Una multitud se congregó la noche del viernes en el Langford Green del campus de la Universidad Estatal de Florida (FSU) para rendir homenaje a las víctimas del tiroteo ocurrido el pasado jueves.
La vigilia, marcada por el silencio y la solemnidad, reunió a estudiantes, profesores y miembros de la comunidad, quienes encendieron velas, ofrecieron flores y compartieron mensajes de solidaridad, informó la cadena Telemundo.
Denominada como “Vigilia de Reunión de Unidad proporcionó un espacio para que la familia de la FSU se reuniera para ofrecerse apoyo y consuelo mutuo tras la tragedia”, escribió FSU en sus redes sociales.
El ataque, perpetrado por Phoenix Ikner, un estudiante de 20 años e hijo de un agente del sheriff local, dejó dos personas muertas y seis heridas.
Ikner usó el arma de servicio anterior de su madre para llevar a cabo el tiroteo. Las autoridades aún investigan los motivos detrás del ataque, que duró menos de cinco minutos pero dejó una profunda huella en la comunidad universitaria.
Durante la vigilia, estudiantes como Nicole Pinilla expresaron su temor y tristeza. "Yo casi no quería venir hoy porque estar en un sitio con todas las personas después de lo que pasó ayer… me asusta".
Otros, como Sabrina Rodríguez, compartieron su dolor al descubrir que conocían a una de las víctimas. "Me puse más triste todavía porque era alguien que sí era de la comunidad FSU pero también de la comunidad cubanoamericana".
El presidente de la FSU, Richard McCullough, expresó su pesar en un mensaje dirigido a los asistentes, donde afirmó:
"Nos sentimos profundamente afligidos por la tragedia del 17 de abril. Estamos de luto junto a las familias y amigos que perdieron a un ser querido. Y estamos con todos los heridos que se están recuperando. Esto nos ha conmocionado a todos, y quiero que sepan: estamos aquí para apoyarlos".
Asimismo, anunció que las clases y operaciones se reanudarán el lunes 21 de abril, aunque reconoció que no será una semana normal. "Es la última antes de los exámenes finales, y muchos de ustedes aún están procesando lo sucedido. Por favor, cuídense", añadió.
También ofreció recursos de apoyo emocional para estudiantes, profesorado y personal, haciendo énfasis en que “nadie debería pasar por esto solo”. Entre los servicios disponibles se incluyen asesoramiento psicológico, líneas de emergencia y asistencia confidencial las 24 horas.
El incidente ocurrió alrededor del mediodía del pasado jueves en el edificio del Sindicato de Estudiantes del campus. Las autoridades confirmaron que las víctimas mortales no eran estudiantes de la universidad.
El atacante fue detenido por la policía y trasladado a un hospital local para recibir atención médica, tras ser herido cuando las autoridades intentaron neutralizarlo.
Tras el suceso, la universidad activó su protocolo de emergencia, instando a estudiantes y personal a refugiarse mientras las fuerzas del orden aseguraban el campus.
El hospital Tallahassee Memorial HealthCare recibió a seis pacientes, uno de ellos en estado crítico. Además, se encontraron tres armas de fuego relacionadas con el incidente. Una en posesión del sospechoso, otra en un vehículo cercano y una escopeta en el centro estudiantil.
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