El presidente cubano Miguel Díaz-Canel visitó este miércoles la Mipyme Dofleini S.R.L., especializada en desarrollo de software.
La visita ha generado atención, no solo por tratarse de una de las primeras empresas privadas aprobadas en Cuba tras la reforma de 2021, sino porque su director, el diputado Carlos Miguel Pérez Reyes, es uno de los pocos funcionarios que cuestionó abiertamente la política de bancarización impulsada por el régimen.
En medio de un contexto económico crítico, marcado por la inflación, el desabastecimiento y el malestar creciente entre los actores económicos, Díaz-Canel insiste en impulsar las nuevas tecnologías en Cuba y decidió hacer una parada en esta empresa privada para destacar el papel de Dofleini como ejemplo para otras Mipymes.
Resaltó el trabajo de sus 67 profesionales en áreas clave como inteligencia artificial, análisis de datos y exportación de servicios.
Sin embargo, esta sorpresiva visita también reavivó las declaraciones críticas de Pérez Reyes, quien ha denunciado públicamente las fallas del modelo económico cubano.
“El cierre de negocios es una consecuencia directa de la manera en que se está implementando la bancarización”, advirtió el diputado en 2023. Si bien defendió el concepto en sí, cuestionó la ausencia de un mercado cambiario legal, el desabastecimiento, y las trabas para acceder a divisas, elementos que a su juicio, dificultan la operatividad de las Mipymes.
Ese mismo año, en la Asamblea Nacional, Pérez Reyes también denunció que el salario en Cuba “no alcanza ni para una barra de queso”, recordando que la capacidad adquisitiva de los cubanos ha disminuido un 50% desde la Tarea Ordenamiento.
También criticó el discurso oficial que ignora la realidad de los trabajadores y pidió medidas más apegadas a la situación concreta del país.
El empresario propuso alternativas como subastas de divisas, uso de remesas y exportaciones para financiar negocios, y mejoras en la infraestructura bancaria. “Sí a la bancarización, pero paulatina y con soluciones integrales”, insistió.
Mientras el gobierno promueve una imagen de modernización digital y emprendimiento, la visita de Díaz-Canel a Dofleini pone en el centro del debate las contradicciones del modelo económico que por un lado, impulsa a nuevos actores; por otro, los asfixia con restricciones que ellos mismos denuncian.
La presencia del mandatario en esta empresa puede leerse como un gesto político hacia un sector clave, pero también como una forma de contener el creciente descontento dentro de sus propias filas.
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