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Lo que parecía ser el comienzo de una amistad entre dos hombres terminó en una pesadilla digna de un thriller policial, cuando un uno de ellos secuestró al otro a punta de pistola y hasta le exigió un rescate de miles de dólares a su familia.
Andy Josué Torres García, de tan solo 18 años y residente en el vecindario de La Pequeña Habana, fue arrestado el martes por un hecho que ha causado conmoción.
De acuerdo con un informe de la Policía de Miami, el incidente se remonta a la noche del 15 de abril, cuando Torres García recogió a la víctima -a quien había conocido apenas dos días antes en un restaurante en Allapattah- con la aparente intención de dar juntos un paseo nocturno.
Ambos hicieron una parada breve en el club nocturno Sexyyy Lady Cabaret, en la calle 79 del noroeste. Allí, Torres García fue captado por las cámaras de vigilancia mientras hablaba con el portero, en una escena que luego resultaría clave para identificarlo.
Tras salir del club, se dirigieron hacia el elegante vecindario de Brickell. Fue en ese trayecto, concretamente en el área de Southwest First Avenue y la calle 13, donde, según la declaración de la víctima, Torres García sacó una pistola del interior del auto, la presionó contra el torso del otro y lo amenazó de muerte.
"Te mataré aquí", le habría dicho mientras lo despojaba de su teléfono, billetera y una cadena.
La víctima le suplicó que lo dejara ir, pero Torres continuó conduciendo con el arma aún apuntada a su cuerpo. "Voy a pedir un rescate por ti", afirmó antes de abandonar al otro en un lugar desconocido, sin medios para comunicarse.
El hombre caminó durante más de dos horas hasta su casa. Al llegar, estaban los agentes de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade, pues la familia ya había sido contactada por el secuestrador a través del teléfono robado para exigirles 35,000 dólares.
Gracias a la cooperación del club nocturno, cuyas cámaras captaron claramente a los implicados, la Policía logró identificar el auto de Torres García, registrado a nombre de su madre.
Fue arrestado mientras se encontraba en una gasolinera de Coral Way, cerca de la Southwest 13th Avenue.
Ahora enfrenta tres cargos graves: secuestro con arma, robo a mano armada y extorsión.
El juez del condado de Miami-Dade ordenó su detención sin derecho a fianza. Hasta el miércoles por la tarde, permanecía recluido en el Centro Correccional Turner Guilford Knight.
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