Entrevista a la 'Morena del Caribe' Josefina O'Farrill Foto © Trabajadores

Josefina O'Farrill: "Estos tiempos no son los nuestros, cuando Fidel nos recibía y con eso nos bastaba" (ENTREVISTA)

Este artículo es de hace 2 años

Corrían los años 80 y el voly femenino cubano, comandado por su artífice principal Eugenio George, se aprestaba a reeditar los triunfos alcanzados por sus predecesoras en el Mundial de Leningrado 78.

Una de aquellas morenas del Caribe era Josefina O'Farrill, nacida en diciembre de 1963, hija de Ana e Ignacio, y que fungía como pasadora en aquel equipo que miraba intrépidamente el futuro.

Josefina O'Farriill/ Cortesía de la entrevistada

“¿Qué que guardo de mis padres? Ay, Julita, lo mejor: me inculcaron amor a la familia, honradez con el prójimo, disciplina, dedicación. En una palabra, me enseñaron a andar por la vida. Yo soy única hija, te imaginas lo dulces, tiernos, amorosos que eran; siempre me apoyaban, en cualquier circunstancia”.

¿Qué es de tu vida actual Finita?

“Estoy casada con Eduardo Aroche, quien en estos momentos cumple misión deportiva en República Dominicana. Es entrenador de hockey sobre césped y padre de mis dos hijos: Mercedes, 26 años y profesora de Educación Física e Ignacio Miguel, 24, actual integrante del seleccionado nacional de hockey.

“Tengo dos nietos: un varoncito de 4, Nolan que es de Mercy, y Verónica, linda bebita de 2 meses que es de Ignacio.”

Me imagino que con tan bella familia, eres muy feliz. ¿Qué haces en la actualidad?

“Pues sí, feliz con los míos. Retirada del alto rendimiento me mantengo activa pues soy entrenadora del equipo masculino de voleibol sentado (para discapacitados) de la capital. Llevo ganando tres campeonatos nacionales.

“Después del próximo Nacional tenemos la esperanza de que se integre una preselección nacional que pueda participar en las eliminatorias con vistas a los venideros Juegos Parapanamericanos del 2019 que serán en Perú”.

Como vemos Finita no se ha alejado del deporte; todo lo contrario, pero hablamos un poco de aquellos tiempos en los que comenzaban a ser espectaculares las Morenas del Caribe, y sobre los inicios de la capitalina en el deporte de la malla alta.

“Desde 1978 ya eran espectaculares pero, es cierto, a fines de los 80 y principios de los 90 comenzamos a ganarnos ese calificativo en grado superlativo (nombre que les puso el querido narrador René Navarro).

“Pero, primero te narro mi comienzo. Yo, desde los ocho años, practicaba salto de longitud en la Escuela Primaria Braulio Coroneaux, estuve entrenando en el centro deportivo Saborit una semana, pues cuando me adentré en el evento, perdí el interés, el cual se volcó por completo en el voly.”

Pasas del atletismo al voleibol. ¿Quién fue tu primer entrenador?

“Entrenadora: Berta Santos en el CVD Carvajal del Cerro. Berta había sido jugadora activa entre los años 60 y 70. Así fue que intervine en cuatro Juegos Nacionales Escolares, siempre medalla de oro. Desde esa época fui pasadora, posición en la que me retiré, lo que no quiere decir que en algunos momentos, Eugenio me moviera a otra según los intereses del conjunto.”

Atravesaste la pirámide del alto rendimiento, ¿no?

“Sí, claro. Es nuestro sistema de enseñanza. La EIDE la pasé en Siboney y la ESPA en Playa. Con 13 años, en 1976, tomo parte en los primeros Juegos de la Amistad o Esperanzas Olímpicas que fueron en la República Popular y Democrática de Corea. Allí quedamos segundas al perder con las locales, partido final del cual no quiero a

¿Cómo llegas al primer equipo?

“Entre 1979 y 80, Ana Luisa Hurrutinier, Nancy González, Lázara González, Norka Latamblet y yo nos incorporamos a entrenar en el Cerro Pelado con las integrantes del seleccionado que se alistaba para los Juegos Olímpicos de Moscú 80.

“Como recordarás, Cuba había ganado el Mundial de Leningrado dos años antes; aquel fabuloso equipo que encabezaban Mamita Pérez, Mercedes Pomares y Nelly Barnett, el conocido Trío del Terror.

“Ver a aquellas jugadoras, entrenar junto a ellas, bajo las miradas de Eugenio y Ñico Perdomo, era lo máximo que una jugadora joven como yo podía aspirar.

“Recordarás que en aquella época, Eugenio dividía a las 25 integrantes de la preselección en dos equipos, que competían y se fogueaban internacionalmente por igual. Luego, lo mejor de ambos se unía en el que, finalmente, nos representaba en el evento priorizado de la temporada, ya fueran Juegos Olímpicos, Panamericanos, Mundial

¿Qué me dices de Josefina O'Farrill en esos inicios?

“Me mantuve 10 años en el equipo nacional como pasadora (aunque en determinados momentos me ubicaban como centro, según la necesidad del elenco).

“Entre mis principales logros está el subcampeonato en el Mundial de Checoslovaquia 86 (cuando Mireya compitiera recién parida), el quinto lugar en el Mundial de Perú 82 (ahí perdimos 2 sets ante Hungría que nos privó de adelantar por el sistema de desempate utilizado) y el título en la Copa del Orbe de Japón en 1989.

“¿Recuerdas que tanto las muchachas como los varones ganamos y Fidel nos recibió, y aquello se convirtió en una fiesta nacional? Ahí éramos las Espectaculares Morenas del Caribe y la Muralla color chocolate. ¡Ese Navarro no tiene precio!”

Y en juegos múltiples, ¿cuál es tu performance?

“Dos medallas de oro en los Panamericanos de Caracas 83 e Indianápolis 87; y en los Centrocaribes de la Habana 82, Santiago de los Caballeros 86 y México 90. Y, bueno, ya sabes la historia de los Juegos Olímpicos de los Ángeles 84 y Seúl 88, ¿no?

“Una gran, inmensa decepción; algo que nadie entendía, pero que a mí por lo menos me privó seguramente de una medalla olímpica. Nadie puede comprender, si no está en tus zapatos, lo que es entrenar, prepararse, competir todo un cuatrienio y no ir a unos Juegos Olímpicos. Fue duro, durísimo.

“¿Te imaginas? Si ganaron tres veces, y una cuarta fueron terceras, la hazaña hubiera sido mayor, pero bueno, ya eso pasó. Sí puedo decirte que tanto para Los Ángeles como para Seúl, el equipo estaba en excelente forma, dispuesto a luchar por el cetro. Pero son decisiones que se toman por algo y no soy nadie para juzgar.

“Analiza a algunas de sus jugadoras: Josefina Capote, Imilsis Téllez, Nancy González, Tania Ortiz, Norka Latamblet, yo y… ¡Mireyita Luis! ¿Teníamos o no para subir al podio?”

¿Y por qué te fuiste tan pronto, por qué no esperar a Barcelona 92?

“Salí embarazada a los 28 años; opté por mi hija. Tuve una disyuntiva tremenda: o incorporarme al entrenamiento para los Juegos Olímpicos o darle el pecho a la bebé, y opté por lo segundo. No creas, fue difícil. Perdí otra vez mi sueño olímpico, pero no me arrepiento. Ya después no quise regresar.

Tuve una disyuntiva tremenda: o incorporarme al entrenamiento para los Juegos Olímpicos o darle el pecho a la bebé, y opté por lo segundo

“Sin embargo, estoy agradecida de la vida, de Dios, por haberme dado la posibilidad de estar 10 años en la cúspide del mundo, aún sin asistir a los Juegos Olímpicos; por haberme permitido jugar con las más grandes jugadoras que existieron: Mireyita, Josefina, Magaly, Regla y Reglita… ¡todas mis compañeras! y ser dirigida por Eugenio.

¿Qué es para ti Eugenio George?

“Me faltan palabras para catalogar a ese gran hombre, maestro, inspirador; después de mis padres, lo más grande. Era un gran técnico, un gran estratega. Como amigo y padre…¡maravilloso!.

“Nos enseñó a comportarnos en Cuba y en el extranjero, dentro y fuera de la cancha. Era lo que se dice un pedagogo. Me preparó para la vida, enseñanzas que le trasladé a mis hijos y ahora lo haré con mis nietos.

“Yo les hablo muchísimo a mis alumnos de Eugenio, les trasmito sus enseñanzas de vida más allá del deporte.”

Si te pidiera eligieras un equipo CUBA ideal, ¿qué me dirías?

“Son unas cuantas, más de 12, pero Mireyita, Mamita Pérez, la Pomares, Lucilla Urguelles, Imilsis Téllez, Nelly Barnet no podían faltar. A ellas úneles a Josefina Capote, Magaly Carvajal, Regla Torres, Reglita Bell, Marlenis Costa y Yumilka Ruíz.”

¿Qué caracteriza a una buena pasadora, tu posición de siempre?

“Primero: la disciplina, que te sientas bien haciendo ese trabajo, llevándote bien con todas tus compañeras: repartir el juego, no casarte con una atacadora. Hay que saber el momento preciso para darle la pelota a ésta o a aquélla, repartir juiciosamente.

“Tienes que conocer a tus atacadoras y en consecuencia actuar, según el rival. Eres el eje del equipo, la más inteligente, es la que propicia que el ataque triunfe.”

¿Voleibolistas del mundo que más hayas admirado?

“Son varias, jugadoras de Japón (las Niñas Magas), de la ex Unión Soviética y específicamente recuerdo a la china Lan Ping, ¨el martillo¨ y las estadounidense Flo Hyman y Davie Green.”

Finita, ¿qué opinas de la situación por la que atraviesa el voly (f) actual?

(Quiero decir que el rostro de la ex pasadora se ensombrece, el brillo que había en sus ojos, se opaca, y hasta el tono de voz, baja.)

“Me da mucho dolor verlo como está. Hay que hacer mucho, trabajar mucho: buscar y saber lo que se busca en la base. Poner más empeño, más dedicación y guiarlas por la vieja escuela, ésa que tantos frutos dio con Eugenio y Ñico al frente. Si los dejamos a un lado, créeme, no vamos a ninguna parte.

“Fíjate, no estoy negando lo nuevo, pero pegarnos nuevamente a la élite del mundo, nos va a costar trabajo. Por ello, hay que trabajar con las niñas en toda la Isla; no podemos violentar etapas (como se viene haciendo ante la carencia de figuras en el alto rendimiento y ahí mismo se pierde todo).

“Hay que mejorarles la vida a esos talentos que salen. Es algo necesario si no queremos que enseguida nos dejen cuando les ofrecen villas y castillas por ahí. Estos tiempos no son los nuestros cuando Fidel nos recibía y con eso nos bastaba. Ya él no está ni los tiempos son iguales.

Hay que mejorarles la vida a esos talentos que salen. Es algo necesario si no queremos que enseguida nos dejen cuando les ofrecen villas y castillas por ahí. Estos tiempos no son los nuestros cuando Fidel nos recibía y con eso nos bastaba. Ya él no está ni los tiempos son iguales

“Sin embargo, confío en el trabajo que se hace en la actualidad, tanto con hembras como con varones y, seguramente, más temprano que tarde, Cuba ocupará nuevamente un lugar en los podios olímpicos y mundiales.

“Para ello en la Escuela Nacional se encuentran Regla Torres e Imilsis Téllez, figuras inspiradoras y legendarias de lo mejor del voly (f) cubano.”

Este artículo es de hace 2 años

Archivado en:

Julita Osendi

Graduada de Periodismo en la Universidad de La Habana 1977. Periodista, comentarista deportiva, locutora y realizadora de más de 80 documentales y reportajes especiales. Entre mis coberturas periodísticas más relevantes se hallan 6 Juegos Olímpicos, 6 Campeonatos Mundiales de Atletismo, 3 Clásicos

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985

Julita Osendi

Graduada de Periodismo en la Universidad de La Habana 1977. Periodista, comentarista deportiva, locutora y realizadora de más de 80 documentales y reportajes especiales. Entre mis coberturas periodísticas más relevantes se hallan 6 Juegos Olímpicos, 6 Campeonatos Mundiales de Atletismo, 3 Clásicos

Esta Web utiliza cookies propias y de terceros, para mejorar la experiencia de usuario, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad y mostrar publicidad adaptada a sus intereses.

Más información sobre nuestra política de privacidad.