El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, anunció este miércoles el cierre definitivo de la Oficina de Manipulación e Interferencia de Información Extranjera del Departamento de Estado, antes conocida como el Global Engagement Center (GEC), argumentando que su existencia representaba una amenaza a la libertad de expresión de los ciudadanos estadounidenses.
“Durante la última década, estadounidenses fueron difamados, despedidos, procesados e incluso encarcelados simplemente por expresar sus opiniones. Eso se termina hoy”, escribió Rubio en un comunicado publicado en su cuenta oficial de X (antes Twitter).
“Estoy anunciando el cierre del GEC, que costaba más de 50 millones de dólares al año a los contribuyentes y se dedicaba a silenciar y censurar a los mismos estadounidenses que debía servir”, afirmó el secretario.
El cierre se produce en un contexto en el que la nueva administración de Donald Trump y el recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), dirigido por Elon Musk, ha anunciado el cierre de varias agencias, como USAID, y de recortes en casi todas las entidades estatales.
El Global Engagement Center fue fundado en 2016 para coordinar esfuerzos internacionales contra la propaganda extranjera, y en años recientes lideró iniciativas como el Ukraine Communications Group, una coalición basada en Varsovia para combatir la desinformación rusa sobre la guerra en Ucrania.
Sin embargo, el centro ha sido blanco frecuente de críticas de legisladores republicanos, quienes lo acusaban de ir más allá de su mandato y actuar como una herramienta de vigilancia y censura contra voces conservadoras.
En diciembre pasado, el Congreso, bajo control republicano, bloqueó la renovación de su financiamiento.
Entre los críticos más destacados de la oficina figura Elon Musk, quien llegó a calificar al GEC como “el peor censor del gobierno estadounidense” y “una amenaza para nuestra democracia”.
Exfuncionarios del GEC han defendido su labor, asegurando que fue esencial para enfrentar campañas organizadas de desinformación desde el exterior, y alertaron que su clausura deja a EE. UU. sin un mecanismo especializado para contrarrestar estas amenazas por primera vez en ocho años.
Además del cierre del GEC, se espera que el Departamento de Estado presente una propuesta para reducir drásticamente su alcance diplomático a nivel global, eliminando programas y cerrando embajadas, en un esfuerzo por recortar su presupuesto en casi un 50 %, según reportes de medios estadounidenses.
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