
La demócrata Gina Hinojosa venció este martes al gobernador republicano Greg Abbott en las elecciones a gobernador de Texas, convirtiéndose en la primera latina en ocupar ese cargo y en la primera demócrata en ganar la gobernación del estado en más de tres décadas, informó la agencia Associated Press y el panel de decisiones de Fox News.
«Esta noche, hago una promesa solemne a cada uno de los texanos: ya sea que hayan votado por mí o por el gobernador Abbott, o que se hayan sentido tan traicionados por una política fallida que decidieron no votar en absoluto. Escuchen lo que Texas ha dicho hoy, alto y claro: su gobierno les pertenece a ustedes», dijo Hinojosa en sus redes sociales.
«Y, como su gobernador, nunca lo olvidaré. No habrá reglas especiales para los ricos y poderosos; tampoco miraré hacia otro lado cuando alguien de mi propio partido actúe mal. La confianza que han depositado en mí esta noche no es un cheque en blanco; es una responsabilidad sagrada. Y mi propósito es ganármela cada día», agregó.
Con el 66% de los precintos contabilizados, Hinojosa acumulaba cerca de 3.9 millones de votos (57%) frente a aproximadamente 2.8 millones de Abbott (41%), resultados preliminares pendientes de certificación oficial.
La última demócrata en gobernar Texas fue Ann Richards, cuyo mandato concluyó en enero de 1995 cuando fue derrotada por George W. Bush. Desde entonces, ningún demócrata había ganado una elección estatal de alcance en el estado, que Abbott gobernó durante 12 años tras asumir el cargo en 2015.
«Liderar este estado ha sido el mayor honor que he tenido en mi vida. Gracias por su apoyo, su amor y por hacer de Texas lo que es Texas», expresó Abbott en una despedida. «Creemos en la libertad por encima del miedo, en Dios por encima del gobierno», afirmó.
Hinojosa, de 52 años y representante estatal por el Distrito 49 de Austin desde 2017, entró a la carrera el año pasado sin grandes recursos ni respaldo del partido demócrata a nivel nacional, en un momento en que otros candidatos de mayor perfil rehusaron competir. Su campaña apostó por un mensaje populista centrado en el costo de vida y la corrupción, evitando deliberadamente la etiqueta progresista pese a haber sido vicepresidenta del Caucus Progresista Legislativo de Texas.
«Quieren hacer una campaña entera diciendo que soy demasiado progresista», dijo Hinojosa en uno de sus anuncios. «Yo pienso pasar toda una campaña enfocada en el hecho de que la gente trabajadora está demasiado en la quiebra».
Su propuesta más llamativa fue el llamado «Corruption Tax Refund»: un pago único de 1,500 dólares por hogar texano, financiado con el fondo de reserva estatal, con un costo estimado de unos 17,000 millones de dólares. También atacó la proliferación de centros de datos de inteligencia artificial, acusando a Abbott de permitir que esas instalaciones consumieran energía sin control; el gobernador respondió con una moratoria temporal sobre nuevas aprobaciones.
La derrota de Abbott resulta especialmente llamativa si se considera que su campaña gastó 180 millones de dólares desde el año anterior y que el multimillonario Elon Musk invirtió decenas de millones adicionales en apoyo a los republicanos texanos, sin que ello alcanzara para revertir el resultado.
La victoria de Hinojosa se produjo en paralelo a otro resultado histórico: el demócrata James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton en la carrera al Senado federal por Texas, la primera victoria demócrata en ese escaño desde 1988.
Ambos resultados se enmarcan en una jornada de elecciones de medio mandato en la que los demócratas recuperaron la mayoría en la Cámara de Representantes, lo que analistas describieron como un reflejo del malestar nacional con el partido en el poder durante la segunda administración de Donald Trump.
Hinojosa asumirá la gobernación en enero de 2027, con un Capitolio estatal donde los republicanos conservan la mayoría legislativa, lo que pondrá a prueba desde el primer día el alcance real de su mandato.
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