Un hombre fue sorprendido en el momento en que desmantelaba parte de la línea del ferrocarril en el municipio Arroyo Naranjo, en La Habana, para apoderarse de las cabillas que sostienen las traviesas de la vía.
Según reportó el perfil oficialista El Cubano Fiel en Facebook, gracias a la rápida denuncia de vecinos de la zona de Mantilla, un jefe de sector de la Policía Nacional Revolucionaria logró interceptar al infractor justo cuando desarmaba una de las estructuras de la vía férrea, mandarria en mano.
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El perfil afín al régimen subrayó que el individuo, aparentemente motivado por necesidades de construcción, no reparó en las graves consecuencias de su acción, que podría haber puesto en riesgo la seguridad de los trenes y provocado accidentes con potencial pérdida de vidas humanas y daños materiales considerables.
El Cubano Fiel presentó el hecho como una muestra de la "efectividad" de la vigilancia popular y de la respuesta inmediata de las autoridades ante delitos que atentan contra infraestructuras críticas.
El sistema ferroviario cubano enfrenta graves limitaciones técnicas y operativas, marcadas por la escasez de repuestos y el deterioro del material rodante.
El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, informó en Facebook que, aunque se lograron algunos avances en la movilización de pasajeros, la falta de recursos ha afectado la calidad y estabilidad del servicio.
Uno de los principales problemas radica en la disponibilidad de locomotoras y coches, pues de las 20 locomotoras necesarias, solo 14 estuvieron operativas en promedio durante el 2024, lo que generó retrasos e irregularidades en los itinerarios, informó el titular del ramo.
Asimismo, solo el 63% de los coches planificados estaban en funcionamiento, debido a problemas técnicos no resueltos y la falta de divisas para su mantenimiento, subrayó Rodríguez.
A pesar de estas limitaciones, los ingresos provenientes de la transportación de pasajeros alcanzaron el 107.75% de lo planificado en 2024, con 65,379,814 pesos recaudados, una cifra superior a la del 2023.
Este incremento refleja una mayor eficiencia en la venta de boletos y una creciente demanda de los trenes como opción de transporte, pues, desde el punto de vista de precio, el más asequible a la población.
El ferrocarril logró movilizar 785,272 pasajeros, superando en un 8.31% las previsiones iniciales, y este aumento se debió a la optimización en la venta de boletos y la incorporación de nuevas paradas en algunas localidades para facilitar el acceso de los pasajeros.
En otra publicación en Facebook, el titular del ramo informó que en 2024 se reportó una reducción del 14 % en los accidentes ferroviarios en Cuba, aunque persisten hechos fatales como los atropellos a personas, con 17 muertes registradas.
Indicó que los accidentes ferroviarios disminuyeron en Cuba durante 2024, al cerrar el año con 137 afectaciones relacionadas con la seguridad del movimiento de trenes, frente a las 160 reportadas en 2023.
Recientemente, el Gobierno cubano reconoció oficialmente la profunda crisis que enfrenta el sistema de transporte público en la isla en los últimos meses, afectando sensiblemente a la población que cada día padece largas esperas, viajes hacinados y rutas canceladas por la falta de recursos, lo que complica aún más la vida cotidiana en un país ya golpeado por múltiples dificultades económicas.
En un reporte transmitido por el Sistema Informativo de la Televisión Cubana, el ministro de Transporte, Rodríguez, detalló las múltiples dificultades que han marcado al sector, desde el impacto de la crisis económica global y el recurrente argumento del recrudecimiento del embargo estadounidense hasta el deterioro de infraestructuras y la falta de suministros esenciales.
A finales de 2024, el Ministro de Transporte admitió que las nuevas políticas de importación de vehículos no son una solución definitiva para la crisis de movilidad. A pesar de flexibilizar las normas de importación, la escasez de medios de transporte sigue siendo un problema estructural.
En febrero de 2025, la prensa oficialista intentó justificar las dificultades en el sector atribuyéndolas a las sanciones de Estados Unidos. En un artículo titulado "¿Quién paga los platos rotos de una guerra económica?", el periódico Girón responsabilizó al embargo por los apagones, el alza de precios y la crisis del transporte, aunque diversos analistas independientes señalan que la ineficiencia gubernamental y la falta de reformas económicas también juegan un papel clave en la crisis.
Preguntas frecuentes sobre la delincuencia en Cuba y la seguridad en La Habana
¿Qué ocurrió en el intento de robo de cabillas en la vía férrea de La Habana?
Un hombre fue sorprendido desmantelando parte de la línea del ferrocarril en el municipio Arroyo Naranjo, en La Habana, con la intención de robar cabillas. Fue detenido gracias a la denuncia de los vecinos y la rápida intervención de la Policía Nacional Revolucionaria.
¿Cuál es el papel de los ciudadanos en la captura de delincuentes en Cuba?
Ante la ineficacia percibida de las autoridades para controlar la delincuencia, los ciudadanos en Cuba han comenzado a tomar la justicia por su cuenta, capturando y deteniendo a los delincuentes hasta la llegada de la policía. Este fenómeno refleja una creciente frustración y desconfianza en las instituciones de seguridad del país.
¿Cómo afecta la crisis económica al aumento de la delincuencia en Cuba?
La crisis económica en Cuba es un factor clave en el aumento de la delincuencia. La escasez de recursos básicos y el incremento de la inflación han propiciado un aumento de robos y asaltos, generando inseguridad y preocupación entre la población.
¿Cómo responde el gobierno cubano ante la escalada delictiva?
El gobierno cubano ha reconocido el aumento de la violencia y criminalidad, pero las acciones concretas para mitigar la situación parecen insuficientes. La ciudadanía sigue enfrentando altos niveles de inseguridad, lo que refleja la ineficacia de las medidas tomadas hasta ahora.
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