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Después de tres décadas de presencia ininterrumpida en el sur de Florida, América TeVe-Canal 41 cesó sus transmisiones por mandato judicial.
La determinación, fruto de un litigio que se remonta a la declaración de bancarrota del grupo en 2019 y que enfrentó a los antiguos propietarios con el consorcio Pegaso Televisión y otros accionistas, derivó en el desalojo del edificio ubicado en Hialeah Gardens.
En el despido masivo del personal, muchos trabajadores se fueron llorando, según los testimonios recopilados por CaféFuerte.
Toma de control y evacuación express
El jueves al mediodía, la directora de Recursos Humanos del canal fue convocada para notificar a los empleados el fin de su relación laboral.
Un testigo del cierre, que pidió mantener el anonimato, reveló que el gerente de operaciones, Miguel Cossío, se dirigió a ellos mediante una video conferencia para informarles que debían irse.
La empresa Hispania Entertainment colocó sellos de propiedad en todas las entradas del edificio y distribuyó avisos donde se informaba que América CV Network ya no operará más la frecuencia del canal.
En paralelo, América Radio 1260 AM fue reubicada en un inmueble distinto en Miami, donde continuará emitiendo su contenido habitual bajo la misma plantilla técnica.
Un conflicto judicial de años
La clausura materializa la sentencia definitiva emitida el 19 de marzo de este año por la Corte de Bancarrota del Distrito Sur de Florida, que otorgó a Pegaso Televisión la titularidad del 65 % del capital accionario de América TeVe.
El fallo, producto de un prolongado proceso de apelaciones en el Undécimo Circuito de Atlanta, resolvió la disputa iniciada tras la bancarrota de America-CV Station Group en 2019.
El Consejo de Administración de Caribevision TV Network destituyó el pasado 22 de abril al empresario español Carlos Vasallo de sus cargos de presidente y CEO, tras acusarlo de "casos bien documentados de autonegociación y numerosos incumplimientos de sus deberes fiduciarios".
Objetivos de la nueva administración
En un comunicado difundido tras el desalojo, Pegaso Televisión subrayó su compromiso con el marco legal estadounidense y afirmó su intención de revivir la estación:
"La Asamblea General de Accionistas de America TeVe, celebrada a finales del mes de abril, nombró un nuevo Directorio. El objetivo primordial de esta reestructuración es garantizar la continuidad operativa de la emisora, fortalecer su posición en el espectro radioeléctrico y recuperar su liderazgo y rating en el mercado hispano de Miami, sirviendo así de manera efectiva a su audiencia y a su comunidad".
No obstante, el mismo documento advirtió que el nuevo directorio no ha podido asumir sus funciones por "cuestionables acciones de terceros" y que "la situación se encuentra nuevamente en la corte".
La compañía aseguró que continuará actuando dentro de la ley y que confía en la pronta resolución de esta situación.
Incertidumbre sobre el futuro
Con las cámaras apagadas y las consolas desmontadas, el desafío inmediato de la nueva gestión será mantener viva la señal de Canal 41 para evitar la caducidad de la licencia ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC).
Mientras tanto, se transmitirán contenidos enlatados y programas repetidos con un equipo reducido de técnicos. La programación en vivo y la plantilla de presentadores quedan en suspenso hasta que un fallo judicial defina la toma de posesión definitiva.
Trayectoria de América TeVe
Fundada en 1994 por el empresario argentino Omar Romay, América TeVe nació con el objetivo de atender a la creciente audiencia hispana de Miami.
En mayo de 2005, trasladó su centro de producción a un moderno estudio de 85,000 pies cuadrados en Hialeah Gardens, lo que impulsó un aumento en su oferta de noticias locales, entretenimiento y programas comunitarios. Durante años llegó a captar hasta el 10 % de la audiencia en español en horario estelar, compitiendo con cadenas de alcance nacional.
Su clausura marca así el desenlace de una batalla corporativa y deja en el aire el destino de una de las voces más reconocibles para los hispanohablantes del sur de Florida.
Mientras la disputa legal continúa, empleados y televidentes aguardan una resolución que permita restituir la normalidad a las pantallas del canal.
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