La acumulación de basura en el municipio Cerro, en La Habana, ha desatado nuevamente la indignación de vecinos que denuncian condiciones insalubres e inacción estatal, mientras conviven entre moscas, malos olores y el temor a enfermedades.
Una madre cubana, identificada como Alejandra Larias, alzó su voz en Facebook y compartió imágenes del vertedero improvisado en plena esquina de su cuadra, a escasos metros de una escuela y su propia vivienda, donde vive con su hija pequeña.

“Ya esto se salió de control. Estoy a dos puertas de esta cochinada, tengo una niña pequeña, y en la misma cuadra hay una escuela. El mosquero, el mosquitero y la peste no hay quien lo aguante”, escribió en un mensaje que ha sido ampliamente compartido.
La denunciante, visiblemente molesta, anticipó que no piensa retirar su publicación pese a posibles represalias, e hizo un llamado a la comunidad a compartir la denuncia para presionar a las autoridades.
“Poco me importa quién vaya a criticar mi publicación, tampoco me importa si se para el presidente del CDR en la puerta de mi casa a pedir que la quite. Lo único que me interesa es que mi hija no me coja ninguna enfermedad de la puercada esta.”
Una escena repetida en barrios habaneros
Aunque el caso de Alejandra resuena por la crudeza de su testimonio, no es un hecho aislado. Numerosos barrios de la capital cubana sufren graves problemas con la recogida de desechos sólidos, agravados por la falta de equipos, combustible y voluntad institucional.
Vecinos del Cerro, Centro Habana, Marianao y Diez de Octubre han denunciado en reiteradas ocasiones la proliferación de microvertederos cerca de escuelas, hospitales y viviendas, sin obtener respuestas efectivas.
Cubana enseña basurero en su barrio en Matanzas
Una joven madre cubana, identificada en TikTok como @anita.cubanita64, generó impacto en redes sociales con un video donde muestra la acumulación de basura en una esquina de su barrio en Matanzas, una situación que lleva años sin resolverse.
“Esto lleva aquí... no te puedo explicar. Esas matas las cortaron hace 68* años y todavía los gajos están tirados ahí en la acera porque nadie nunca ha venido a recogerlos”, comenta Anita en el video, mientras graba los alrededores de su casa.
El video, que se volvió viral en pocas horas y acumula cientos de comentarios, documenta la rutina diaria de Anita mientras lidia con la falta de agua, la suciedad del entorno y la insalubridad. También denuncia que, mientras en algunas casas no hay abastecimiento, en la calle se desperdicia agua de una tubería rota sin que ninguna autoridad intervenga.
A pesar del panorama, la joven intenta mantener un tono optimista: “A mí me gusta muchísimo este barrio, es bastante tranquilo”, dice mientras muestra cómo su vecina ha comenzado a sembrar ajo y ají “porque bastante caro que está por la calle”.
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