El presidente Donald Trump firmó este martes una orden ejecutiva para retirar a Estados Unidos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y mantener la suspensión de fondos a la Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA).
La decisión se enmarca en su política de rechazo a organismos internacionales que, según él, han mostrado un "sesgo antiestadounidense".
El anuncio coincidió con la visita del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a la Casa Blanca.
"Me complace anunciar que esta tarde EE.UU. se retiró del antisemita Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y terminó todo financiamiento a la UNRWA, que canalizaba dinero a Hamás y que fue muy desleal con la humanidad", dijo Trump.
En su comunicado, la Casa Blanca argumentó que el Consejo de Derechos Humanos ha permitido que "países como Irán, China y Cuba lo utilicen para protegerse a sí mismos a pesar de sus graves violaciones y abusos contra los derechos humanos".
Will Scharf, asesor de Trump, dijo al presentar el documento al presidente para su firma que el decreto también pretende "revisar la implicación estadounidense en la Unesco", la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, "que también ha demostrado un sesgo antiestadounidense", reiteró.
Congelación de fondos de la UNRWA
La orden ejecutiva formaliza la congelación de fondos a la UNRWA, una agencia que brinda apoyo a más de cinco millones de refugiados palestinos.
En noviembre, el Parlamento israelí aprobó dos leyes que prohibieron toda actividad de la agencia en el país y restringieron severamente su operación en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. La prohibición entró en vigor la semana pasada, aumentando la incertidumbre sobre el futuro de la organización.
Las acusaciones de que empleados de la UNRWA participaron en la masacre del 7 de octubre han intensificado el rechazo a la agencia en Israel.
Sin embargo, la ONU despidió a nueve empleados y abrió una investigación, en la que determinó que no había pruebas concretas para sustentar las acusaciones más graves.
A pesar de ello, en enero de 2023, el Congreso estadounidense suspendió la financiación a la UNRWA hasta al menos marzo de este año. Con la firma de Trump, se cierran definitivamente las posibilidades de retomar el apoyo económico de EE.UU. a la agencia, que hasta hace unos años era su mayor donante, con aportaciones de entre 300 y 400 millones de dólares anuales.
La orden ejecutiva también instruye al secretario de Estado, Marco Rubio, a elaborar un informe sobre qué organizaciones, convenciones o tratados internacionales promueven "sentimientos antiestadounidenses o radicales".
Entre los organismos mencionados está la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), de la cual Trump ya había retirado a EE.UU. en su primer mandato, argumentando su supuesto "sesgo antiisraelí".
La relación de EE.UU. con el Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha sido cambiante. Trump ya había retirado a su país de este organismo en 2018, alegando que albergaba a "violadores de derechos humanos" y que mantenía un sesgo contra Israel.
Sin embargo, Joe Biden reincorporó a EE.UU. tras asumir la presidencia en 2021, logrando que Washington fuera elegido miembro del Consejo para el período 2022-2024.
Con esta nueva decisión, Trump da un paso más en su estrategia de distanciamiento de organismos internacionales, una política que ya había aplicado con su retirada del Acuerdo de París y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante su primer mandato.
Ahora, con un segundo período en la Casa Blanca, el republicano refuerza su postura de "poner orden" en los asuntos globales según su visión, alejando aún más a EE.UU. de instancias multilaterales.
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