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El campeón olímpico de boxeo Erislandy Álvarez denunció públicamente la entrega de autos en mal estado por parte del Instituto Nacional de Deportes Educación Física y Recreación (INDER), tras alegar que recibió un vehículo defectuoso como estímulo por su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París 2024.
“Lo que me dieron fue una mierda”, criticó sin rodeos el boxeador, visiblemente molesto con la calidad del automóvil que le asignaron.
Álvarez, uno de los máximos referentes del boxeo cubano actual, no se quedó callado y recurrió a Facebook para expresar su frustración y detalló los motivos.
En una publicación en la que había sido etiquetado junto a otros deportistas por el periodista Ernesto Amaya Esquivel, Álvarez dio sin rodeo su opinión.
"Para qué me etiquetan en esa entrega si lo que me dieron fue una mierd*, que lo único que sirve es el motor. Ya le he echado casi 5 mil dólares y lo que le falta. Esto son cosas que no lo publican", se quejó.
Álvarez explicó que el Hyundai Grand i10 que le entregaron está en pésimas condiciones, y que ha tenido que invertir miles de dólares en apenas dos semanas para poder utilizarlo con seguridad.
"Cuando publiquen, publiquen algo bueno que tenga respeto, esto no tiene respeto. A pesar de que me explotó una goma, gracias a Dios y no me pasó nada”, concluyó.
Aunque luego eliminó el post, la publicación fue capturada y replicada por medios especializados como Swing Completo, que elogiaron la valentía del atleta al exponer públicamente la precariedad que viven incluso quienes traen glorias olímpicas al país.
Erislandy Álvarez, figura clave en París 2024
Erislandy Álvarez se convirtió en uno de los grandes héroes del deporte cubano al conseguir la única medalla de oro para la isla en boxeo durante los Juegos Olímpicos de París.
El pugilista brilló en la categoría de los 63,5 kilogramos, imponiéndose con autoridad sobre rivales de primer nivel.
Su desempeño fue impecable desde las rondas eliminatorias, donde dominó con técnica y disciplina, hasta la final, en la que superó por decisión unánime a su contrincante de Kazajistán, llevándose así el oro olímpico.
Su victoria no solo reafirmó la tradición del boxeo cubano en la arena internacional, sino que también fue celebrada como un logro que mitigó en parte la discreta actuación general de la delegación cubana en París 2024.
Otros autos defectuosos como estímulo
La situación de Álvarez con el fallido regalo no es la única.
Durante el acto realizado el pasado 3 de marzo en el Coliseo de la Ciudad Deportiva de La Habana, el INDER entregó autos usados y en mal estado a varios atletas y entrenadores destacados.
Se trata de vehículos retirados de la renta turística que fueron entregados, a pesar de sus notorias deficiencias, como estímulo por “la entrega y fidelidad” de los homenajeados.
Las redes sociales se han hecho eco de otras denuncias.
Imágenes compartidas en la página de Facebook Por la Goma muestran que el auto blanco entregado a Briandy Molina Elías tiene piezas faltantes y la pintura deteriorada.
En Banes, el paratleta Ulicer Aguilera Cruz recibió un vehículo con la tapa del motor desalineada, como evidencian las fotos publicadas por el propio INDER.
Otros deportistas y entrenadores también recibieron autos defectuosos, entre ellos el entrenador Raúl de Jesús Trujillo Díaz, figura clave en los éxitos del luchador Mijaín López; y glorias como Enrique Figuerola Camué (atletismo), Omara Durand Elías (paratletismo) y Luis Miguel Rodríguez Ricardo (béisbol).
La lista de premiados incluyó además de Erislandy Álvarez Borges (boxeo) a Luis Alberto Orta Sánchez (lucha grecorromana), Yusneylis Guzmán López (lucha libre), Milaimy de la Caridad Marín Potrillé (lucha libre), Robiel Yankiel Sol Cervantes (paratletismo), Yunier Fernández Izquierdo (para tenis de mesa), Guillermo Varona González (paratletismo), Yamel Luis Vives Suárez (paratletismo), Pablo Ramírez Barrientos (parapesas) y Sheyla Hernández Estupiñán (parajudo).
No es la primera vez que Álvarez desafía el aparato oficialista. El pasado 1 de febrero, mostró públicamente su apoyo al boxeador cubano David Morrell Jr., quien enfrentó en Las Vegas al estadounidense David Benavidez, desafiando el habitual hermetismo de las figuras del deporte nacional.
La valentía de Álvarez refleja el hartazgo acumulado por años de abandono institucional y precariedad. La denuncia evidencia la dura realidad que atraviesan muchos deportistas en la isla, incluso cuando alcanzan la cima del deporte olímpico.
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