
Una nueva caravana de migrantes, entre ellos ciudadanos cubanos, salió este martes de Tapachula, Chiapas, con la intención de avanzar hacia el centro y norte de México.
Algunos de sus integrantes aseguran que esperan una victoria del Partido Demócrata en las próximas elecciones legislativas de Estados Unidos, ante la posibilidad de que cambien las condiciones migratorias en ese país.
El contingente está formado principalmente por personas procedentes de Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua, aunque también participan migrantes de Cuba, Haití y Venezuela, según informó Breitbart News, que recogió reportes de la prensa mexicana sobre el desplazamiento.
Las estimaciones sobre la cantidad de participantes varían. El diario mexicano Milenio informó que alrededor de 400 migrantes se preparaban para continuar el recorrido, mientras que un reporte de Diario del Sur, citado por Breitbart, situó la cifra en aproximadamente 700 personas después de la salida de Tapachula.
La movilización ocurre a pocas semanas de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre, en las que estarán en juego los escaños de la Cámara de Representantes y parte del Senado.
El periodista independiente Julio Rosas, especializado en asuntos migratorios y fronterizos, conversó con algunos integrantes de la caravana que expresaron su esperanza de que los demócratas obtengan una victoria electoral, según el reporte estadounidense.
La expectativa estaría relacionada con la posibilidad de un escenario político más favorable para los migrantes, después del endurecimiento de las políticas fronterizas y de deportación durante la administración del presidente Donald Trump.
Las motivaciones del grupo son diversas. Mientras algunos mantienen la intención de acercarse a la frontera con Estados Unidos, otros buscan permanecer en México, obtener protección migratoria y acceder a oportunidades laborales.
Varios participantes han señalado que las dificultades económicas, la falta de trabajo y los prolongados trámites para regularizar su situación los llevaron a incorporarse a la caravana.
Según Milenio, algunos migrantes consideran establecerse en estados como Oaxaca y Nuevo León, particularmente en Monterrey, donde esperan encontrar empleo y condiciones más estables para sus familias.
Los integrantes de la movilización se habían concentrado en el parque Bicentenario de Tapachula, donde permanecieron varios días mientras aguardaban la llegada de otros grupos procedentes de Centroamérica.
La marcha se reanudó durante la tarde del martes por la carretera Costera de Chiapas.
De acuerdo con La Jornada, los participantes habían llegado a Tapachula desde distintos puntos de Centroamérica y comenzaron una nueva etapa de su desplazamiento hacia otras regiones mexicanas.
Entre los viajeros hay familias con menores de edad y personas que han recorrido largas distancias a pie, enfrentando lluvias, escasez de dinero y dificultades para obtener alimentos y otros productos básicos.
Una migrante salvadoreña entrevistada por Milenio relató que durante el trayecto algunas personas sufrieron lesiones en los pies, mientras que varios menores presentaron deshidratación y desmayos.
La mujer explicó que organizaciones religiosas habían proporcionado alimentos y artículos de higiene a integrantes del grupo durante su paso por Guatemala y su estancia en Tapachula.
La organización de caravanas permite a numerosos migrantes desplazarse en grupos y llamar la atención sobre las dificultades que enfrentan para obtener documentación migratoria en México.
No obstante, participar en una movilización de este tipo no garantiza la concesión de refugio, permisos de tránsito ni autorización para entrar a Estados Unidos.
La nueva salida se produce después de que las autoridades mexicanas intervinieran en otra caravana que había recorrido Chiapas durante varias semanas.
El 12 de octubre, La Jornada informó que la caravana «Fe y Esperanza con Dios» fue disuelta cerca del límite entre Chiapas y Oaxaca, después de que las autoridades ofrecieran documentos para que los participantes continuaran su desplazamiento por otros medios de transporte.
Aquella movilización había partido de San Pedro Sula, Honduras, el 20 de septiembre, con migrantes que buscaban avanzar hacia Estados Unidos o encontrar alternativas para establecerse en México.
La presencia de cubanos en las caravanas que atraviesan territorio mexicano ha sido documentada en diversas ocasiones durante 2026.
En agosto, se organizó otra movilización desde Tapachula mientras miles de ciudadanos cubanos permanecían varados en esa ciudad, afectados por los retrasos en los trámites migratorios y las dificultades para conseguir empleo.
En aquel momento, un reporte citado por este medio situaba entre 20,000 y 25,000 los migrantes cubanos que se encontraban en Tapachula, aunque se trataba de una estimación correspondiente a agosto y no de un recuento actualizado de los participantes en la caravana de octubre.
La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) enfrentaba una elevada cantidad de solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado, con extranjeros que aseguraban llevar meses e incluso más de un año esperando respuestas.
Meses antes, en marzo, un cubano que llevaba más de un año sin poder regularizar su situación se había incorporado a la caravana «Génesis 2026», formada por alrededor de 500 migrantes, después de enfrentar dificultades para obtener documentos y encontrar trabajo.
Vídeos relacionados:
Archivado en: