Casi 550,000 cubanos podrían quedar en riesgo de deportación debido a las nuevas medidas migratorias de Donald Trump, entre las que se hallan la suspensión, indefinidamente, de los programas de permiso humanitario (parole) para ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela y sus familiares inmediatos, que permitían la entrada temporal de migrantes por razones humanitarias o de beneficio público significativo.
Cifras aproximadas indican que, desde el inicio del programa en 2023 y hasta julio de 2024, unos 110,000 cubanos fueron examinados y autorizados para viajar bajo el programa de parole.
De ellos, unos 70,000 contarían con parole pero no habrían llegado a obtener la residencia permanente y actualmente podrían estar en riesgo de expulsión de EE.UU., según consta en un documento oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) circulado este viernes, donde se especifica que quienes no tengan otra base legal para permanecer en el país deberán abandonar el territorio o enfrentar procedimientos de deportación.
La orden anuncia que se revocarán también los permisos de viaje pendientes, los apoyos confirmados (I-134A) y la autorización de empleo derivada del parole.
Por otra parte, se estima que unos 400,000 cubanos solo tienen un documento I-220A, otorgado en puntos fronterizos de EE.UU. bajo un criterio de libertad bajo supervisión, pero sin ser reconocido como admisión legal formal en el país.
Ese grupo debe esperar la resolución de sus solicitudes de asilo político o un posible parole que les permita acceder a la residencia permanente.
Sin embargo, actualmente, la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) ha intensificado la supervisión de inmigrantes beneficiados con I-220A. Quienes han comparecido a citas programadas en las oficinas de ICE en Florida han sido notificados de que estarán sujetos a un monitoreo más estricto mientras sus casos de asilo avanzan en tribunales.
Las nuevas medidas de control, como posibles visitas domiciliarias, intensifican el temor a la deportación y afectan su estabilidad mientras esperan una resolución legal en EE.UU.
A los anteriores casos, que se encuentran en un "limbo" migratorio y podrían terminar deportados, se suman los más de 42,000 cubanos con orden de deportación en EE.UU., según datos internos del ICE obtenidos por la cadena Fox News.
La deportación de esos cubanos, que obtuvieron un documento I-220B, ha sido ordenada por un juez de inmigración del Departamento de Justicia, pero aún se encuentran en el país y no están bajo custodia del ICE.
¿Sin opciones?
Aunque la Ley de Ajuste Cubano permite a los ciudadanos de la Isla solicitar la residencia permanente tras un año y un día en EE.UU., una suspensión de trámites a finales de febrero impidió que muchos cubanos accedieran a este beneficio, pues sus solicitudes se detuvieron mientras se revisaban por posibles preocupaciones de fraude y seguridad.
El gobierno de Estados Unidos suspendió el procesamiento de solicitudes de residencia permanente para cubanos, así como para otros inmigrantes que llegaron bajo el programa de parole humanitario implementado durante la administración de Joe Biden.
La medida afectó principalmente a los beneficiarios del programa de reunificación familiar, que incluyen a miles de cubanos que ingresaron a EE.UU. bajo este estatus.
Aunque la crisis en Cuba sigue siendo un factor determinante en la salida de sus ciudadanos, las nuevas restricciones impuestas por EE.UU. han limitado severamente las opciones de los migrantes.
Los cruces fronterizos de cubanos hacia Estados Unidos también se desplomaron. En febrero de 2025, apenas 150 ingresos fueron registrados, según los datos más recientes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
Archivado en:
