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Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos detuvo este lunes el intento del presidente Donald Trump de poner fin a los beneficios del programa de parole humanitario (CHNV) para más de medio millón de migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, manteniendo activas sus protecciones temporales contra la deportación.
La decisión fue emitida por el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito, con sede en Boston. Señalaron que la administración no logró satisfacer el alto estándar requerido para obtener una intervención de emergencia y suspender el fallo anterior de una corte de primera instancia.
Se refiere al fallo de la jueza federal Indira Talwani, en Massachusetts, quien bloqueó temporalmente la cancelación del CHNV decretada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Como resultado del fallo de este lunes en Boston, el procesamiento de solicitudes y beneficios migratorios vinculados al CHNV continuará normalmente. Mientras se debe resolver la disputa legal iniciada por grupos de defensa de los inmigrantes, quienes alegan que la cancelación abrupta del programa pone en tensión las vidas de cientos de miles de personas que ingresaron legalmente al país bajo este mecanismo.
El primer revés judicial para el plan de Trump fue en abril
La batalla legal comenzó en abril, cuando la jueza federal Talwani concluyó que la medida no cumplía con el requisito legal de realizar una revisión caso por caso. Ordenó restaurar tanto el proceso de parole como sus beneficios migratorios asociados.
“Todas las notificaciones enviadas a personas de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela (...) quedan suspendidas a la espera de una nueva orden judicial”, sentenció entonces la magistrada.
Talwani también cuestionó que el DHS no ofreciera una justificación legal sustancial para revocar un programa que permite a miles de personas trabajar legalmente y mantenerse a sí mismas y a sus familias en Estados Unidos.
El panel de apelaciones cuestiona autoridad de Seguridad Nacional
El fallo de este lunes fue dictado por un panel compuesto por dos jueces nombrados por el presidente Joe Biden y uno por el expresidente Barack Obama.
El tribunal expresó dudas sobre la autoridad de la actual secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, para terminar de forma categórica el programa, aunque aclaró que aún no se ha pronunciado sobre el fondo del asunto.
Por ahora, el Primer Circuito indicó que la administración no demostró de forma contundente que tendría éxito en su apelación, como exige la ley para este tipo de intervenciones extraordinarias.
Trump podría recurrir a la Corte Suprema
La administración de Donald Trump aún puede intentar llevar el caso al máximo tribunal del país, en busca de revertir las decisiones adversas emitidas hasta ahora.
Si el caso llega a la Corte Suprema, podría tener implicaciones profundas para el futuro de más de 500.000 migrantes que residen legalmente en Estados Unidos gracias al CHNV.
El programa de parole humanitario fue una iniciativa del presidente Joe Biden, implementada en 2022 para crear una vía legal y ordenada de ingreso para ciudadanos de Venezuela. Posteriormente fue extendido a cubanos, haitianos y nicaragüenses.
Los beneficiarios llegaron a EE.UU. en avión con patrocinadores legales y obtuvieron permisos temporales de dos años para residir y trabajar en el país. Durante ese período, debían gestionar otra vía legal para regularizar su estatus migratorio.
El DHS bajo Trump argumentó que el programa fue mal utilizado, pero sus críticos sostienen que la cancelación viola la Ley de Inmigración y Nacionalidad y genera consecuencias devastadoras para personas que confiaron en una política pública vigente.
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