Matonetas estatales en Villa Clara. Foto © Juventud Rebelde

Autoridades de Villa Clara pedirán sumarse al experimento que regula el transporte privado en La Habana

Este artículo es de hace 1 año

Las autoridades de Villa Clara tienen el propósito de solicitar al Ministerio de Transporte (MITRANS) la incorporación del territorio al experimento que regula los transportes particulares en La Habana desde el pasado 8 de octubre, según apunta Cubadebate.

El experimento de transporte de pasajeros en La Habana establece una serie de incentivos económicos y fiscales a la par de regulaciones para los porteadores privados que se acojan a la iniciativa. El proyecto en la capital creó un sistema de 26 piqueras y 23 rutas asociadas. El objetivo “es buscar un equilibrio entre los intereses del pueblo, los de los transportistas que decidan participar, y los del Estado y el Gobierno”, dijo Marta Oramas, viceministra de Transporte. 

A partir de febrero esta iniciativa llegará a Artemisa y Mayabeque según el MITRANS. Si el pedido de la Dirección Provincial de Transporte en Villa Clara es tenido en cuenta, podría verse el modelo a inicios de 2019 también en el centro del país, apunta Cubadebate.

En la ciudad de Santa Clara, los precios de las motonetas, los carros de caballo y los transportistas privados varían por la decisión de los cuentapropistas.

“En las horas más complicadas uno debe pagar como mínimo 16 pesos. Como mismo sucedía cuando lo establecido eran cinco pesos, los choferes prefieren no recoger a nadie y esperan que las personas ofrezcan más dinero”, dice Ivette Rodríguez, estudiante de cuarto año en la Universidad Central.

La tarifa establecida para este modelo de transportación responde a la necesidad de hacerlo rentable para los choferes, no al objetivo de que la mayor ganancia vaya al Estado, dice Pedro Pablo González, profesor adjunto de Derecho Económico y asesor legal de la Empresa Taxis-Cuba en Villa Clara. 

Pese a que la Resolución No. 401 de la Empresa Taxis-Cuba, establece que la tarifa es la misma las 24 horas del día, un peso por cada kilómetro, los choferes de las motonetas estatales pueden utilizar los vehículos para prestar servicios de alquiler fuera de los horarios picos y las piqueras establecidas. Un chofer que optó por llamarse Rolando, dice que ellos conocen esas decisiones, pero intentan sortearlas para mejorar sus ingresos.

Los choferes de las motonetas privadas no están obligados a entregar cada día los casi 350 pesos que los arrendados de los triciclos amarillos chinos aportan al Estado cubano, apunta Pedro José Torres Rojas, Director de la Agencia de Taxis en Villa Clara. Los precios de los taxis estatales y los vehículos privados no se puede igualar porque los cuentapropistas no tienen tanta rigidez en sus recorridos y no contratan a otro conductor para manejar el equipo para distribuir las ganancias.

Adela Menéndez Rodríguez, una santaclareña de 42 años, prefiere estos triciclos amarillos, “no tanto por su comodidad sino porque cuando cumplen lo establecido ayudan mucho a la población”. Pero incluso estos choferes que están asociados con el Estado llegan a pedir "diez pesos por persona y en los horarios más complicados hasta los 50", agrega.

El transporte público no es suficiente

“Tenemos 103 ómnibus en la ciudad, pero no pueden circular por una cuestión de disponibilidad técnica”, dijo Harys Hernández, Directora de la Empresa de Ómnibus Urbanos de Santa Clara. La ciudad ha pasado en un mes de tener 56 guaguas en circulación cada día a 83. Sin embargo, no es suficiente para que los choferes particulares bajen las tarifas en las rutas más solicitadas como la que va a la zona hospitaliaria o a la Universidad Central de Villa Clara. 

“Cuatro ómnibus pertenecientes a la Empresa de Apoyo al Transporte y por el precio de un peso" funcionan en Villa Clara "en los días más difíciles”, apuntó Héctor Amador González, Director de la Empresa Provincial de Transporte. 

El periodista Yunior Javier Sifonte Díaz señala en Cubadebate que "la comunicación entre las partes, el control sistemático y eficiente, el estudio de las altas tarifas que también exige el transporte público, así como al arreglo de cada nueva gestión a los intereses de la sociedad, son otros elementos esenciales para defender el justo e innegable valor del sector privado como elemento activo de la economía nacional". 

La ley de oferta y demanda les permite a los 258 choferes de triciclos particulares inscritos en Santa Clara mover los precios de acuerdo a sus consideraciones.

“No se puede ver nuestro servicio como público, porque no recibimos nada de nadie, pagamos los impuestos y todas nuestras reparaciones”, dice, sin embargo, Yasmany Martí Triana, uno de ellos.  

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