Un cubano de jaque mate

Emigrados y entrenadores que fueron a Venezuela y otros países han llenado a Cuba de libros y relojes digitales de ajedrez; pero escasean los torneos.

Cortesía del entrevistado
Yunior Santos Barrios en la tumba de Capablanca, en La Habana Foto © Cortesía del entrevistado

Yunior Santos Barrios (Cabaiguán, 1975) es un apasionado del ajedrez, que se duele con los problemas que padece el deporte en Cuba y salta de alegría cuando ve a un compatriota ganar en buena lid.

Pudo ser pelotero, pero prefirió los escaques blanquinegros; aunque se define como jugador social de fuerza media, lleva en su cabeza todas las variantes posibles y en su corazón el dolor porque el ajedrez escolar no tenga mayores oportunidades y ventajas en Cuba, pese a su esfuerzo y el de otros muchos cubanos anónimos por dotar a las academias de las mejores herramientas técnicas y teóricas; sabiendo que el nivel ajedrecístico insular es de los mejores de la región.

Tras años de profesor en Estados Unidos, América Latina y su Cuba natal, ha escrito Ajedrez escolar. Estrategias y cálculos de variantes, publicado por la editorial Primigenios, de Miami; definiendo su texto como una combinación de censo con historia; pero es más que eso, una herramienta imprescindible para saber qué pasó en los tableros en los años duros y tristes de la crisis económica de fines del siglo XX.

La competencia entre Magnus Carlsen y Hans Niemann ha vuelto a colocar el ajedrez en los titulares, aunque no por estrictos motivos de tablero. ¿Qué valoración haces del lío?

Vi la partida de la polémica por el uso de supuestas bolas anales; fue muy buena. Cualquiera pierde, ambos contrincantes son fuertes. En su momento Karpov y Kasparov también perdieron con jugadores inferiores, incluso más flojos que Niemann.

Tras una dilatada experiencia como profesor, has publicado el libro Ajedrez escolar. Estrategias y cálculos de variantes; ¿qué encontrarán los lectores en sus páginas?

El libro recoge lo mejor del ajedrez escolar en Cuba, en el período 1996 - 2000 Todos los eventos (Provinciales, Zonales, Nacionales 11-12 años, y Juegos Escolares Nacionales), quedan reflejados en el volumen que, además de su valor técnico, es un trabajo de historia.

Tuve el tino de guardar todo este material en el que he trabajo por cinco largos años y hoy es una realidad. El libro es un excelente soporte para las aperturas y los planes en el medio juego, también se analizan a profundidad cada final que se presenta. Si escojo a Leonel Pedraza y a Michel Guzmán como ejemplo, no es porque sean los mejores de Cuba, sino porque fueron mis alumnos y comprendo mejor sus ideas en un tablero y, a la vez, porque estaban entre los mejores del país en aquellos años; incluso, Leonel fue de 1997 a 2000 el mejor ajedrecista escolar cubano.

Las virtudes y fallas en el ajedrez escolar (9 a 15 años). Creo que será muy útil, ya que en Cuba no contamos con internet ni con toda la bibliografía necesaria para trabajar con niños talentos a quienes va dedicado este libro, que muestra el nivel del ajedrez cubano, en la categoría.

¿Por qué Cuba no ha vuelto a tener un campeón como José Raúl Capablanca?

Estados Unidos tampoco ha dado otro Bobby Fischer. Después de 1959, el desarrollo del ajedrez en Cuba es innegable. Toda la bibliografía rusa y de Europa llegaba a la isla, lo que propició un considerable nivel en todas las categorías. Varios GM (Silvino, Román, Guillermito, Nogueiras); alguno de ellos llegaron hasta el torneo de Candidatos al título mundial.

En los 90, surge otro gran grupo, donde aparecen Bruzón, Quezada y Leinier. En total, unos treinta Grandes Maestros (GM) y muchos Maestros Internacionales (MI). Cuba ha logrado buenos resultados en las Olimpiadas -sin jugadores importados; como es el caso de Estados Unidos. Después de Fischer, el equipo olímpico estadounidense ha estado compuesto por emigrantes, incluso, muchos ya venían con buena fuerza; es decir, no alcanzaron su máximo nivel aquí. No siempre nace un Capablanca, ni un Fischer; como tampoco un Omar Linares. El desarrollo de un país en determinado deporte hay que mirarlo por el nivel general y no por el raro milagro de un genio.

¿Cómo afecta la crisis económica al ajedrez cubano?

Hoy Cuba está peor que en los 90 y el deporte no escapa a esta realidad. De 1995 a 2000, cualquier región organizaba un evento de ajedrez, al que asistían 8 o 10 provincias, reuniendo un total de 100 alumnos. Todo esto lleva la logística correspondiente (alimentos y alojamiento); los traslados eran en tren o cogiendo botella; hoy ni eso.

Hay muchos menos eventos y no hay transporte, ni alimentos, ni condiciones para alojar a 100 alumnos. Pero existe un detalle. Después del 2000, muchos entrenadores salieron a Venezuela y otros países; otros cubanos emigraron a USA, España, etc; el que más o el que menos tiene un primo, un tío, o un hermano fuera de Cuba y esto ha llevado a que hoy exista más y mejor bibliografía que en los 90.

Cualquiera le manda a su pariente un libro, dos; revistas y relojes. No es extraño ver en cualquier municipio de Cuba -y pongo de ejemplo a Cabaiguán- niños con relojes digitales y buenos libros. Esto no existía en los 90; sin embargo, hoy, tenemos esto y faltan los eventos. Ambas cosas van de la mano para desarrollar el talento de un niño.

¿Cómo está estructurado el ajedrez de base en Cuba y cómo funciona?

Todos los deportes en Cuba están relacionados con el INDER y Educación. Se hacen captaciones masivas en septiembre -comienzo del curso escolar- y más tarde comienza la selección de talentos; muchos de estos alumnos pasan a la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) más cercanas a su casa y los mejores a la Academia provincial. Los resultados individuales se miden en torneos municipales, provinciales, zonales y nacionales. El sistema es bueno -no se escapa ningún niño con posibilidades- solo que a veces los directivos se esfuerzan por las cosas mal hechas y todo se derrumba.

¿A qué edad es aconsejable que los niños aprendan jugar ajedrez?

Es un tema largo y de eterna discusión. Unos dicen que a los cuatro años, otros que a los cinco o seis. A mí me gusta a los siete u ocho, una vez que el alumno ya sepa escribir. Es decir, en 2do. o 3er. grado. De esta manera aprende el movimiento de las piezas a la par que la anotación -lo que es un avance-. Cuando el alumno ya sabe escribir, incluso, aprende más rápido todos los temas de táctica elemental y los mates simples.

¿Por qué no fuiste pelotero y te hiciste ajedrecista?

Jugué pelota como cualquier niño; es nuestro deporte nacional. El ajedrez fue por curiosidad, era como investigar algo y esto iba más con mi personalidad. Me era placentero entrar a la academia de mi pueblo y ver a muchos jugadores cada tarde en ese disfrute sano, pero incomprensible para mí. Todavía hoy no entiendo mucho, ja ja ja.

¿Cuáles son las localidades cubanas con mayor potencialidad para el ajedrez?

Los resultados varían en el ajedrez escolar -también en otros deportes-, pero digamos que La Habana y Villa Clara, son las provincias más estables en el tiempo. Sancti Spíritus fue y es de las peores. Siempre contó con excelentes atletas en las Categorías escolares, pero no así con directivos a quienes le importara el ajedrez. Roberto Badaló fue el comisionado que mejor trabajó en nuestra provincia, después de él, todos se esmeraron por llevar el ajedrez hasta el último lugar. No tenemos EIDE ni Academia provincial.

¿Cuál fue tu mejor resultado como ajedrecista y cuáles son tus hitos como profesor?

Fui un jugador Social de fuerza media. Hice varias veces la norma de Experto Provincial, dos veces gané el torneo municipal en Cabaiguán y en el 2007 y 2008 gané las Semi Finales provinciales primera categoría; en estos eventos estaban los mejores ajedrecistas de Sancti Spíritus. Pero si trabajas con niños talentos no te puedes dedicar a ti: o entrenas al niño o te dedicas a tu desarrollo; ambas cosas a la vez son imposibles.

Creo que como entrenador me fue mejor, y además tuve la suerte de contar al mismo tiempo con alumnos excelentes: Leonel Pedraza, Michel Guzmán -estos dos de los mejores de Cuba-, Yan Carlos y Julio César, a nivel provincial. Dos torneos nacionales 11-12 años (4to, y 1ro.) , dos torneos zonales (1ro. en cada uno; y tres juegos escolares nacionales; siempre entre los seis mejores del país. Ya te digo, los directivos en el ajedrez en Sancti Spíritus han hecho un trabajo pésimo, lo que ha influido en el resultado individual de los alumnos.

Estando en Paraguay gané en la Categoría 11-12 años, el torneo nacional, la Copa Mercosur y la Copa por el Medio Ambiente, entre 2013 y 2014. Y te diré la verdad: el nivel del ajedrez escolar en Cuba es muy superior al de Paraguay, Brasil y Argentina. Trabajé con niños de estos países, vi a otros muy buenos, como Enmanuel Rojas, mi alumno; lo que no vi, en seis años de trabajo por Sudamérica fue a otro Leonel Pedraza.

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Carlos Cabrera Perez

Periodista de CiberCuba. Ha trabajado en Granma Internacional, Prensa Latina, Corresponsalías agencias IPS y EFE en La Habana. Director Tierras del Duero y Sierra Madrileña en España.

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