Cuatro días después de que se denunciaran en redes sociales hechos violentos en el hospital Saturnino Lora, la Dirección Provincial de Salud de Santiago de Cuba publicó una nota oficial en la que reconoce que personal médico fue agredido en el cuerpo de guardia de esa institución por familiares de una paciente.
Según el comunicado, difundido con el título “La violencia nunca será la alternativa”, los hechos ocurrieron el pasado domingo, cuando una mujer llegó al hospital tras haber sufrido una pérdida de conocimiento.

Fue atendida por dos especialistas y dos residentes de Medicina Interna, quienes constataron que sus signos vitales eran normales y diagnosticaron un episodio de histeria de conversión, sin riesgo para su vida.
Aunque la paciente fue mantenida en observación y los familiares fueron informados, según el parte oficial, estos actuaron en “estado de euforia desmedida causada por consumo de bebidas alcohólicas” y agredieron físicamente al equipo médico.
Esta versión, que coincide con una de las que ya circulaban en redes, valida parcialmente los hechos que activistas y testigos habían reportado desde el inicio.
Sin embargo, el comunicado omite aspectos clave: entre ellos, la falta de presencia policial en un área crítica como el cuerpo de guardia, donde habitualmente se atienden urgencias, víctimas de violencia y pacientes en estados alterados.
Tampoco se menciona si los agresores fueron detenidos o sancionados, ni si se prevén medidas de refuerzo para garantizar la seguridad del personal médico.
El parte oficial se limita a informar que los profesionales agredidos fueron atendidos de inmediato y que su estado de salud es favorable.
Aunque la nota intenta proyectar una imagen institucional de control, su publicación tardía y parcial muestra una respuesta reactiva frente a la presión social y mediática que exigía explicaciones desde hace días.
Además, lejos de explicar y aclarar, deja dudas sobre los hechos e inquietudes de si el personal de salud está realmente protegido de hechos de esta naturaleza violenta.
La primera versión del hecho fue proporcionada por el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada que informó en Facebook que el ataque se produjo cuando varios heridos graves ingresaron al hospital y, ante la percepción de demora en la atención, sus familiares “barrieron el piso con las enfermeras”, desatando una escena de caos.
Según su reporte, en las primeras horas del día “había más policías que médicos”, y se establecieron controles de acceso inusuales para familiares y visitantes.
No obstante, una usuaria identificada como Yanet Pérez respondió a esa publicación afirmando que el hecho no fue provocado por una demora médica, sino por una paciente con un cuadro de histeria y familiares en estado de embriaguez, quienes agredieron a una doctora que fue defendida por su esposo, también atacado por al menos siete personas.
Por su parte, una enfermera del hospital confirmó a CiberCuba que la doctora agredida pertenece al cuerpo de guardia clínico, dejando claro que se trató de un acto de violencia real.
Además, indicó que también una enfermera resultó agredida y que la presencia policial, luego del hecho, fue notoria.
La trabajadora añadió que en ese momento no había presencia policial en el centro, a pesar de que al cuerpo de guardia acuden habitualmente pacientes drogados, heridos por arma blanca o víctimas de violencia.
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