La crisis energética en Cuba se agudiza con un panorama desolador para este lunes 5 de mayo.
Según el parte de la Unión Eléctrica (UNE), el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) atraviesa una compleja jornada: el servicio se afectó de manera ininterrumpida durante todo el día anterior y se mantuvo igual esta madrugada, con un pico de déficit que alcanzó los 1450 megavatios (MW) a las 8:50 pm, en el horario de mayor demanda.
La disponibilidad del SEN a las 7:00 am de este lunes era de 1855 MW, muy por debajo de la demanda nacional estimada en 2725 MW, lo que obligó a desconectar 915 MW en todo el país. Para el mediodía se pronostica una afectación aún mayor: 1350 MW sin servicio.
Un sistema colapsado por averías, mantenimientos y falta de combustible
El colapso parcial del sistema obedece a múltiples causas: por un lado, varias unidades termoeléctricas clave están fuera de servicio por avería, como las unidades 5 y 8 de la Central Termoeléctrica (CTE) Mariel, y la unidad 2 de la CTE Felton.
Además, otras plantas se encuentran en mantenimiento: es el caso de la unidad 2 de la CTE Santa Cruz, la unidad 4 de la CTE Cienfuegos, la unidad 6 de la CTE Nuevitas y la unidad 5 de la CTE Renté.
Especial preocupación genera la salida de la CTE Antonio Guiteras, la mayor del país, que enfrentará una parada de emergencia por cinco días.
A estos problemas técnicos se suma un factor recurrente: la escasez de combustible.
Según la UNE, 81 centrales de generación distribuida (que aportan 610 MW al sistema) están fuera de operación por falta de carburante. A ello se agregan 133 MW inactivos en la central fuel de Mariel, sumando un total de 706 MW perdidos por razones de combustible.

Energía renovable avanza, pero no compensa
La nota informativa de la UNE destacó que los nueve nuevos parques solares fotovoltaicos aportaron 938 MWh el domingo, cifra es insuficiente para compensar las severas carencias del sistema térmico.
Pronóstico sombrío para el horario pico
El balance estimado para el horario pico de esta noche no ofrece alivio. La UNE prevé que se puedan recuperar 80 MW de centrales diésel actualmente fuera por combustible y que la unidad 5 de la central Mariel vuelva a aportar 65 MW.
Con estas incorporaciones, la disponibilidad total apenas alcanzaría los 1790 MW, frente a una demanda máxima proyectada de 3400 MW.
Esto dejaría un déficit de 1610 MW, que podría derivar en afectaciones reales de hasta 1680 MW si las condiciones no mejoran.
La realidad energética del país se traduce, en la práctica, en apagones prolongados y extendidos a todas las provincias, impactando desde el consumo doméstico hasta los servicios hospitalarios, el transporte y la producción industrial y agroalimentaria.
La población, entre la desesperanza y la incertidumbre
Mientras tanto, millones de cubanos intentan adaptarse a una cotidianidad marcada por cortes eléctricos que duran varias horas, en muchos casos sin previo aviso.
La falta de información clara sobre la duración y frecuencia de los apagones alimenta el malestar social. La preocupación crece también por la posible afectación al curso escolar, la conservación de alimentos y la operatividad de infraestructuras críticas como acueductos, hospitales o centros de telecomunicaciones.
A juzgar por la acumulación de averías, la falta de generación térmica y los problemas con el suministro de combustible, la crisis eléctrica en Cuba no parece tener una solución inmediata a la vista.
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