La congresista republicana cubanoamericana María Elvira Salazar lanzó este miércoles una advertencia directa a su partido tras proclamarse ganadora por apenas 1,116 votos más en el Distrito 27 de Florida: el voto hispano pasó factura a los republicanos por la deportación de inmigrantes trabajadores sin antecedentes penales, y el partido debe corregir el rumbo.
«El voto hispano castigó la deportación indiscriminada de latinos trabajadores, no delincuentes; sumado a la baja economía», afirmó Salazar en una entrevista con NMAS Univisión transmitida a nivel nacional.
La congresista, que en 2024 había arrasado en ese mismo distrito por más de 20 puntos porcentuales, sobrevivió esta vez con un margen de apenas 0.45 % —por debajo del umbral del 0.5 % que activa un recuento automático en Florida— frente al periodista cubanoamericano Eliott Rodríguez, quien no reconoció la derrota y pidió esperar al conteo final.
«Los votantes, no solamente en el Distrito 27, sino en toda la nación, han hablado con mucha fuerza. Le están diciendo claramente a mi partido, al Partido Republicano, que está en el poder, que hay que cambiar el curso cuando se trata de la economía y de la inmigración», declaró.
El resultado de Salazar refleja una tendencia nacional que resultó devastadora para los republicanos: los demócratas recuperaron el control de ambas cámaras del Congreso el martes, con proyecciones que los situaban en torno a 244 escaños en la Cámara de Representantes y una ganancia neta de al menos siete escaños en el Senado, con victorias en bastiones republicanos como Ohio, Texas y Carolina del Norte.
El voto hispano fue un factor determinante en ese vuelco. Según NBC News, el 60 % de los latinos votó demócrata y el 35 % republicano, frente al reparto casi igualado de 2024. Datos citados por The New York Times situaron la ventaja demócrata entre hispanos en 39 puntos.
Salazar, cuyo distrito tiene un 73.5 % de población hispana, lleva meses advirtiendo sobre este riesgo. En septiembre criticó públicamente las políticas migratorias de Trump al señalar que habían «ido demasiado lejos» y que los hispanos que lo apoyaron en 2024 «hoy se sienten traicionados». Indicó que en julio el gobierno detuvo a unas 50,000 personas, de las cuales aproximadamente la mitad no tenía antecedentes penales.
Esa postura le costó tensiones con la Casa Blanca: Trump amplificó más de 14 mensajes en Truth Social que pedían reemplazarla, aunque finalmente la respaldó el 31 de octubre.
En la entrevista de este miércoles, Salazar defendió la Ley de Dignidad que promueve, un programa de regularización temporal para inmigrantes sin antecedentes penales con larga residencia en el país. «Esa persona que lleva 20 años en los campos o en la construcción, que tiene hijos americanos, que le dejen quedarse con algo que se llama dignidad, que fue la ley que yo escribí», argumentó.
La congresista fue enfática al rechazar las deportaciones de personas sin historial criminal: «Esa gente llevan aquí años de años, tienen hijos americanos, tienen bienes y que de repente se los llevan sin ningún tipo de récord criminal. Eso no se hace».
Salazar reconoció que el ajustado resultado es una señal que el partido no puede ignorar. «La gente te pasa la cuenta y tienen razón, porque por eso es la belleza del sistema democrático», dijo, y resumió el mensaje que enviará a sus correligionarios: «Necesitamos recibir de vuelta a los votantes hispanos».
Los primeros resultados no oficiales del Distrito 27 deben entregarse antes del mediodía del 7 de noviembre, fecha en que se sabrá si el margen final activa o no el recuento automático.
Las deportaciones y sus consecuencias políticas siguen marcando el debate en Estados Unidos. Mantente informado sobre todo lo que ocurre en nuestra sección de Inmigración en EE.UU.
Archivado en:
