Muere por COVID-19 el general y exsecretario de Estado de EE.UU. Colin Powell

La familia del militar informó del deceso en un comunicado.

Colin Powell en una foto de archivo Foto © Flickr/White House

El general y exsecretario de Estado norteamericano Colin Powell murió por complicaciones del coronavirus, anunció su familia este lunes por la mañana. Tenía 84 años.

"El general Colin L. Powell, exsecretario de Estado de Estados Unidos y presidente del Estado Mayor Conjunto, falleció esta mañana debido a complicaciones del COVID-19", se lee en un comunicado publicado en su página oficial de Facebook.

“Estaba completamente vacunado. Queremos agradecer al personal médico del Centro Médico Nacional 'Walter Reed' por su atento tratamiento. Hemos perdido a un esposo, padre, abuelo cariñoso y excepcional, y a un gran estadounidense", agregaron.

Powell, un general retirado de cuatro estrellas, hizo historia en 1987 cuando se convirtió en el primer hombre negro en servir como asesor de seguridad nacional.

Fue presidente del Estado Mayor Conjunto durante el gobierno de George H. W. Bush y posteriormente se desempeñó como Secretario de Estado durante la administración de George W. Bush.

Powell nació el 5 de abril de 1937 en Harlem, un barrio de la ciudad de Nueva York ubicado en Manhattan, en el seno de una familia humilde de ascendencia jamaicana y escocesa por parte de padre. Se crió en el Bronx, y asistió a la Morris High School, una escuela pública, de donde se graduó en 1945.

Se formó en el City College de Nueva York (CCNY), donde se graduó como Bachelor (licenciado) en Geología. En esta institución participó en el Cuerpo de Capacitación de Oficiales de Reserva (ROTC), donde comenzó su carrera militar.

Se graduó en el ROTC con honores en 1958 con el rango de Cadet Colonel (cadete coronel) el más alto rango en el ROTC, siendo comisionado (ascendido) tras su graduación como Second Lieutenant (subteniente) en el Ejército de Estados Unidos.

Posteriormente, ya como capitán, participó como asesor militar en la guerra de Vietnam, donde fue herido por una mina. La lesión le valió el Corazón Púrpura, una de sus tantas condecoraciones. Powell pasó luego a desempeñar variedad de cargos administrativos gracias a una beca de la Casa Blanca, durante el gobierno de Richard Nixon y completó un MBA (máster en administración de empresas) en la Universidad George Washington.

Sus cargos de mando y promociones continuaron, alcanzó a desempeñarse en múltiples posiciones que le valieron ascensos hasta el rango de General de Cuatro Estrellas.

En la década de 1980, Powell sirvió en Fort Carson, Colorado, tras lo cual, de diciembre de 1987 a enero de 1989 fue consejero de Seguridad Nacional, con el entonces presidente Ronald Reagan. Esos años colaboró durante la invasión de Granada en 1983 y el ataque aéreo de 1986 contra Libia.

Del 1 de octubre de 1989 al 30 de septiembre de 1993, fue el duodécimo presidente del Estado Mayor Conjunto, el cargo militar de más rango en las Fuerzas Armadas. Durante ese período, supervisó veintiocho crisis, entre ellas la Operación "Tormenta del Desierto" en la Guerra del Golfo Pérsico en 1991.

Cuando Powell juró como Secretario de Estado de Bush en 2001, se convirtió en el funcionario público afronorteamericano de mayor rango hasta la fecha en EE.UU, ocupando el cuarto lugar en la línea de sucesión presidencial.

"Creo que muestra al mundo lo que es posible en este país", dijo Powell sobre su nominación histórica durante su audiencia de confirmación en el Senado. "Le muestra al mundo que si crees en los valores que defiende nuestro modelo, puedes ver cosas tan milagrosas como yo sentado frente a ustedes para recibir la aprobación".

La carrera de Powell ha quedado asociada con su controvertida presentación ante el Consejo de Seguridad de la ONU en febrero de 2003, en la que dijo que el presidente iraquí Saddam Hussein constituía un peligro inminente para el mundo debido a sus arsenales de armas químicas y biológicas.

Más tarde admitió que la presentación estuvo plagada de inexactitudes y datos de inteligencia manipulados por funcionarios del gobierno de Bush y que el hecho representó "una mancha" que "siempre será parte de mi historia".

Bush había elegido como secretario de Estado en 2001 a Powell, quien pasó cuatro tormentosos años como el máximo diplomático estadounidense, en pugna con el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y el vicepresidente Dick Cheney, con quien había servido durante el mandato de Bush padre.

Con las tropas estadounidenses librando una guerra en Afganistán iniciada después de que los líderes de Al Qaeda planearon los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos, el ala dura del gobierno de Bush comenzó a abogar por una invasión a Irak. Powell abogó para que la diplomacia siguiera su curso en Irak debido a que tenía serias reservas sobre una guerra, así como sobre la veracidad de la inteligencia respecto de las armas iraquíes y la insistencia del Pentágono en una fuerza de invasión relativamente pequeña.

Powell advirtió en privado a Bush sobre las monumentales dificultades de invadir y ocupar Irak, invocando la llamada regla Pottery Barn (una tienda de decoración): "el que rompe paga".

Sin embargo, finalmente el miembro más respetado del gabinete de Bush en el mundo acordó respaldar públicamente el caso de la guerra para obtener apoyo internacional.

En el Consejo de Seguridad, mostró fotografías y diagramas que pretendían detallar las armas iraquíes de destrucción masiva, así como traducciones de las interceptaciones de inteligencia de Estados Unidos.

En un momento, Powell blandió un pequeño frasco que contenía una cucharadita de supuesto ántrax, advirtiendo que Irak no había contabilizado "decenas y decenas y decenas de miles de cucharaditas" del patógeno mortal.

La invasión se produjo seis semanas después, pero nunca se encontraron las armas, lo que socavó la credibilidad de Washington durante años. Las fuerzas estadounidenses lucharon en Irak de 2003 a 2011, con un saldo de casi 4,500 soldados muertos y 32,000 heridos.

Powell le dijo al autor de un libro de 2006 que pasó cinco días antes de la presentación de la ONU "limpiando la basura" que el personal de Cheney había proporcionado como evidencia de los programas de armas de Saddam y sus supuestos vínculos con Al Qaeda.

"Hubo personas en la comunidad de inteligencia que sabían en ese momento que algunas de estas fuentes no eran buenas, y que no se debía confiar en ellas, y no hablaron. Eso me devastó", dijo Powell a Barbara Walters en 2005.

"Bueno, la lealtad es un rasgo que valoro, y sí, soy leal", dijo Powell en esa entrevista. "Y hay quienes dicen: 'Bueno, no debiste haberlo apoyado, debiste haber renunciado'. Pero me alegro de que Saddam Hussein se haya ido".

Powell anunció su renuncia de "mutuo acuerdo" con Bush después de la reelección del presidente en noviembre de 2004. Bush se refirió a Powell como "uno de los grandes servidores públicos de nuestro tiempo".

Más adelante en su vida pública, se desilusionaría con el giro hacia la derecha del Partido Republicano y usaría su capital político para ayudar a elegir a los demócratas a la Casa Blanca, sobre todo a Barack Obama, el primer presidente negro a quien Powell apoyó en las últimas semanas de la campaña del 2008.

En junio de 2020, Powell respaldó públicamente al actual presidente Joe Biden, uniéndose a un coro creciente de republicanos y líderes militares que criticaron a Donald Trump.

A Powell le sobreviven su esposa, Alma Vivian (Johnson) Powell, con quien se casó en 1962, así como sus tres hijos.

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