Médicos cubanos, de regreso a la Isla. Foto © Radio Reloj.

La jugada de Cuba con médicos que quieren legalizar papeles: les cobra la denegación

Este artículo es de hace 1 año

El Gobierno de Cuba está haciendo con los médicos que deciden no regresar a la Isla lo mismo que hace con los cubanos a los que tramita el pasaporte en consulados de todo el mundo a sabiendas de que les tiene vetada la entrada al país. Lo suyo es hacer caja.

Rosa (nombre ficticio) es una doctora nacida en Cuba y residente en Brasil, que intentó legalizar sus notas y el Plan de Estudio de la carrera el año pasado, dos meses antes de que los Bufetes Especializados de Servicio (BES) de la Isla fueran alertados  de que está terminantemente prohibido certificar ningún papel a ningún médico cubano en el extranjero (excepto los que salieron con baja definitiva).

A ella le cobraron 400 dólares por la gestión de dos papeles y luego le denegaron la legalización de ambos. Desde Consultoría Jurídica le dijeron que para recuperar una parte del dinero su familia tenía que desplazarse hasta La Habana (viven en otra provincia). "No entiendo, si no me hicieron ningún trámite ¿por qué tuvieron que quedarse con una parte del dinero? Lo único que hicieron fue negarme mis papeles".

En declaraciones a CiberCuba, Rosa explica que esos documentos que quería legalizar (notas y Plan de Estudio) no se los regaló nadie. Ella los consiguió con mucho esfuerzo y ahora no puede certificarlos para continuar con su vida laboral en Brasil. "Si yo no hubiera estudiado no los habría conseguido. Son mis resultados. ¡Ellos no tienen ese derecho! Es una de las tantas arbitrariedades de ese Gobierno. No sólo conmigo. Es con todo aquel que no quiera seguir bajo ese sistema y que sea profesional, principalmente si es de la Salud Pública. No fue por falta de dinero. Yo pagué bien caro para que esos documentos fueran legalizados y aún así no los legalizaron y para poder recogerlos me pidieron una parte del pago".

A Rosa le dieron en agosto de 2017 el "no" por escrito, lo que demuestra que mucho antes de la prohibición oficial, ya se denegaba oficiosamente.

Carta de denegación de legalización de documentos a una médico cubana residente en Brasil.

Esta doctora cubana, declarada "desertora", admite que nunca pensó que el Gobierno cubano iba a chantajear a los médicos que decidieran quedarse. "Nunca pasó por mi cabeza que ellos serían capaces de negarnos lo que por derecho nos pertenece. Ahí me di cuenta de que nosotros no tenemos derecho ninguno. Para ellos sólo tenemos deberes".

"Cuando me casé en Brasil, el que era coordinador en la zona, me contactó y me pidió que legalizara mi matrimonio en Brasilia. Yo le dije que ya estaba casada, que para qué tanta legalización. Entonces me dijo que si yo quería continuar en el Programa Mais Médicos, tenía que hacerlo. Le respondí que no me iba a meter en trámites consulares ni en nada de eso. Tengo cosas más importante que hacer. Incluso me dieron la fecha de vuelo y les dije que no podía regresar ese día porque tengo a mi niño pequeño aquí y no tenía dinero para llevármelo. Les pedí que me permitieran regresar después y me dijeron que no, que si no regresaba en ese momento me declaraban desertora. Les dije: 'Entonces, vayánse porque yo a mi hijo atrás no lo dejo".

"Yo sé que no soy desertora. Yo no soy militar. Nunca lo fui. No pertenezco a ningún partido. Nunca lo fui y nunca me interesó. Había muchas cosas con las que no estaba de acuerdo. Lo que yo vine a hacer en Brasil, lo cumplí. Yo terminé mis tres años. Simplemente decidí no regresar en ese momento. Es mi derecho quedarme con mi familia y después ir a visitar a la de Cuba, traerla para acá, ir para allá. ¿Cuál es la imposibilidad? Yo no maté a nadie. Todo lo contrario. Esto se lo hacen a todos los que ellos llaman desertores: 8 años sin ir a Cuba, suceda lo que suceda".

"Las sensaciones son difíciles de describir. La gente siente rabia, odio, impotencia, se siente abandonada, tratada como si fuera basura, maltratada. Muchos de los que nos quedamos en Brasil porque creamos aquí una familia lo hicimos porque nos enamoramos. Pasó. No lo hicimos para hacerle mal a nadie a pesar de todas las cosas erradas y malas que han sucedido con nosotros y todas las cosas injustas que han hecho con nosotros. Dios mío, no puedes imaginarte. Esos son mis papeles. Ésa es mi vida. Es mi decisión hacer una vida nueva donde me dé la gana y no donde nadie quiera. Encontré que aquí económicamente podía avanzar. Yo no soy médica de ayer. Yo llevo 20 años graduada. Ya le he dado al Gobierno cubano más de lo que ellos supuestamentre me dieron a mí para graduarme. Ya yo he graduado a mucha gente. ¿Por qué no tengo derecho a enamorarme y a quedarme aquí? ¿Por qué ellos me declaran lo que no soy? Es arbitrario. Cuando ya tú les dejas de servir ya no eres nadie y como no les vas a servir más, te descartan como si fueras basura".

Rosa dice que no se va a dar por vencida. "Voy a continuar luchando por lo que quiero para mí, para mi familia y para mis hijos. Continuaré estudiando para pasar la reválida; trabajando en lo que aparezca. Gracias a Dios, la Prefectura me dio trabajo y una amiga, también.  Voy a seguir preparándome en cursos de otras materias relacionadas con la salud y sé que lo que me gusta llegará pronto. No voy a dejar a mis hijos pasando hambre y necesidad. Yo tengo dos brazos y dos piernas bien fuertes aún. Voy a continuar la lucha y no me voy a rendir nunca", añade a CiberCuba.

Este artículo es de hace 1 año

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Tania Costa

(La Habana, 1973) vive en España. Ha dirigido el periódico español El Faro de Melilla y FaroTV Melilla. Fue jefa de la edición murciana de 20 minutos y asesora de Comunicación de la Vicepresidencia del Gobierno de Murcia (España)

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