Feria Turismo Villa Clara Foto © CiberCuba

Apuesta el gobierno cubano por desarrollar una nueva modalidad de turismo en Villa Clara

Este artículo es de hace 2 años

Un parque Vidal desbordado de santaclareños sirvió de cierre a la Feria Internacional de Turismo, FITCUBA 2018, principal evento de la industria del ocio en Cuba. Si bien la sede oficial estuvo en la cayería norte de la provincia, uno de los principales polos turísticos del país, el evento abarcó a otros cinco municipios en los que a partir de ahora se apostará por desarrollar una modalidad turística diferente, tal y como reconocieron aquí autoridades ministeriales.

Santaclareños se amontonaron en los estanquillos de infotur, para llevarse afiches durante el cierre de la feria

Además de la capital provincial, Santa Clara, se dispuso la construcción de hoteles y obras de indudable atractivo turístico en Camajuaní, Caibarién, y en la ya de por sí, villa turística de San Juan de Los Remedios, uno de los enclaves patrimoniales más viejos de toda la isla. Igualmente se presentó a Sagua La Grande como nuevo destino turístico, con la construcción allí de sendos hoteles, y una marina en Cayo Esquivel, además de otras obras que se continuarán desarrollando en la célebre Villa del Undoso.

FITCUBA fue el pretexto para incentivar en Villa Clara un tipo de turismo que dista bastante de las ofertas de sol y playa que distinguen hace décadas a Cuba. «La idea sería potenciar en esta provincia un paquete turístico que abarque diferentes destinos, integrándolos como un todo», aseguró Regla Dayamí Armenteros, delegada del turismo en el territorio.

Al fondo se aprecia el Hotel Central, de Santa Clara, un viejo inmueble recientemente inaugurado

En efecto, pocas zonas de la isla tuvieron en su devenir un desarrollo tan homogéneo como el alcanzado en la región central de Cuba, y fundamentalmente en la provincia de Las Villas, donde varios de aquellos primeros asentamientos fundados por los españoles, pronto se posicionaron como importantes ciudades.

Antonio Jesús Soto, licenciado en estudios socioculturales de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, explica que no sucede aquí lo que en otras provincias cubanas, donde todos los asentamientos poblacionales se encontraban supeditados a la capital provincial. «Aquí varias de las ciudades emulaban entre sí con Santa Clara, y a ello debemos la existencia hoy de tantos atractivos patrimoniales en villas como Sagua, Remedios, Caibarién, Placetas o Camajuaní».

Una de las calles engalanadas durante la clausura de FITCUBA 2018

Pero mucho antes de que el gobierno y en particular el ministerio cubano del turismo pusiera sus ojos en la provincia como un polo que abarca diferentes destinos, ya se apreciaba en la más central de las ciudades cubanas una confluencia sostenida de visitantes foráneos. Se trata de un tipo de turista al que le interesa más que una playa de arenas blancas, fotografiar al pueblo, caminar sus calles, entender cómo vive el cubano más allá del empaque turístico de los principales polos del país.

Entonces, ante el flujo creciente de extranjeros, y sin una infraestructura hotelera considerable, la iniciativa la tomarían los cuentapropistas, que enseguida posicionaron a Santa Clara como una de las tres urbes cubanas con mayor número de licencias para servicios de alojamiento en divisas.

El turismo cubano estaba demasiado concentrado en explotar sus atractivos de sol y playa, y otros destinos patrimoniales como La Habana o Trinidad, pero descuidó entonces las potencialidades de territorios como Villa Clara, de modo que ante la inexistencia de hoteles en las ciudades se expandió el número de hostales particulares.

«Ese era un ingreso considerable que estaba dejando de percibir el gobierno, por no disponer de una infraestructura hotelera», asegura Soto, quien explica así el desbordado interés del presente en explotar de manera integral el destino Villa Clara.

«Esta provincia tiene de todo lo que puede interesarle a un visitante, desde excepcionales playas como las de cayo Santa María, con una infraestructura hotelera sinigual, hasta villas patrimoniales como Remedios o Sagua. Parrandas, universidades, montañas, llanuras y lagos; pueblos con tradiciones tabacaleras, azucareras o pesqueras como Camajuaní y urbes como Santa Clara con el polémico atractivo del Che Guevara», concluye el especialista.

Si bien los destinos de sol y playa todavía hoy constituyen los principales atractivos para aquellos visitantes que llegan a Cuba, resulta evidente el progresivo interés que demuestran los turistas en algo más que dorarse en Varadero, mientras beben un mojito. Las tendencias de los últimos años evidencian una creciente motivación por indagar en eso que algunos llaman el “fenómeno cubano”.

A pesar de la feria, buena parte del pueblo santaclareño asume con desidia el futuro turístico de la provincia

Cada vez son más los que llegan planteándose interrogantes tan cardinales como ¿cuáles son las claves para entender la pervivencia de este obsoleto bastión comunista? o ¿cómo vive el cubano con menos de un dólar al día y ante la falta de libertades y derechos civiles? Otros visitantes quieren salirse del guion de los circuitos turísticos y conocer por sí mismos los pueblos y ciudades del interior de Cuba, donde es posible comerse la misma pizza que los pobladores, retratar una bodega despintada o simplemente sentarse en un parque sin el cansón asedio que distingue a otros destinos históricamente posicionados.

Sin lugar a dudas esas “rarezas” también se venden, y Villa Clara quiere aprovecharlas.

Este artículo es de hace 2 años

Archivado en:

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985

Esta Web utiliza cookies propias y de terceros, para mejorar la experiencia de usuario, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad y mostrar publicidad adaptada a sus intereses.

Más información sobre nuestra política de privacidad.