
El presidente Donald Trump declaró este martes al New York Times que está «absolutamente dispuesto a aceptar» los resultados de las elecciones de medio término en Estados Unidos, en una noche en que los demócratas se encaminaban a recuperar el control del Congreso con victorias en bastiones republicanos históricos.
«Ya saben, esperamos trabajar con ellos. Probablemente lleguemos a algún acuerdo», añadió Trump en la entrevista, concedida poco antes de las 22:30 hora del Este desde la Casa Blanca.
Apenas una semana antes, el 27 de octubre, Trump había condicionado su aceptación a que los comicios fueran «honestos» antes de dar marcha atrás con la declaración de este martes. Hasta el cierre de esta noticia no ha dicho nada públicamente.
Los resultados de la jornada configuraron un severo revés para el Partido Republicano. Según proyecciones de la Asociación de Prensa, los demócratas arrebataron escaños senatoriales en Ohio, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Texas, además de recuperar el control de la Cámara de Representantes.
El golpe más resonante de la noche llegó desde Texas, estado donde los demócratas no habían ganado una elección estatal desde 1998. James Talarico, legislador estatal de 37 años, derrotó al republicano Ken Paxton —respaldado por Trump para la nominación— con el 59% de los votos, convirtiéndose en el primer demócrata elegido senador por ese estado en 38 años.
También en Texas, Gina Hinojosa se convirtió en la primera gobernadora demócrata del estado desde Ann Richards en 1990, al desbancar al gobernador Greg Abbott tras tres mandatos.
Otro hito histórico de la noche fue la elección de Keisha Lance Bottoms como gobernadora de Georgia, convirtiéndose en la primera mujer afroamericana elegida para ese cargo en la historia de Estados Unidos y poniendo fin a 24 años de control republicano en el estado.
Encuestas a pie de urna de NBC News situaron la aprobación de Trump en apenas el 38%, con un 62% de desaprobación entre los votantes. Los candidatos demócratas atribuyeron ese descontento tanto a la gestión económica del presidente como a la guerra que inició en Irán durante 2026.
Los republicanos lograron resistir en Florida, donde Ashley Moody derrotó a la demócrata Angie Nixon en una contienda especial para completar el mandato del secretario de Estado Marco Rubio.
Tras conocerse la pérdida de la Cámara, Trump afirmó que los republicanos habrían ganado «por una mayoría aplastante» si él hubiera figurado en las papeletas, y reiteró su intención de usar el veto presidencial como principal herramienta frente a la nueva mayoría demócrata en el Congreso.
El escrutinio seguía abierto esta madrugada en Alaska, Iowa, Michigan y Nebraska, estados donde el control definitivo del Senado aún no estaba resuelto.
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