El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció este miércoles que muchos migrantes son "buenos" y arremetió contra los jueces por frenar sus políticas migratorias; no obstante, no dejó de calificar como "criminales" a los indocumentados.
En una reunión de gabinete en la Casa Blanca, a 100 días de haber iniciado su gobierno, Trump, refiriéndose a la drástica caída del número de migrantes que han ingresado por la frontera sur de EE.UU., dijo que estos "tienen almas, tienen corazones, muchos de ellos son buenos".
Acto seguido, y en contraste con lo anterior, argumentó que el país está "bajo ataque", con lo cual justificó la persecución y detención de inmigrantes.
"Peor que bajo ataque, porque no hay uniformes. No sabes quién es el atacante, así que realmente no es como si estuvieras luchando contra un ejército. Estás luchando contra gente. Ni siquiera sabes quiénes son. Muchos de ellos asesinaron a más de una persona. Ahora, algunos de ellos ya han sido detenidos y muchos ya han sido deportados", dijo en su intervención.
Al abordar el tema, criticó que muchos jueces le impiden hacer su trabajo: "Espero que esa situación sea resuelta porque creo que nadie quiere que haya asesinos y gente de la cárcel".
Su comparecencia se tornó más agresiva a medida que avanzó. Luego de arremeter contra los jueces, también se lanzó contra Joe Biden por adoptar políticas para permitir la llegada de migrantes a EE.UU.
"Recuerdo que la gente de Biden solía decir, 'estos son extranjeros que llegan a nuestro país y no cometen un crimen'. Dije, 'no cometen un crimen, cometen un crimen peor'. Puedes mirar a algunas de estas personas y decir, 'esto no va a terminar bien'. Son crímenes violentos. Estas personas te matarían y no perderían una onza de sueño. Y se levantan la próxima mañana y ni siquiera lo recuerdan. Tenemos que sacarlos de nuestro país", alegó.
En su opinión, los jueces que han frenado sus políticas de expulsión y detención de migrantes son "robados" y no dejó de calificarlos como "jueces horribles de izquierda, radicales".
Durante los primeros 100 días de su segundo mandato, Donald Trump intensificó su ofensiva migratoria con la deportación de 65,682 inmigrantes indocumentados, de acuerdo con cifras difundidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Según ICE, de los más de 66,000 arrestos realizados, el 75% correspondía a inmigrantes con antecedentes penales, incluyendo 2,288 presuntos pandilleros de organizaciones como Tren de Aragua, MS-13 y Barrio 18, así como 1,329 personas acusadas o condenadas por delitos sexuales y 498 por homicidio.
El propio ICE ha reconocido que esta escalada ha sido posible gracias a la reactivación del programa 287(g), que permite a las policías locales colaborar en operativos migratorios.
Desde el 20 de enero, se han firmado 444 nuevos acuerdos de cooperación en todo el país. Los números son celebrados por la administración de Trump
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