Mabel Gay Foto © Facebook/ Mabel Gay

La triplista cubana Mabel Gay sueña con ser madre y tener éxitos como entrenadora (ENTREVISTA)

Este artículo es de hace 2 años

El verano del 2013 a esta periodista le reportó muy buenos y muy malos momentos. Una caída desafortunada y hasta tonta me cortó al medio un año profesional que vaticinaba ser de los mejores, sin embargo, ese mismo hecho me demostró que los muchachos y muchachas del atletismo cubano forman parte de mi familia.

Con muletas y con la preciada ayuda del profesor Álvarez Cambras y su team, partí a Moscú a cubrir lo que sería mi último Mundial de Atletismo, y en el vuelo de Aeroflot coincidí con el grupo de atletas que no intervenía en la gira de verano por Europa.

Las muestras de afecto y cariño recibidas en ese avión, en el aeropuerto moscovita, y luego, en el traslado al hotel, nunca se borrarán de mi ser.

Pues bien, entre esos saltadores, corredores, lanzadores se encontraba una chica dulce y amable, de sonrisa tierna, ojos expresivos y corazón a flor de piel: la triplista Mabel Gay, nuestra entrevistada de hoy.

“Yo soy santiaguera, tengo 35 años, y mi forma de ser se debe en gran parte a la educación recibida de mis padres, Léster y Mabel, sobre todo de mi mamá pues papi murió siendo yo muy pequeña.

"Éramos muy pobres, extremadamente humildes. Pasábamos mucho trabajo. Ya a los 10 años sabía cocinar y así ayudaba a mi mamá. Somos cinco hermanos, pero uno solo, mayor que yo, de padre y madre.”

Éramos muy pobres, extremadamente humildes. Pasábamos mucho trabajo. Ya a los 10 años sabía cocinar y así ayudaba a mi mamá

¿Cómo llegas al atletismo?

“De casualidad, pues yo había sido captada para la práctica del voleibol en quinto grado en la escuela primaria, pero el profesor faltaba mucho y lo mío era no dar el turno de por la tarde en el aula, ¡Uff! No lo resistía y así, yo hablé con el profe Tani, entrenador de atletismo que sí no faltaba nunca. Él, al principio dudó por eso de la ética entre compañeros, pero al final se pusieron de acuerdo y pasé al campo y pista.”

¿Y qué pasó? ¿Aprendiste los rudimentos del deporte rey?

“Tani me enseñó, a mis 11 años, las bases para construir mi sólida carrera deportiva: me mostró cómo se saltaba, cómo se corría, y fueron tales mi interés y destreza que en semanas ya estaba compitiendo en la pista de recortán de Santiago de Cuba. Gané medallas de oro en salto alto y largo, en ambos casos, nivel pioneril.

“Ahí mismo me capta Bárbara Ortiz, la mamá del campeón olímpico Anier García, y entre ella y Tani me suben a la EIDE Capitán Orestes Acosta.

“Barbarita me mejora la técnica de longitud y altura, y me enseña el triple. Hasta el año 2000 estuve bajo su égida. La disciplina dentro y fuera de la pista, la importancia de realizar un buen calentamiento, y el tratar de suprimir la apatía propia de mi carácter me fueron inculcados por la profe Baby.”

Sí, es que realmente tú siempre has sido una chica tranquila, apacible, nunca te he visto brava ni agresiva. Si buscara calificativos para ti serían esos: pacífica, tranquila.

“Tú sabes que yo soy así. Aparentemente no me emociono, pero la procesión va por dentro, claro que siento y muchas veces tengo un volcán dentro. La profe Bárbara me instaba a ser más fuerte, demostrar más espíritu. Pero yo era así, apática hasta cierto punto, pero talentosa. ¡Es que todas no podemos ser iguales! Jajá.

“Recuerdo que me decía: 'mija, levanta, date golpes' (se refiere a las palmadas que los saltadores se dan cuando van a comenzar las carreras de impulso)”.

¿No te molestaba que te lo dijeran?

“Oye, yo soy como soy. Me paro, corro, salto, como soy. Así fui siempre, así culminé mi carrera. Mira, siendo así, con 16 años, estando aún en la EIDE santiaguera, clasifiqué para el primer Campeonato Mundial de Cadetes que se efectuó en Polonia en 1999 y conquisté mi primera medalla de oro internacional en el triple. Salté 13 metros 87 centímetros. Competí en la altura, que por demás, todos decían debía ser mi evento por mi somatotipo esbelto, pero no clasifiqué. ¡Nada! Que lo mío siempre fue el triple.”

Con 16 años, estando aún en la EIDE santiaguera, clasifiqué para el primer Campeonato Mundial de Cadetes que se efectuó en Polonia en 1999 y conquisté mi primera medalla de oro internacional en el triple

Esta presea dorada fue la llave que te abrió las puertas del equipo grande.

“En efecto, entré al estadio Panamericano bajo la guía de Daniel Osorio, con el que tuve muchísimos éxitos. Fue muy bueno conmigo, somos grandes amigos. Me enseñó a amar el triple salto más aún, me demostró que yo había nacido para saltarlo.”

¿Algunos de los triunfos que alcanzaste con él como preparador?

“En el 2002, titular del Mundial Juvenil de Jamaica con 14 metros 9 centímetros, primer lugar en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo 2003 con 14,43 y quinta en el Mundial de París ese mismo año con 14, 53, en ambos casos siendo aún juvenil; primera en los Centroamericanos y del Caribe Cartagena de Indias 2006, y bronce en la cita continental de Río de Janeiro un año después (14, 23).

“En el 2008 asistí a mis únicos Juegos Olímpicos, la majestuosa cita de Beijing, y no pude pasar a la final pero el solo hecho de haber estado en una Olimpíada me reconforta como atleta. Completa mi historia, ¿entiendes?”

Cómo no entenderte. Dímelo a mí que asistí a seis: experiencias únicas, inolvidables.

¿Por qué el cambio de entrenador tras Beijing

“Comencé con el experimentado y afamado Milán Matos (entrenador del legendario Iván Pedroso y de quien es la mejor triplista cubana de todos los tiempos, Yargelis Savigne) por un reajuste realizado por la comisión técnica del deporte.

“Se decide que las niñas entrenáramos con Milán, y los varones del salto de longitud los asumiera Osorio. Todo tranquilo, no hubo ningún problema. Milán era un tipo fácil, muy alegre, hasta se ponía a bailar en el entrenamiento,pero extremadamente exigente y disciplinado. Fue un placer ser su discípula.”

Y casualmente, en el 2009, reportas junto a Yargelis Savigne la gran alegría de ocupar los dos sitiales más altos del podio en el Mundial de Berlín.

“¿Te acuerdas de aquello? Es el momento más espectacular de toda mi carrera, no sólo por la plata mundialista sino el cómo fue”.

¿A qué te refieres?

“Sabes que mi principal dificultad en el triple era mi lentitud. Milán empezó a trabajar conmigo en ese aspecto y me decía: 'cuando logres mejorar tu carrera de impulso te convertirás en una gran triplista'.

“Al triplista se le exige velocidad, explosividad, coordinación. Tras el despegue, realizas lo que llamamos brinco, paso y salto final o último. Sincronizar estos tres aspectos, realizar los saltos con la técnica adecuada y la velocidad requerida es lo te hace triplista.

“Así empecé a trabajar con Milán en mi carrera de impulso y mejoré muchísimo. Fui de 13 a 15 pasos, aunque a veces retornaba a los 13, depende. Nunca llegué a ser super veloz, pero sí mejoré ostensiblemente.

“Junto a todo esto, el entrenar con Yargelis me ayudó muchísimo. Ella es en el carácter, mi antítesis. Esa niña no descansaba, me instaba a entrenar y entrenar. Así llegamos a Berlín donde Yargelis era la gran favorita junto a la rusa Tatiana Lébedeva (quien iba a todas las competencias con un look distinto) y la ucraniana Rypakova.

“Fuimos a la eliminatoria y tanto Yargelis como yo alcanzamos la marca mínima exigida (14,45) en el segundo intento, y las dos con idéntico brinco de 14 metros 53 centímetros.”

En tu interior, ¿qué pensabas, tu pronóstico, ése que cada atleta lleva adentro?

“Mi pronóstico era acercarme al podio. Yargelis, por encima de los 15 metros, estaba segura, pero yo, ni soñar. Sin embargo, comienzo yo encabezando la justa hasta el tercer intento. Mi salto era de 14,50. Pero dentro de mí, una vocecita decía: 'ahorita empiezan las “monstras”'.

“Me puse muy nerviosa, tanto que bobeando, desconcentrada, perdí el cuarto intento, y ahí mismo se me fueron delante tres competidoras, entre ellas mi compañera. Milán me gritaba desde la grada. La Savigne también me animaba y en la quinta ronda volé hasta los 14, 61 y me puse detrás de Yargelis, y luego, gracias a Dios nadie pudo alcanzarme. Yargelis ganó con 14, 94.

“Corrimos por aquella pista con nuestras banderas y fue el día más feliz de mi vida. La rusa Ana Piatti quedó tercera. Fue el Mundial de las sorpresas.

“Cuando llegamos a la villa, todo fue felicidad. Me decían. 'mira lo que tenías debajo de la manga'. Yo no dormí esa noche. ¡Plata mundial! Cuando pensaban darme la baja, mira tú. Pero no queda ahí, pues en ese 2009 fui la ganadora de la Golden League, que ahora es la Liga del Diamante. Estuve entre los 10 mejores atletas del año en Cuba.”

Yo te recuerdo en el Mundial Bajo Techo de Doha, Qatar 2010. Éramos vecinas en el hotel. Tú venías lesionada de la gira de invierno y así y todo estuviste cerca de las medallas.

“Ahí Yargelis quedó segunda y yo quinta. Fue una lástima que me lesionara pues había empezado bien la temporada invernal. Un año después, en el Mundial al aire libre de Daegu, Corea del Sur, fui cuarta con 14 metros 67 centímetros. La Savigne fue sexta.

“En ese 2011 se celebraron los Panamericanos de Guadalajara, y nuevamente nos escoltamos en el podio. Ella plata y yo bronce con 14,27. El título fue para la colombiana Caterine Ibargüen. Concluí la temporada como tercera en la Liga del Diamante.”

¿Por qué no fuiste a Londres si estabas tan bien tras quedar tercera en el Mundial techado de Estambul, Turquía?

“Sí, ese Mundial puso a tres cubanas entre las cuatro mejores del planeta pues ganó Yamilé Aldama, compitiendo por Inglaterra, yo fui tercera y Yargelis, cuarta. Pero, en mi preparación rumbo a Londres se me presentó una fascitis plantal en un Gran Prix en Belén, Brasil, que por cierto gané con 14, 40. Pero nada, no pude seguir con los entrenamientos. Con ese padecimiento no puedes ni caminar, imagínate saltar. Bueno, lo arrastro hasta el día de hoy.”

Pero ahí no te retiras del deporte activo.

“No. En el 2013, cuando se jubila Milán Matos, yo paso a formar parte de las muchachas que entrena el Chispa, Yoelvis Quesada, uno de nuestros mejores triplistas de todos los tiempos. Con él estuve mis últimos dos años en la selección nacional.”

Yo empecé esta entrevista por nuestra anécdota en el Mundial de Moscú, donde también llegaste a la final.

“Sí, allí quedé quinta con 14 metros 45 centímetros. Fui muy feliz en ese Mundial. Te teníamos a ti, con dos muletas, jajá. Hicimos un buen grupo con los muchachos del 4 por 4, Yipsi Moreno, Yaniuvis López, Yarisley Silva. Éramos uno.

“En el 2014 me volví a lesionar, estando en el entrenamiento de altura en México, con vistas a los Centrocaribes de Veracruz. Me fracturé la cadera, siete meses en cama. Tuve que estar un mes en tierras aztecas y venir acostada en el avión.

“Me atendieron en la casa de los deportistas cubanos, el Hospital Frank País, donde el profe Álvarez Cambras y el no menos profesor Hugo Mirandez me devolvieron la vida, los deseos de vivir.”

¿Fue tan bueno el trabajo que aún así soñaste con volver al cajón de salto?

“Sí, pero qué va. 31 años de edad, con varias lesiones. El 2015 fue mi adiós definitivo a mi carrera activa, pues sigo vinculada al triple, como entrenadora junto al Chispa.”

31 años de edad, con varias lesiones. El 2015 fue mi adiós definitivo a mi carrera activa, pues sigo vinculada al triple, como entrenadora junto al Chispa

¿Te gusta ser entrenadora, a quiénes preparas?

“Me gusta, me trasmito yo, mis experiencias; quiero por sobre todas las cosas, matricular el máster en teoría del entrenamiento. Yo soy licenciada. Me gusta estudiar. Pasé un curso de fisioterapia, específicamente dirigido al desentrenamiento y la rehabilitación de los atletas.

“Tenemos a un grupo de chicas que encabeza Liadagmis Povea y que integran, además, Davisleidis Velazco (bronce en el Mundial de Tamperes, Finlandia, este 2018) y Zulia Hernández (también bronce en el Mundial de Cadetes en Kenya 2017); así como Andy Díaz, único muchacho.”

¿Cómo está el estadio en relación con las pistas?

“¡Ay, niña! Nada. Las carreras las entrenamos sobre la yerba y la técnica la hacemos en el estadio Pedro Marrero, aunque a veces hay dificultades con el transporte”.

Las carreras las entrenamos sobre la yerba y la técnica la hacemos en el estadio Pedro Marrero, aunque a veces hay dificultades con el transporte

¿Qué opinas de la nueva dirección condos personas tan identificadas con el deporte rey cubano: Agustín Abril y Yipsi Moreno?

“Excelente decisión. Muy preocupados, humanos, siempre arriba del atleta. Hay disciplina, organización. Nada tiene que ver con ellos lo de las pistas; eso se vade sus manos. Tenemos un gimnasio de primer mundo, que se cuida, que todos cuidamos.”

¿Triplistas a las que más has admirado?

“Ha habido algunas muy buenas pero después se les ha descubierto doping, así que la que más admiro es la colombiana Caterine Ibargüen, muy guerrera, entregada, alegre, disfruta compitiendo; se lleva con sus compañeras de especialidad, es mi amiga. Campeona olímpica y mundial. Las otras son cubanas: Yamilé Aldama y Yargelis Savigne.”

Y en sentido general, cubanos o extranjeros, exponentes del campo y pista más importantes para ti.

“Usaín Bolt, Javier Sotomayor, Alberto Juantorena; Mofara, el fondista inglés; Iván Pedroso, Ana Fidelia Quirot, Yipsi Moreno, Osleydis Menéndez, el saltador de altura catarí Mutaz Essa Barshim, entre otros muchos.”

¿Tus sueños Mabel Gay?

“Ser madre, no importa varón o niña. Anhelo un hijo. Por lo demás, tener éxitos como entrenadora, ver mi bandera ondear en un podio olímpico o mundial, gracias al esfuerzo de uno de mis atletas.”

Este artículo es de hace 2 años

Archivado en:

Julita Osendi

Graduada de Periodismo en la Universidad de La Habana 1977. Periodista, comentarista deportiva, locutora y realizadora de más de 80 documentales y reportajes especiales. Entre mis coberturas periodísticas más relevantes se hallan 6 Juegos Olímpicos, 6 Campeonatos Mundiales de Atletismo, 3 Clásicos

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985

Julita Osendi

Graduada de Periodismo en la Universidad de La Habana 1977. Periodista, comentarista deportiva, locutora y realizadora de más de 80 documentales y reportajes especiales. Entre mis coberturas periodísticas más relevantes se hallan 6 Juegos Olímpicos, 6 Campeonatos Mundiales de Atletismo, 3 Clásicos