El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el martes que Ucrania "nunca debió empezar" la guerra con Rusia y que pudo haber evitado el conflicto si hubiera llegado a un acuerdo con Moscú.
Sus declaraciones se produjeron tras las conversaciones entre funcionarios estadounidenses y rusos en Riad, Arabia Saudí, que excluyeron a Ucrania y a las naciones europeas.
"Hoy he oído que están molestos por no haber sido invitados. Bueno, lleváis allí tres años. Deberíais haberlo terminado hace tres años. Nunca debieron haberlo empezado", dijo Trump desde su finca de Mar-a-Lago, en Florida.
La exclusión de Ucrania de las negociaciones en Arabia Saudí generó tensiones. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó la decisión como una "sorpresa" y pospuso su viaje programado a Riad.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, intentó calmar las aguas, afirmando que "nadie está siendo marginado" y que cualquier acuerdo final requerirá el consentimiento de Ucrania y sus aliados europeos.
Trump, sin embargo, fue contundente: "Un negociador inexperto podría haber resuelto esto hace años sin la pérdida de vidas ni la destrucción de ciudades". Reiteró que él podría haber cerrado un acuerdo que habría evitado la guerra: "Eso les habría dado a ellos casi toda la tierra y no habría muerto nadie".
La reunión entre EE. UU. y Rusia fue la primera de alto nivel desde el inicio de la guerra y concluyó con el compromiso de ambas partes de nombrar equipos para continuar las negociaciones.
No obstante, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, dejó claro que Moscú no aceptará ningún acuerdo que incluya fuerzas de la OTAN en Ucrania.
Las reacciones en Europa no se hicieron esperar. El primer ministro británico, Keir Starmer, advirtió que cualquier acuerdo necesitaría el respaldo estadounidense para disuadir a Rusia de futuros ataques.
El canciller alemán Olaf Scholz consideró "prematuro" hablar del envío de tropas europeas a Ucrania, mientras que la italiana Giorgia Meloni calificó esa opción como "la más compleja y menos eficaz".
Zelenski, visiblemente molesto, declaró: "Queremos que todo sea justo y que nadie decida nada a nuestras espaldas". Las tensiones continúan, y el futuro de las negociaciones de paz sigue siendo incierto mientras Ucrania se siente excluida del proceso.
¿Qué ha pasado en los días previos?
Estados Unidos y Rusia han iniciado negociaciones directas para alcanzar un acuerdo de paz, dejando fuera tanto a Ucrania como a la Unión Europea.
Este acercamiento histórico se está llevando a cabo con la mediación de Arabia Saudita, lo que ha generado tensiones entre las partes involucradas en el conflicto.
Las conversaciones se centran en reducir la escalada militar y establecer un alto el fuego, aunque sin la participación de Kiev ni de Bruselas, lo que podría afectar la legitimidad y viabilidad de cualquier acuerdo alcanzado.
El senador estadounidense Marco Rubio ha expresado su apoyo a estas negociaciones, afirmando que solo Donald Trump, podría consolidar un tratado de paz duradero entre las partes.
Rubio, durante su visita a Arabia Saudita, subrayó que la actual administración está avanzando en un plan estratégico para pacificar la región, aunque reconoce que la exclusión de Ucrania podría complicar la implementación y el respeto de cualquier acuerdo alcanzado.
Volodímir Zelenski ha rechazado públicamente estas conversaciones bilaterales entre Washington y Moscú, calificándolas de inaceptables y contrarias a los intereses de su país. Enfatizó que cualquier negociación que ignore a Ucrania y sus exigencias de soberanía territorial carecerá de valor práctico y político.
Esta postura de Zelenski podría complicar los esfuerzos de paz si no se logra integrar a Kiev en el proceso. La situación sigue siendo volátil, con un equilibrio delicado entre la diplomacia y la realidad del conflicto en el terreno.
Archivado en:
