Los pasajeros de cruceros que lleguen a cualquier puerto mexicano tendrán que pagar una nueva tarifa a partir del 1 de julio, según trascendió en medios de prensa estadounidenses.
El gobierno mexicano y la Asociación de Cruceros Florida-Caribe (FCCA), que representa el 95% de los cruceros que hacen escala en México, llegaron a un acuerdo esta semana para aplicar un impuesto de cinco dólares a cada visitante.
Aunque previamente, hace seis meses, el gobierno mexicano quería instaurar una tarifa de 42 dólares por pasajero, los operadores de cruceros y de la FCCA se quejaron y la tasa se renegoció.
Sin embargo, en los próximos tres años la tarifa aumentará a 21 dólares por pasajero.
Este nuevo monto no se pagará directamente al gobierno mexicano, sino que se añadirá al coste de un crucero.
"Agradecemos al gobierno federal de México que haya colaborado con nosotros para alcanzar un acuerdo sobre la tasa de tránsito que protege el turismo de cruceros aumentando los beneficios para las comunidades locales cuyo sustento depende de él", se lee en un comunicado de la FCCA.
Según la FCCA, se espera que unos 3,300 cruceros hagan escala en puertos mexicanos este año, llevando a 10 millones de pasajeros.
El pasado año, la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (AMANAC) había instado al gobierno mexicano a reconsiderar la elevada tarifa a los clientes de cruceros. En su opinión, ese costo haría que los destinos mexicanos estuvieran entre los más caros del mundo.
“México podría perder hasta 10 millones de pasajeros y más de 3,300 escalas de buques en 2025, impactando directamente a las economías locales de los puertos turísticos y a miles de pequeños proveedores y empresas nacionales” si se implementaba el impuesto.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, opuso que se trataba solo de un ajuste a los cargos existentes que están vinculados "a la inflación".
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