Las muertes de Rhonda Spencer, de 65 años, y su esposo Timothy Fordham, de 59, ocurridas la madrugada del 7 de mayo en su vivienda en Miami Gardens, han sido calificadas por las autoridades como un caso de asesinato-suicidio.
La tragedia tuvo lugar en una casa ubicada en la zona de Northwest 185 Terrace y la 20 Avenida, cerca del Hard Rock Stadium.
El domicilio quedó reducido a escombros tras ser consumido por el fuego, que comenzó poco antes de las 3:30 am.
Según los reportes, una fuerte explosión precedió al fuego. En el interior de la vivienda se encontraba también Tamonjamin Williams, sobrino de las víctimas, quien logró sobrevivir milagrosamente.
"El techo del dormitorio estaba encima de mí. Empecé a llamarlos... No podía salir por la puerta... Dios abrió la puerta y luego salí", relató después.
"La puerta de seguridad estaba fuera de la casa. Estaba colgada", precisó.
Durante una vigilia organizada por los familiares el miércoles posterior a la tragedia, la hermana de Rhonda, Jamie Spencer, expresó su conmoción y profundo dolor por lo ocurrido.
"La idea de perderlos en medio de la noche, inesperadamente de una manera tan horrible", dijo la mujer.
Aunque en un inicio se consideró una posible explosión de gas, la empresa Florida City Gas descartó esta hipótesis al confirmar que la vivienda no estaba conectada al servicio de gas natural, ni había fugas reportadas en la zona.
Las autoridades determinaron que el incendio fue intencional y parte de un acto violento.
La familia, sin embargo, sigue buscando respuestas. Jamie aseguró que no había señales previas de conflicto entre la pareja.
"Es terrible no saber si estaba pasando por algo así. Quizás yo podría haber sido una de esas personas que la habrían ayudado", lamentó.
En la misma vigilia, la familia aprovechó para defender la integridad del sobrino que logró escapar del fuego: "Aclarar cualquier rumor falso, cualquier especulación, de que nuestro sobrino estaba involucrado", dijo.
Los Spencer y los Fordham eran conocidos y respetados por su comunidad. Rhonda trabajaba como supervisora en el Departamento de Agua y Alcantarillado del condado de Miami-Dade, y era una mujer activa en su iglesia.
"Era una gran persona, una mujer cristiana, trabajadora y muy querida", recordó su hermana.
La investigación continúa en manos de Miami-Dade Fire Rescue. Las autoridades han solicitado la colaboración del público.
“Los detectives pidieron a cualquier persona que tenga información sobre este u otros casos que llame a Crime Stoppers del condado Miami-Dade al 305-471-8477 para permanecer en el anonimato.”
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