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Un nuevo hecho de violencia sacudió la madrugada de este sábado en la provincia de Camagüey, cuando un trabajador del municipio Esmeralda fue asesinado a balazos mientras intentaba impedir un robo en su centro de trabajo.
El periódico provincial Adelante identificó a la víctima como Osmany Trujillo Guevara, de 58 años.
La información detalla que Trujillo recibió un disparo de arma de fuego mientras desempeñaba sus funciones como custodio en el almacén de la Empresa Mayorista de Productos Agropecuarios (EMPA), ubicado en el consejo popular Brasil.
Según la nota, los responsables del hecho no han sido capturados.
"Las autoridades del Ministerio del Interior (MININT) se encuentran investigando los hechos para esclarecer el crimen", señala el texto.
Por su parte, el usuario de Facebook "La Tijera" reveló que los almacenes donde ocurrió el asesinato son los que distribuyen los productos de la canasta básica en la provincia.
Este no es un caso aislado. En los últimos meses, se ha incrementado la violencia en robos a almacenes, empresas estatales y otros centros de trabajo en Cuba, impulsados por la grave crisis económica y la escasez de productos básicos.
En diciembre pasado, un trabajador del Combinado Cárnico de Sancti Spíritus fue brutalmente asesinado mientras vigilaba una instalación. Su cuerpo fue encontrado con signos de violencia y múltiples heridas de arma blanca, presuntamente infligidas por ladrones que buscaban saquear el lugar.
Asimismo, en noviembre, en Holguín, otro custodio perdió la vida tras ser atacado por un grupo de individuos que irrumpieron en una bodega estatal para llevarse grandes cantidades de alimentos y productos de primera necesidad. El hecho generó gran conmoción en la comunidad, que denunció la falta de seguridad en los centros de distribución de alimentos.
Estos hechos reflejan una creciente ola de delincuencia en el país, motivada por la crisis económica, la inflación descontrolada y la escasez de productos esenciales. Robos a bodegas, almacenes y tiendas han ido en aumento, muchas veces con un nivel de violencia que no era habitual en la sociedad cubana.
El propio Gobierno ha reconocido el incremento de delitos violentos, aunque insiste en que se trata de casos aislados. Sin embargo, los reportes ciudadanos y las denuncias en redes sociales evidencian un panorama de inseguridad creciente, donde los hurtos, asaltos y asesinatos se han vuelto más frecuentes.
En varios municipios de La Habana, Santa Clara y Santiago de Cuba, residentes han denunciado la falta de alumbrado público, la poca presencia policial y el miedo a salir de noche, debido a la peligrosidad de algunas zonas. Ante esta situación, muchos ciudadanos han optado por reforzar sus viviendas y evitar desplazamientos innecesarios en horarios nocturnos.
El asesinato de Osmany Trujillo Guevara en Camagüey es una nueva señal de alerta sobre la inseguridad que se vive en Cuba. Las autoridades del MININT aseguraron que continuarán con las investigaciones para capturar a los responsables, mientras la comunidad local lamenta la pérdida de otro trabajador que falleció intentando proteger su centro de trabajo.
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