De izquierda a derecha: Lis Cuesta, Miguel Díaz-Canel, Andrés Manuel López Obrador y Beatriz Gutiérrez Müller | Foto © Twitter/SRE
De izquierda a derecha: Lis Cuesta, Miguel Díaz-Canel, Andrés Manuel López Obrador y Beatriz Gutiérrez Müller | Foto © Twitter/SRE

México y la agenda internacional de Díaz-Canel


Publicado el Domingo, 20 Octubre, 2019 - 08:59 (GMT-4)


El gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, acaba de hacer una visita relámpago a México para forrajear “petróleo accesible”, confirmando -de facto- que la vaca bolivariana se secó y que Moscú sigue sin creer en lágrimas; pero lo más ilusionante es su próxima gira internacional: Irlanda, Belarús, Rusia, y Azeirbayán, donde asistirá a la cumbre de los No Alineados, el club de los melancólicos antinorteamericanos.

Carece de sentido seguir cacareando independencia, cuando Cuba no tiene dinero para comprar petróleo en el mercado mundial y debe andar forrajeando por tierras de supuestos aliados, que luego se encargan de cobrar bien caros los supuestos favores.

La Isla vive a 180 kilómetros del mercado más dinámico del mundo, Estados Unidos de América, donde viven casi dos millones de cubanos, en su mayoría trabajadores honrados y esforzados; por tanto seguir pretendiendo suplantar la realidad geopolítica con quiebros mariachis y remotos solo empobrecerá aún más a Cuba, que ya anda buscando dólares norteamericanos con tiendas ad hoc.

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El trueque -que es lo que pretende Díaz-Canel con México- de petróleo por servicios médicos, es una etapa superada en el comercio mundial y el gobierno azteca tendría muy complicado explicar a sus votantes que médicos cubanos desplazan a médicos mexicanos; aparte de la estructura capitalista de la medicina mexicana.

Lógicamente, La Habana ve a López Obrador como un aliado, pero sería saludable que Ramiro Valdés le cuente cómo toda la actividad de la CIA contra Cuba se canalizó a través de la Embajada de México en la Isla, en aquellos años en que Castro alababa que el país de donde partió el yate Granma fue el único que no rompió con la Revolución.

El gobierno cubano debe asumir de una vez que el capitalismo ha triunfado en el mundo y que sus reglas de comercio son las que prevalecen porque generan riqueza y bienestar; a diferencia de los cuentos de caminos disfrazados de solidaridad y otras palabras huecas.

Aunque La Habana no ha precisado detalles de la gira presidencial, sería deseable que Díaz-Canel aprovechara su estancia en Irlanda para comprobar cómo un país que se independizó del Reino Unido en 1922, ocupa hoy el cuarto lugar de las naciones más desarrolladas del mundo en el índice de desarrollo humano de las Naciones Unidas.

La república irlandesa está en los puestos más altos en materia de libertad económica, política y de prensa, y es uno de los países más ricos del mundo, en términos de renta per cápita.

La política más solidaria es la que promueve riqueza y libertad, a diferencia de los programas de reparto de pobreza por los que apostó el castrismo para mantener el control sobre los ciudadanos; pese a heredar una economía próspera e injusta en el reparto, pero con opciones para los pobres, incluidos negros y mestizos, que accedían a las míticas escuelas de Artes y Oficios, Técnicas Industriales, Normalistas y Contadores Públicos.

Rusia es un modelo que tienta a una parte de la élite verde oliva porque la casta empresarial y del antiguo KGB aprovechó las reformas económicas para convertirse en propietarios de los principales y valiosos recursos naturales y empresas ex soviéticas; y porque Putin se ha garantizado el control de la sociedad, aunque las sanciones occidentales por la anexión de Crimea y el descontento popular comienzan a agrietar el régimen postcomunista.

Bielorusia, ahora Belarús, es conocida como la “última dictadura de Europa”, que maneja Alexander Lukashenko con mano de hierro, incluida la propiedad estatal de los principales recursos, cero libertad de prensa y represión violenta de los adversarios políticos; y aunque su principal socio comercial sigue siendo su vecina Rusia; la diferencia principal es que Lukashenko no aplicó las reformas económicas que aplicó Moscú, preservando el control estatal sobre la economía, el empleo y la sociedad.

El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) es uno de los esfuerzos de la izquierda transversal más antiguos del mundo contemporáneo, nacido en 1956 en Birmania, y que ha sobrevivido a diferentes etapas, incluida la Guerra Fría; cuando Fidel Castro consiguió liderar el grupo, pese a su clara alineación con Moscú.

Yugoslavia, China y Egipto intentaron oponerse a las maniobras de Cuba, pero la mayoría de miembros apoyó la estrategia de La Habana.

Tras el desplome del comunismo y la URSS, los No Alineados pasaron a culpar al unilateralismo de los problemas del mundo. Sus dos últimos secretarios generales, el iraní Hasan Rouhaní (2012-2016) y el venezolano Nicolás Maduro (2016), dan una idea de por donde van los tiros en esa institución, que serán reafirmados en la próxima cumbre de Bakú (Azerbaiyán), donde la familia Aliyev sigue controlando los hilos del poder desde la época soviética; incluido el traumático conflicto de Nagorno Karabaj.

A la luz de los datos, la gira presidencial será muy desbalanceada entre la democracia y riqueza, que representa Irlanda; y el resto de países a los que volará el mandatario cubano en los próximos días, aunque no sabemos si en el recuperado IL 96 o en uno de los dos Falcon que regaló Hugo Chávez a Fidel Castro. El otro suele estar posado en Santiago de Cuba, a disposición de Raúl Castro, cuando reposa en su dacha de Mayarí.

Mientras La Habana siga sin asumir que debe promover una economía de mercado y libertades políticas dará igual que Díaz-Canel viaje a Sebastopol o Ulan Bator, los problemas -que son muchos y crónicos- lo seguirán aguardando a su regreso a la isla, donde la mayoría de los cubanos se siente aplastada por un futuro incierto y un presente demoledor, repleto de carencias en materia de vivienda, alimentación, sanidad, salarios y transporte público.

Artículo de opinión: Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de CiberCuba.

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Carlos Cabrera Perez

Periodista de CiberCuba. Ha trabajado en Granma Internacional, Prensa Latina, Corresponsalías agencias IPS y EFE en La Habana. Director Tierras del Duero y Sierra Madrileña en España.

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