el déficit federal acumulado en aproximadamente $1.7 billones entre 1994 y 2023, señalando que los cálculos de la administración proyectan costos bajo un escenario hipotético de amnistía con acceso pleno a beneficios federales, no la situación actual.
El informe se publica en plena campaña electoral de medio término, con las elecciones de noviembre de 2026 como telón de fondo, en un momento en que la política migratoria sigue siendo uno de los ejes centrales del debate político estadounidense.
Vídeos relacionados:
Archivado en: