Superbuses en Villa Clara Foto © CiberCuba

Regresan los camellos y crece el malestar en las paradas de Santa Clara

Este artículo es de hace 1 año

Hace exactamente una semana el gobierno de la Villa Clara orientó reducir drásticamente el número de viajes diarios del transporte urbano ante el recorte de un 10% de los suministros energéticos de la provincia.

De un día para otro (amanecer del jueves 18 de abril) los santaclareños despertaron con la noticia de que solo estaban prestando servicio 21 ómnibus de los 76 que se encontraban activos el día anterior. Dicho de otro modo, se había reducido en un 72% el servicio del transporte urbano en una de las ciudades más pobladas de Cuba.

Ante la intempestiva orientación se reportaron afectaciones en las actividades estudiantiles y del sistema de la salud pública, además de verse comprometido el sector fabril.

Fueron muchos los que regresaron a sus casas ante el sorpresivo colapso del transporte en la ciudad. El malestar popular fue tan evidente, que el gobierno perdió su pulso y al día siguiente debió duplicar el número de ómnibus activos, poniendo en funcionamiento 45 guaguas.

Desde los medios de prensa oficialistas se trató de calmar al pueblo. La radio local se apuró a comunicar el “paso atrás”, mientras que el semanario provincial Vanguardia se acercó al asunto con un titular pacificador: “Habrá discreta mejoría en el transporte”.

El rotativo refería: “El director de Operaciones de la Empresa Provincial de Transporte, Juan Carlos Ferriol, aseguró que, al contar con una mayor disponibilidad de combustible para las próximas semanas, el servicio en Santa Clara y los municipios experimentará una discreta mejoría, sin llegar a los niveles normales”.

Sin embargo, la mejoría no fue tal. Hoy las paradas de la ciudad se encuentran abarrotadas de pasajeros ansiosos, y ni siquiera las motonetas, con sus onerosos precios, logran dar abasto a la excesiva demanda.

Si los dirigentes del territorio se decidieran a pasar por una de estas paradas tendrían una idea exacta de lo que la gente opina, pero, como muchos apuntan “ellos no se bajan de sus carros”.

Colas en las paradas de Santa Clara / CiberCuba

“Yo voy a ver si ponen guaguas para ir al primero de Mayo. Porque para eso sí hay combustible. En lugar de comer tanta m… debieran dedicar todos esos recursos a comprar comida para el pueblo, porque nos estamos muriendo de hambre ya. No tenemos huevos, ni arroz, ni nada. Y las guaguas, que ya eran pocas, se perdieron también”, vociferaba este martes sobre las cinco de la tarde una madre acalorada y con su hijo de la mano.

Cientos de estudiantes universitarios y de otros niveles de enseñanza colman las paradas citadinas, pues tanto la Universidad Central como la de Ciencias Médicas se ubican en las periferias de la urbe, y por lo tanto sus alumnos deben servirse del transporte urbano para llegar a las aulas.

Aceras abarrotadas de personas esperando para coger una guagua en Santa Clara / CiberCuba

Precisamente para sostener el trasiego de personal en esas rutas priorizadas el gobierno de Villa Clara solicita el apoyo de las empresas estatales del territorio, y en las calles vuelven a cobrar protagonismo algunos impopulares emblemas nacidos durante el período especial: los amarillos y camellos.

No pocos amarillos han debido sacar sus uniformes del armario, y ya se han emplazado en puntos de estratégicos de la ciudad y tramos de la circunvalación santaclareña. Mientras la radio local CMHW habla de retomar la vieja práctica de anotar las chapas de aquellos vehículos estatales que no paren en los puntos de recogida.

Por otra parte, el propio Juan Carlos Ferriol confirmaba a Vanguardia el regreso de la más icónica y temida invención de los años 90 del pasado siglo: El superbús o Camello, que, si bien no desapareció del todo del panorama cubano, en los últimos años cedió su lugar a los ómnibus Diana, de fabricación nacional.

Superbuses regresan al transporte urbano en Santa Clara / CiberCuba

“El servicio en la capital provincial se reforzará, además, de lunes a viernes con un superbús que cubre la ruta Antón Díaz-Zona Hospitalaria, y la ayuda de los trabajadores de Transmetro y Transporte Escolar, los cuales están en la mejor disposición de contribuir a aliviar los problemas en el traslado de los villaclareños dentro del territorio”, puntualizaba Vanguardia.

Por otra parte, los transportistas particulares anuncian un eventual aumento de sus servicios ante el corte de los suministros de combustible en el país, una situación con la cual se ven duramente afectados, dado que buena parte de ellos se abastecen informalmente gracias al desvío de carburantes desde algunas empresas estatales.

La situación en Villa Clara es crítica en este minuto, pero quizás no difiera demasiado de la realidad que describen otros territorios cubanos.

Autobús en Santa Clara / CiberCuba

El semanario espirituano Escambray, dio a conocer el pasado 20 de abril en una nota de prensa las medidas que se adoptaron en la ciudad del Yayabo ante la crisis energética. Las disposiciones contemplan horarios fijos para el transporte citadino, con dilatadas frecuencias en los viajes, y largos períodos del día donde se deja de prestar el servicio de transporte.

“La ciudad cabecera espirituana dispondrá de los carros Diana desde las 5:30 am hasta las 10:30 a.m., pero con una frecuencia de 40 minutos; luego se reanudan de 11:00 a.m. a 2:00 p.m., y posteriormente entre las 4:00 p.m. y las 7:30 p.m.”, precisaba la nota de Escambray, donde la Dirección Provincial de Transporte se comprometía a estudiar “nuevas variantes para el transporte de pasajeros con otros medios”.

Este artículo es de hace 1 año

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