Bertha Díaz, gloria de Cuba. Foto © Salón de la Fama del Deporte Cubano.

Fallece en Miami la legendaria velocista Bertha Díaz, la Gacela de Cuba

La legendaria velocista cubana Bertha Díaz, estrella del atletismo en Latinoamérica, falleció en Miami a los 83 años, confirmaron fuentes familiares.

El fallecimiento de Díaz, gloria del deporte cubano y pionera de los triunfos femeninos en las especialidades de pista, se produjo el pasado 20 de noviembre en el Hospital Baptist del suroeste de Miami, aquejada de una artitis degenerativa, según explicó su hermana Casandra Díaz a CiberCuba.

Díaz fue la primera mujer cubana en competir en unos Juegos Olímpicos, cuando asistió a Melbourne, Australia, en 1956. Volvió a participar en el clásico olímpico en 1960, en la edición celebrada en Roma. Sus conquistas en las pistas le ganaron el calificativo de La Gacela de Cuba.

En los Juegos Panamericanos de México 1955, se convirtió en la primera atleta de la isla en ganar una medalla de oro, luego de implantar un récord mundial de 7.5 segundos en la prueba de los 60 metros planos. En ese certamen se agenció, además, la medalla plateada en 80 metros con vallas, con marcador de 11.8 segundos.

Ese mismo año, también en los 80 metros con obstáculos, Díaz detuvo los cronómetros en 11.5 segundos, el mejor tiempo alcanzado por una mujer, registro que redujo a 11.2 en 1956. Para 1963 logró bajar de los 11 segundos, cuando igualó la marca mundial en esa carrera, con 10.7 segundos.

La Gacela de Cuba / Foto: https://deportescineyotros.wordpress.com/

En los Juegos Panamericanos de Chicago, en 1959, compitió en 80 metros con vallas y marcó 11.2 segundos, un registro que permanece como récord en la historia de los juegos continentales, debido a que nadie pudo superarlo hasta que la disciplina se convirtiera en 100 metros con vallas a partir de 1967.

En 1962, asistió a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Kingston, Jamaica, y se agenció sendas medallas doradas en 80 metros con vallas y salto largo.

"Berta fue una precursora y se convirtió en la mejor atleta de Cuba en una época en que las mujeres estaban poco representadas en el deporte", dijo a CiberCuba el periodista Marino Martínez, fundador del Salón de la Fama del Deporte Cubano. "La leyenda de Berta es la de una gran campeona, una excepcional atleta de su tiempo y un símbolo del deporte cubano".

En una entrevista que concedió en 2011 al diario El Nuevo Herald, la corredora dijo sobre sus incursiones olímpicas: "Realicé un gran esfuerzo y aunque era una de las atletas favoritas en mi especialidad, no tuve suerte. No siempre se puede ganar, pero fue algo maravilloso competir junto a las mejores del mundo''.

Julia Bertha Díaz Hernández -su nombre completo- nació en el barrio de Lawton, en La Habana, el 1 de octubre de 1936, y desde sus primeros años mostró habilidades en el deporte.

Se inició en el béisbol y luego pasó a la práctica del atletismo, primero en los 50 metros planos y después en los 100, 200 y 400 metros planos. También se especializó en la carrera de 80 metros con vallas.

Durante su larga y exitosa carrera deportiva, conquistó 258 medallas de oro, estableció cerca de 30 récords nacionales, ganó 16 veces el Campeonato Nacional José "Pepe" Barrientos y obtuvo tres títulos nacionales de Estados Unidos en 80 metros con vallas, en 1955, 1956 y 1958.

En 14 oportunidades fue seleccionada la mejor atleta cubana en campo y pista, y por 12 años la figura deportiva en la rama femenina.

Oro en salto largo, en Kingston (1962) / Foto: https://deportescineyotros.wordpress.com/

A pesar de que viajó en el buque Cerro Pelado, que trasladó a la delegación cubana a los X Juegos Centroamericanos y del Caribe en la ciudad de San Juan, Puerto Rico, en 1966, a Díaz no se le permitió desembarcar por decisión de las autoridades deportivas del régimen cubano.

En la citada entrevista con El Nuevo Herald, Bertha recordó los hechos: "Los atletas estábamos en el barco Cerro Pelado a tres millas del puerto de San Juan esperando el permiso para trasladarnos en lancha debido a que no se permitía la entrada de la embarcación. Horas antes de recibir la autorización llegaron dos hombres y me dijeron que yo pertenecía a la CIA y no podía competir. Me regresaron a Cuba junto a un pelotero y después fui repatriada por las autoridades hacia Curazao, y ahí estuve hasta que pude salir rumbo a España''.

La atleta se exilió en Estados Unidos en 1968 y nunca regresó a Cuba. En Miami continuó su carrera deportiva y posteriormente se desempeñó como profesora de educación física. Por su brillante trayectoria, fue elegida como una de las cien figuras más destacadas en la historia deportiva cubana para ingresar al Salón de la Fama del Deporte Cubano, en marzo de 2003.

También se desempeñó como terapista y masajista, con una amplia clientela de pacientes que eran también sus admiradores.

Cumpliendo su última voluntad, no habrá funerales. Sus restos serán cremados y sus cenizas serán esparcidas en Key West, en el punto del sur de Estados Unidos que marca la distancia de 90 millas a Cuba.

Archivado en:

Comentarios


¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

 +34621383985