Un adolescente, casi un niño, fue captado en video mientras se robaba ropa tendida para la venta en un portal en Guantánamo. El hecho quedó registrado por una cámara de seguridad, y las imágenes compartidas en grupos de Facebook.
En el video se aprecia al adolescente merodeando frente a una vivienda. Con total tranquilidad, se aproxima al portal enrejado, sube a otra reja y, sin pensarlo dos veces, se lleva varias prendas que estaban colgadas.
La grabación, de apenas unos segundos, muestra cómo el joven actúa con total impunidad. Sin máscara, con prisa y sin vergüenza, el ladrón se retira corriendo, mientras las cámaras lo graban todo.
El denunciante, identificado en redes sociales bajo el nombre de usuario Figurin Figurin, compartió el video con un mensaje que no pasó desapercibido: “Miren la ratica esta, ladrón de tendedera” (expresión coloquial).

La publicación fue comentada por un conocido del denunciante que le manifestó sarcásticamente: “Monina, ya probaste la trampa y cayó un ratoncito come queso. Lo importante es que se sabe que la trampa está buena para seguir atrapando ratas nuevas en caso de que sea una plaga.”
Ante la creciente ola de robos y actos delictivos, muchos propietarios han optado por instalar cámaras de vigilancia en sus locales. Estas cámaras no solo sirven como elemento disuasorio, sino que también permiten registrar actividades sospechosas y proporcionar pruebas en caso de incidentes.
Un ejemplo de ello ocurrió en La Habana, donde una cámara de seguridad captó a un ladrón en plena acción mientras robaba en un negocio del Vedado.
Además de la instalación de sistemas de vigilancia, algunos comerciantes han reforzado la seguridad física de sus locales mediante la colocación de rejas, cerraduras de alta seguridad y sistemas de alarmas.
Sin embargo, estas medidas no siempre son suficientes. En un caso reciente, una cafetería en La Habana fue víctima de un robo a pesar de contar con cámaras de seguridad que registraron a una pareja sustrayendo productos del establecimiento.
Además, recientemente, un hombre fue captado dentro de un establecimiento que, tras aprovechar un descuido de la dependienta sustrajo un teléfono y lo escondió en un bolsillo de su pantalón.
La falta de acción efectiva por parte de las autoridades ha llevado a que los propios ciudadanos tomen medidas adicionales para protegerse. La creciente inseguridad ha generado una sensación de vulnerabilidad entre los comerciantes, quienes sienten que deben depender de sus propios recursos para salvaguardar sus negocios.
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