
Vídeos relacionados:
En un país donde las redes sociales se han convertido en canal casi obligado para denunciar irregularidades del día a día, las quejas por robos o pérdidas en los envíos internacionales gestionados por Correos de Cuba no han pasado desapercibidas.
A pesar de ello, el Grupo Empresarial Correos de Cuba publicó un extenso comunicado en Facebook con el título “Correos de Cuba: Hablando claro”, donde intentan desacreditar las denuncias y minimizar su impacto.
La entidad estatal comienza su defensa enmarcando las críticas como parte de la “guerra económica y mediática” que, según afirman, Estados Unidos mantiene contra Cuba.
Acusan a los “medios alternativos” de tergiversar información con el objetivo de desprestigiar al correo cubano y a sus trabajadores.
A pesar del tono confrontativo, la publicación reconoce que en 2024 se registraron 167 quejas por expoliación, 19 por cambio de contenido y 26 por pérdidas en envíos internacionales, de las cuales 108 fueron confirmadas como Con Razón o Con Razón en Parte.
En el primer trimestre de 2025, la cifra fue de 70 quejas, con 58 casos válidos tras las investigaciones.
En total, 166 envíos fueron oficialmente reconocidos como alterados, robados o perdidos, lo que, según Correos de Cuba, representa solo el 0,02% de los más de 745 mil envíos gestionados entre 2024 y el primer trimestre de 2025.
“Una sola queja que recibamos por un envío perdido, expoliado o con cambio de contenido, para quienes trabajamos en Correos de Cuba es un hecho MUY GRAVE”, afirma el texto de manera contradictoria.
Pese a esa declaración, la empresa se apoya en el bajo porcentaje para asegurar que los hechos son “excepcionales” y que se investigan con rigor.
Los casos confirmados, aseguran, conllevan medidas disciplinarias o judiciales, así como indemnización al cliente afectado, según lo dispuesto por la legislación vigente.
El comunicado también recalca que Correos de Cuba no trabaja solo, y que en el proceso de traslado y entrega intervienen múltiples actores, incluidos operadores postales y aduanales tanto cubanos como extranjeros.
Por ello, justificó que determinar la responsabilidad en cada caso no siempre es inmediato, y requiere colaboración interinstitucional.
Correos insiste en que el peso y estado del embalaje son los únicos elementos que el sistema postal puede verificar y garantizar, y que solo con el pago adicional por “Declaración de Aduana” se certifica el contenido de un envío.
Mientras tanto, las denuncias en redes sociales continúan: usuarios comparten historias sobre paquetes abiertos, artículos faltantes o cajas vacías.
Y aunque el comunicado intenta cerrar filas institucionales, la percepción pública sigue resquebrajándose cada vez que un envío no llega completo... o simplemente no llega.
Sin embargo, en diciembre de 2024, el gobierno cubano afirmó que las quejas sobre entregas de paquetes se redujeron a solo 72 durante todo el año.
Esta supuesta mejora fue atribuida a la colaboración con mipymes, la automatización de procesos en aduanas y la eficiencia de entidades como Transcargo y Correos de Cuba.
No obstante, días antes, una residente en Matanzas denunció que un paquete enviado desde México por su esposo en misión médica llegó alterado.
Aunque la caja estaba sellada, presentaba claros signos de haber sido abierta previamente. Este tipo de incidentes genera desconfianza generalizada en el sistema de paquetería estatal.
En octubre, otra ciudadana reportó el robo de contenido de un envío procedente de Italia. Mayelin Rodríguez denunció en redes sociales que su paquete perdió más de ocho kilogramos de peso durante su paso por la Aduana de La Habana y la oficina de Correos en Camagüey.
Por otra parte, en septiembre, Correos de Cuba culpó a las mipymes por las demoras en la entrega de paquetería. En un comunicado, la Empresa de Mensajería y Cambio Internacional (EMCI) indicó que los clientes deben contactar directamente con las mipymes contratadas por agencias courier extranjeras. Esta postura deslinda a la entidad estatal de la responsabilidad directa sobre el servicio final.
Archivado en: