En medio de una profunda crisis operativa que mantiene a la flota aérea nacional reducida a su mínima expresión, Cubana de Aviación anunció un ajuste en sus rutas nacionales.
Según el comunicado, el nuevo cronograma se debe al aumento de frecuencias operativas e incluye modificaciones en los horarios y días de vuelo desde La Habana hacia varias provincias del país, y viceversa.

Los pasajeros con boletos previos que se vean afectados deberán acudir a las oficinas de venta de la aerolínea para solicitar cambios de fecha o reembolsos, si hay disponibilidad.
La compra de boletos solo se permitirá a través del portal oficial www.cubana.cu o de manera presencial en oficinas autorizadas. Cualquier boleto adquirido mediante terceros será considerado inválido por la aerolínea.
La empresa estatal también aclaró que los pagos solo se aceptarán en efectivo o mediante pasarelas digitales, de acuerdo con los precios fijados en la resolución 346/2020 del Ministerio de Finanzas y Precios.
Horarios anunciados:
Desde La Habana:
La Habana – Holguín: lunes y miércoles (8:30 pm)
La Habana – Camagüey: martes (8:05 am)
La Habana – Gerona: martes y jueves (10:30 am)
La Habana – Santiago de Cuba: martes (2:30 pm y 10:50 pm), jueves (10:00 pm)
Desde provincias:
Holguín – La Habana: lunes y miércoles (10:30 pm)
Camagüey – La Habana: martes (10:25 am)
Gerona – La Habana: martes y jueves (12:00 pm)
Santiago de Cuba – La Habana: martes (12:00 pm y 6:45 pm), viernes (12:15 am)
El reacomodo de frecuencias ha sido acompañado por una serie de restricciones logísticas que afectan al pasajero, incluyendo limitaciones en el equipaje.
En febrero, la aerolínea informó que solo se permite una pieza de mano de hasta 5 kg y una pieza facturada de hasta 23 kg. Cualquier equipaje adicional se considera exceso y está sujeto a disponibilidad de la aeronave y cobros adicionales.
Una flota reducida y promesas incumplidas
Cubana de Aviación solo cuenta con dos aviones operativos en todo el país, según confirmó en enero Joel Archer Santos, presidente de la Corporación de Aviación de Cuba (Cacsa).
Archer Santos atribuyó la situación al embargo estadounidense, alegando que las piezas necesarias para mantener en operación los aviones se fabrican en el extranjero y hay que esperar largos períodos para su llegada.
Rutas limitadas y territorios desconectados
La falta de conectividad aérea nacional se hace especialmente notoria en provincias como Guantánamo y Manzanillo, donde aún no se ha restablecido el servicio aéreo.
Por el contrario, rutas como La Habana-Gerona (Isla de la Juventud) fueron reactivadas en diciembre de 2024, tras más de un año de interrupción, con dos frecuencias semanales.
Alternativas privadas y presencia extranjera
La prolongada crisis ha abierto espacio para que aerolíneas extranjeras como Air Europa y compañías norteamericanas ganen protagonismo en la conectividad entre Cuba y otros destinos.
Mientras tanto, Cubana de Aviación -en otros tiempos símbolo del transporte aéreo nacional- se ve obligada a depender de alianzas externas y reajustes internos, sin ofrecer soluciones de fondo para una crisis que ya se extiende por años.
En este contexto, las medidas recién anunciadas no son más que paliativos temporales, mientras persisten los problemas estructurales, logísticos y financieros de una aerolínea que opera bajo severas restricciones y una gestión que no logra garantizar ni siquiera lo básico: que sus vuelos despeguen.
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