Ciudadanos haitianos expresan en las calles su agradecimiento a los soldados de El Salvador desplegados en su país, en imágenes que el presidente salvadoreño Nayib Bukele compartió este miércoles en su cuenta de X junto al mensaje en criollo haitiano: «Sanble gang yo pa vle goumen avè n…» («Parece que las pandillas no quieren pelear con nosotros…»).
Los videos, grabados desde el aire y en tierra, muestran una columna militar avanzando por calles de Puerto Príncipe mientras residentes agradecen a Bukele y a los uniformados.
Un hombre en motocicleta se acercó al convoy y dijo en español: «Bukele es amigo mío, ese es mi padre, muchas gracias».
Muestras similares de respaldo se registraron también en Kenscoff, al sureste de la capital, donde habitantes recibieron a las tropas entre aplausos y cánticos.
El despliegue salvadoreño en Haití se desencadenó tras la emboscada del 18 de octubre en Croix-des-Bouquets, en la que cuatro técnicos de aviación salvadoreños fueron atacados con disparos y explosivos mientras regresaban de comprar alimentos; su vehículo blindado quedó incendiado y desde entonces no han sido localizados.
Ante esa agresión, Bukele lanzó un ultimátum a las pandillas y ordenó una operación de rescate que elevó la presencia militar salvadoreña de 124 efectivos iniciales a más de 2,000 soldados desplegados a finales de octubre.
El primer ministro haitiano Alix Didier Fils-Aimé agradeció públicamente a El Salvador su apoyo y confirmó que las operaciones están coordinadas entre la Policía Nacional de Haití, las Fuerzas Armadas haitianas, la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) respaldada por la ONU y los efectivos salvadoreños.
Bukele también compartió una fotografía de soldados salvadoreños junto a la banda presidencial haitiana, en un gesto simbólico que refuerza el vínculo entre ambos gobiernos.
El presidente salvadoreño ha afirmado que su país cubre el 90% de los gastos de la operación con recursos propios: «Somos casi los únicos que pagamos por esta operación», declaró a finales de octubre.
El líder de la pandilla 400 Mawozo, Wilson Joseph, alias «Lanmò San Jou», solicitó el 1 de noviembre mediación de la ONU y advirtió sobre una posible escalada de violencia, afirmando —sin presentar pruebas— que los cuatro salvadoreños estaban muertos.
La ONU confirmó haber recibido la carta pero aclaró que ello no implica reconocimiento del remitente ni respaldo a su contenido; además, su portavoz precisó que la gran mayoría de los militares salvadoreños no opera bajo el marco de la GSF.
El miércoles, Bukele llamó «traidores» a quienes financian o colaboran con las pandillas en Haití, comparándolos con quienes traicionaron al prócer haitiano Jean-Jacques Dessalines en 1806.
Al cierre de esta edición, los cuatro aerotécnicos salvadoreños seguían sin ser localizados oficialmente, pese a que la Policía Nacional de Haití recuperó el vehículo incendiado el 2 de noviembre sin encontrar a los desaparecidos.
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