Un repartidor cubano en Estados Unidos compartió una experiencia que vivió como advertencia para quienes trabajan en aplicaciones como Uber Eats y DoorDash. En un video publicado en TikTok, contó cómo una entrega nocturna de bebidas alcohólicas se tornó incómoda y decidió priorizar su seguridad.
“Llegué a recoger el pedido, y cuando iba llegando a la casa, el cliente me dice que no estará en la puerta, que entre por el portón de madera al patio, donde me estaría esperando. En ese momento llamé a soporte, porque yo no tengo que entrar al patio de nadie, menos a esa hora”, relató @mr...blessing en el vídeo compartido en su perfil.
Además enfatizó que los repartidores no deben entrar a propiedades privadas por seguridad: “Mi consejo es: no entren. Tal vez algunos lo saben, pero otros no. No conoces a la persona a la que le estás llevando el pedido”.
El video generó miles de reacciones, y muchos usuarios respaldaron su decisión. Comentarios como “Hiciste muy bien, no sabías con qué te ibas a encontrar” y “Tu seguridad es lo más importante” destacaron entre los más apoyados. Otros compartieron experiencias similares: “A mí me pasó algo parecido; me dijeron que entrara al sótano detrás de la casa. Lo dejé en la puerta principal y me fui”.
Algunos usuarios aprovecharon para advertir sobre riesgos reales en estos trabajos. “Recuerden el caso de Tampa, donde un repartidor fue asesinado cuando entró a una casa”, escribió uno de los seguidores, mientras que otro comentó: “Nunca se sabe quién está del otro lado. Hiciste bien en no aceptar esas condiciones”.
Mr. Blessing cerró con un mensaje claro: “Cuídense mucho, no se dejen usar. En este tipo de trabajos, la seguridad siempre debe ser lo primero”.
Archivado en:
