Gerardo Hernández Foto © Radio Rebelde

Espía cubano Gerardo Hernández chivateó a un taxista por hablarle mal de Fidel Castro

Gerardo Hernández Nordelo, exespía cubano que fungió como jefe de la Red Avispa en Estados Unidos hasta 1998, denunció a un taxista que confundiéndolo con un extranjero le habló mal de Fidel Castro durante un viaje a la isla.

Las declaraciones de Hernández aparecen en un informe de seis páginas dirigido a su contacto en la Dirección de Inteligencia (DI) del Ministerio del Interior, publicado por CiberCuba en la serie Documentando la Red Avispa. El mensaje narra una experiencia de viaje con un taxista desde el Hotel Colina hasta el Aeropuerto Internacional de La Habana.

“Cuando se acercaba el tiempo del vuelo pedí un taxi en el mismo hotel y me llamaron uno. Lo abordé y le pedí ir al Aeropuerto. Estuvimos conversando sobre el clima y la visita del Papa y el taxista me preguntó si yo era puertorriqueño. Cuando le dije que sí me dijo que él tenía sangre puertorriqueña, porque su padre era de allá y su madre cubana. Me dijo que ellos son millonarios porque les acaban de dejar una herencia en Puerto Rico, pero que no la han podido cobrar porque 'el gobierno de Fidel Castro' lo hace muy difícil. Dicho esto, solo hubo que pincharlo un poquito para que el tipo se desplayara y comenzara a hablar mal de la situación del país y del comandante. Este sujeto se llama “José Francisco”, pero es conocido como “Panchito” y su número de taxi dentro de la empresa (“Turistaxi”) es el 348”.   

Fragmento del reporte sobre su viaje a La Habana.

El mismo reporte, Hernández lo inicia describiendo otra experiencia similar con un cantinero mientras tomaba unas cervezas en el lobby del Hotel Colina, en El Vedado, donde su contacto lo había dejado previamente. Sin embargo, sobre este empleado con quien conversó no se menciona su nombre en el informe, aunque se ofrecen todas sus señas personales.

"En ese lugar conversé con el muchacho que atiende la barrita. (Alto de pelo castaño, unos 25 años, no sé el nombre). Estuvo contándome que por la visita del Papa habían recogido a todas las jineteras, pero que en las épocas normales las hay por montones, etc. Después me dijo que el gobierno le estaba aprentando la tuerca a los negocios por cuenta propia y que a la gente se le hacía más difícil “escapar”, que la situación de la comida era grave, que los salarios convertidos a dólares son una miseria, etc etc. En un momento de la conversación me di cuenta de que el tipo había cambiado de palo pa` rumba diciéndome que a pesar de todo eso la gente estaba contenta y seguían echando para adelante, etc. Y cuando miré para al lado era que se había parado allí un moreno del hotel que no dudo que sea de la C. I. o algo así”.

Fragmento del reporte en La Habana antes de tomar el avión de regreso

El mensaje fue emitido en febrero de 1998, tras el último viaje que realizara Hernández a La Habana antes de ser arrestado en Miami en el operativo para desmantelar la red el 12 de octubre de ese año. La red estaba formada por al menos 27 oficiales y agentes cubanos en Estados Unidos.

El exespía, oficial de la DI, se muestra implacable con todo aquel que se atreve a emitir un criterio discordante de la política oficial, como evidencia en otro de sus mensajes pidiendo expresamente que "nunca más ponga un pie en Cuba" artistas exiliados como Arturo Sandoval, Paquito de Rivera o Maggie Carlés.

Sus reportes son críticos contra los exiliados que se refieran despectivamente al gobierno cubano y la figura de Fidel Castro, idolatrado por los llamados "Cinco Héroes". 

Hernández se radicó en Estados Unidos suplantando la identidad del niño Manuel Viramontes, nacido y fallecido en Texas en 1967. Su personaje se sustentaba en una falsa nacionalidad puertorriqueña con marcado acento al hablar el inglés.

Tras su indulto y retorno a Cuba el 17 de diciembre de 2014, Hernández fungió como vicerrector del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) de La Habana y fue electo dipulado a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Actualmente se desempeña como vicecoordinador de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y está dedicado a tareas como reanimar la agricultura urbana, defendiendo un ideal de autoconsumo de barrio en pleno siglo XXI.

En el artículo más reciente del periodista Wilfredo Cancio Isla, en la serie Documentando la Red Avispa, se adjuntan 13 páginas vinculadas directamente a Hernández como principal figura en las operaciones realizadas entre 1994 y 1998. Los documentos forman parte de las más de 10.000 páginas desclasificadas por el FBI para el encausamiento y juicio de los cinco espías que se negaron a colaborar con el gobierno tras ser capturados.

Entre los mensajes enviados desde La Habana y publicados en la serie de CiberCuba aparece la comunicación de ascenso al grado de capitán de Hernández luego de su participación en el plan para el derribo de las avionetas de la organización Hermanos al Rescate, el 24 de febrero de 1996.

Desde 1993, la red fue monitoreada por el FBI gracias a la colaboración del exagente Edgerton Ivor Levy, quien fue enviado a Miami como parte del grupo, pero que a su llegada se puso al servicio de las autoridades estadounidenses.

Levy considera que la historia de la Red Avispa es asignatura pendiente para el pueblo cubano, que cree conocer al dedillo la historia de sus “5 héroes”, pero no son más que víctima de la tergiversación de la historia por parte de la dictadura.

La película estrenada en Netflix sobre la historia de los 5 espías cubanos ha dado mucha visibilidad al tema, pero presenta una visión parcializada y omite detalles sustanciales sobre las operaciones de inteligencia encargadas a la red desde La Habana.

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