
Elif Eralp, candidata de Die Linke (La Izquierda) a la alcaldía de Berlín, vive bajo amenaza después de que el semanario alemán Der Spiegel publicara un documento interno de su partido en el que ella misma reconocía temer por su vida y la de su familia a causa de personas de su entorno político con vínculos con Hamás y el crimen organizado árabe en la capital alemana.
El escándalo, revelado por Der Spiegel a finales de octubre, surgió de un error del equipo de la candidata: al revisar una entrevista antes de su publicación —práctica habitual en Alemania—, enviaron por equivocación a los periodistas el documento interno del partido con anotaciones privadas de Eralp en lugar de la versión corregida.
En esas notas, la candidata pedía eliminar cualquier referencia a Ibrahim Ibrahim, un activista propalestino investigado por los servicios secretos alemanes por su militancia en el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), organización clasificada como terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos.
Ibrahim había asistido a la fiesta electoral de Die Linke el 20 de septiembre de 2026, la noche en que el partido ganó las elecciones regionales de Berlín con el 25,3% de los votos, más del doble de su resultado anterior, desplazando a la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la alcaldía.
En esa misma celebración también estuvieron presentes miembros del clan Rammo —uno de los mayores grupos del crimen organizado de Berlín, vinculado al narcotráfico y el lavado de dinero— y representantes del clan Barbaj, acusados de acciones antisemitas y violencia contra la policía.
Ibrahim, además, había elogiado públicamente a Yahya Sinwar, dirigente de Hamás y uno de los responsables de los ataques terroristas del 7 de octubre de 2023 contra Israel.
En sus anotaciones privadas, Eralp fue explícita sobre el peligro que sentía: «Mi marido tiene miedo de esta gente y yo también», escribió, y añadió: «No voy a poner en riesgo ni a mí ni a mi familia por Der Spiegel».
La Policía Criminal de Berlín le había recomendado previamente evitar mencionar nombres concretos de personas con esos vínculos, lo que revela que las autoridades ya conocían la gravedad de la situación.
Acorde a El País, tras la publicación del documento, Eralp compareció ante los medios en el Parlamento de Berlín con un tono desafiante: «No me dejaré intimidar por nadie», declaró, y prometió combatir «contra el crimen organizado, los violentos y los que apoyan al terrorismo» si llega a gobernar la ciudad.
Este giro resulta llamativo para un partido que durante la campaña electoral prometió reducir drásticamente los efectivos policiales en Berlín y suprimir los servicios secretos locales, propuestas a las que renunció en octubre por presión de Los Verdes y el Partido Socialdemócrata (SPD).
El escándalo se produce en un contexto de creciente preocupación en Europa por la penetración de grupos radicales propalestinos —algunos con vínculos directos con Hamás— en las estructuras políticas y sociales occidentales, agudizada desde los ataques terroristas del 7 de octubre de 2023.
En Berlín, esa inquietud se intensificó en julio de 2026, cuando un joven de 21 años vinculado a la escena islamista de la ciudad atropelló con una furgoneta a una multitud durante el Orgullo de Berlín, matando a una mujer e hiriendo a otras 29 personas.
La CDU aprovechó el escándalo para cuestionar la capacidad de Die Linke de garantizar la seguridad de la capital y planteó a Los Verdes y al SPD la posibilidad de formar una coalición alternativa sin el partido de Eralp.
Este domingo, Die Linke celebra un congreso en Berlín en el que Eralp debe lograr la ratificación del acuerdo de coalición con Verdes y socialdemócratas. Según medios alemanes, la candidata se presentará ante el centenar de delegados bajo protección policial.
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