Planta procesadora de pollo, en Carolina del Norte Foto © Twitter

Cubanos que trabajan en plantas procesadoras de carne en Carolina del Norte piden protección contra el coronavirus

Trabajadores de las instalaciones de procesamiento de carne enfrentan riesgos para su salud a medida que el coronavirus golpea a las plantas avícolas en Carolina del Norte, incluido Mountaire Farms en Siler City, donde se informaron tres casos a principios de este mes y ocho más el pasado miércoles.

Al menos un caso ha sido reportado en una planta de Mountaire Farms en el condado de Robeson y otro en la planta de procesamiento de pollo Pilgrim’s Pride en Sanford, según cartas enviadas a los empleados y publicadas en las redes sociales.

Mientras tanto, crecen las denuncias sobre la falta de protección adecuada que enfrentan los 250,000 empleados de la industria avícola en Estados Unidos, un sector con condiciones de trabajo precarias y que depende en gran parte de mano de obra inmigrante. Según el Sindicato Internacional de Trabajadores de Procesamiento de Alimentos Comerciales (UFCW) hasta la fecha han fallecido por lo menos 10 trabajadores de plantas de procesamiento de comida en Estados Unidos debido al COVID-19.

Varios empleados cubanos y latinoamericanos han protestado por no recibir información sobre otros trabajadores enfermos y piden mayores protecciones, ayuda estatal y acceso a pruebas e información en español.

El martes, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte dijo que se habían identificado brotes, definidos como dos o más casos positivos, en cinco instalaciones de procesamiento de alimentos en los condados de Bladen, Chatham Duplin, Lee y Robeson. Las instalaciones no fueron identificadas.

En un comunicado de prensa, los funcionarios del Departamento dijeron que "los departamentos de salud locales están llevando a cabo investigaciones de brotes, incluido el rastreo de contactos para determinar quién más pudo haber estado expuesto".

Aunque los funcionarios de Mountaire Farms aseguran que respondieron con medidas de seguridad en todas sus instalaciones, hay dudas sobre si esas medidas se extienden a los trabajadores temporales contratados. Esos trabajadores, contratados a través de empresas de empleo externas, son en su mayoría inmigrantes latinos y comprenden a muchos de los trabajadores de las instalaciones.

Los contratados dicen que están aún en mayor riesgo porque no tienen todas las protecciones COVID-19 que se han otorgado a los empleados de planta a tiempo completo, protecciones que les permitirían quedarse en casa si están enfermos, como licencia por enfermedad remunerada, requisitos de asistencia relajada y pago por riesgos.

Los trabajadores por contrato, que generalmente reciben un salario menor que los empleados a tiempo completo y son en su mayoría inmigrantes de clase trabajadora sin acceso al seguro de salud, corren un mayor riesgo de enfermarse, ir a trabajar y potencialmente infectar a otros.

La planta de Mountaire Farms en Siler City es uno de los empleadores más grandes en el condado de Chatham con 1 580 empleados.

Mountaire Farms confirmó a medios locales este miércoles que había 11 casos de COVID-19 en la planta y otros nueve en una planta del condado de Robeson.

Funcionarios de Mountaire Farms dijeron en Facebook que los empleados infectados se están recuperando en sus hogares y presentaron una lista de medidas de seguridad obligatorias implementadas en sus instalaciones.

"Nuestros equipos han estado listos para esto y no esperamos que esto interrumpa nuestras operaciones", dijo también la compañía en un correo electrónico al medio local The News & Observer. "Contamos con personal médico capacitado en cada una de nuestras instalaciones y estamos siguiendo todas las pautas e información de los CDC del Departamento de Salud. Hemos sido proactivos al tratar de proteger a nuestros empleados de COVID-19, y estamos agradecidos de que nuestros empleados sigan trabajando juntos para ayudar a alimentar a nuestra comunidad".

Según la declaración, estas medidas incluyen controles de temperatura obligatorios en las instalaciones de procesamiento y oficinas corporativas, máscaras faciales y protectores faciales obligatorios para los empleados, mayor distanciamiento social, más limpiezas e instalación de barreras de plexiglás "siempre que sea posible". Las medidas de empleo han incluido más vacaciones pagadas, políticas de asistencia "relajadas" y un aumento salarial para todos los empleados por hora.

Algunos trabajadores por contrato de Mountaire Farms hablaron con medios locales pero no quisieron ser identificados porque les preocupaba perder sus empleos.

Una trabajadora que pidió pasar por "Zoila" dijo a News And Observer que recibió una máscara y una careta protectora en su último día de trabajo el 10 de abril antes de desarrollar síntomas y acudir a un médico.

Ella y otros trabajadores dicen que están preocupados por casos adicionales entre sus compañeros de trabajo.

Zoila dijo que no pudo hacerse la prueba COVID-19, pero que se recuperó en casa. Ha evitado volver a trabajar durante más de una semana porque dos de sus compañeros, también trabajadores por contrato, han dado positivo con COVID-19 y ha escuchado rumores de más, dijo.

"Mi esposo es diabético, mi hija es asmática y realmente no quiero arriesgarme en absoluto y traer la enfermedad a casa y que les pase algo por mi culpa", dijo Zoila en español. "El médico dijo que ya podía volver a trabajar, pero no quiero".

Los trabajadores por contrato, a diferencia de los empleados de la planta a tiempo completo, no reciben licencia por enfermedad remunerada y pueden ser despedidos después de perder 10 días de trabajo, incluso si están enfermos.

"Cuando salieron los primeros tres casos hace menos de dos semanas, la empresa puso avisos por toda la planta en tres idiomas", dicen trabajadores de Mountaire Farms.

Pero desde ese primer brote, la empresa no ha mantenido la comunicación sobre el aumento de casos. “Son los mismos trabajadores que nos han ido informando”, dijo una de las empleadas a la cadena Telemundo.

Según ella, desde el jueves 23 de abril, las autoridades realizaron una prueba de coronavirus, pero "solo a los trabajadores sintomáticos".

Consultada por Telemundo, Cathy Bassett, representante de Mountaire Farms, dijo que la intención es "evitar una situación de pánico". “Los empleados afectados están siendo notificados. Si no han recibido una notificación es porque no han sido afectados directamente por un caso ”. Pero muchos trabajadores hablan de la angustia que sufren al no saber si las personas que contrajeron el virus están en su área laboral o trabajando a su lado.

Según datos oficiales, hasta este 25 de abril había 8,623 casos de COVID-19 en Carolina del Norte. En ese estado los hispanos representan un 10% de la población, es decir, casi 1 millón de personas. Al menos 2,709,000 personas ya se han contagiado en todo el mundo del nuevo coronavirus, que ha provocado la muerte de más de 190,000, según informó la Universidad Johns Hopkins.

Archivado en:

¿Qué opinas?

Cargar más
Cargar más

¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

 +34621383985