
Unos 40 adultos mayores cubanos, muchos de ellos deportados desde Estados Unidos y con problemas de salud, tendrán que abandonar el albergue donde permanecen acogidos en Villahermosa, Tabasco, antes del próximo primero de enero de 2027, debido a que la institución ya no cuenta con los recursos necesarios para continuar atendiéndolos.
Ante esta situación, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Tabasco, en coordinación con el DIF Nacional, inició gestiones para trasladarlos a un centro especializado en Ciudad de México, aunque todavía no se ha confirmado cuándo se concretará su reubicación.
El coordinador del DIF en Tabasco, Víctor de Dios Gómez, explicó que las autoridades trabajan para encontrar una solución que garantice la atención de los migrantes, especialmente de aquellos que padecen enfermedades crónicas.
«Nosotros estamos buscando cómo resolver el tema de los adultos mayores cubanos, que el planteamiento que tenemos es que los vamos a enviar a la Ciudad de México a un centro especial que se diseñó para ellos. Ya estamos en coordinación con el DIF Nacional», declaró el funcionario al Diario de Tabasco.
Sin recursos para seguir atendiendo a los cubanos
El albergue Amparito, cuyo nombre oficial es Oasis de Paz del Espíritu Santo, anunció que a partir del 1 de enero de 2027 dejará de recibir y atender a migrantes, para concentrarse exclusivamente en familiares de pacientes del Hospital Regional de Alta Especialidad Dr. Juan Graham Casasús.
La institución, que funciona desde 2006 y depende de donaciones, comenzó a recibir migrantes cubanos deportados desde Estados Unidos, muchos de ellos adultos mayores sin familiares cercanos ni recursos para mantenerse.
Según un reportaje de 14ymedio, desde el año pasado el refugio ha asistido a alrededor de 200 cubanos, varios expulsados durante la administración de Donald Trump.
Sin embargo, el aumento de las necesidades de atención ha superado su capacidad económica y operativa.
El subcoordinador del albergue, Josué Martínez Leal, explicó que entre los acogidos hay personas que ya no están en edad laboral, carecen de redes de apoyo y padecen enfermedades crónicas.
«El albergue como tal pues ya no cuenta con un área médica especializada, ni de enfermería, ni de trabajo social», advirtió.
La administración del refugio asegura que había comunicado la situación a las autoridades desde mayo, ante la imposibilidad de seguir proporcionando cuidados adecuados a los migrantes más vulnerables.
La falta de documentos complica su traslado
Uno de los principales obstáculos para reubicar a los cubanos es su situación migratoria.
De Dios Gómez confirmó que varios carecen de documentos oficiales mexicanos, lo que dificulta los procedimientos administrativos necesarios para garantizar su atención y traslado.
Las autoridades establecieron coordinaciones con la Secretaría de Salud y el IMSS-Bienestar para facilitar el acceso a servicios médicos, independientemente de su situación documental.
«El albergue Amparito ya no puede sostener a estas personas y de inicio se ha estado apoyando con comida», explicó el coordinador del DIF a 14ymedio.
De acuerdo con información publicada por Ahora Tabasco, la regularización migratoria podría demorar entre ocho meses y un año, un plazo que plantea dificultades frente a la suspensión de los servicios del albergue prevista para enero.
Las autoridades mantienen una mesa de trabajo con organismos gubernamentales y migratorios para buscar una alternativa.
En diciembre de 2025, un reportaje sobre cubanos deportados que sobrevivían indocumentados en México documentó las condiciones de vulnerabilidad de migrantes que habían sido enviados a Villahermosa.
Por ahora, no se ha informado una fecha definitiva para el traslado ni qué ocurrirá si los trámites migratorios no concluyen antes de que el refugio deje de atenderlos.
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